Viajar está de moda. Los análisis culturales de este principio de siglo están estudiando cómo el aumento imparable de los movimientos migratorios a nivel internacional, fundamentalmente durante la última década, ha abierto la posibilidad de nuevas formas de comprensión de la emigración, tanto para los individuos inmersos en el viaje, como para los grupos emisores y las sociedades receptoras que suelen ser, éstas últimas y como casi siempre, los países desarrollados. Conceptos como los de identidad, tradición, preservación y resistencia cultural, entre otros, que casi siempre se veían afectados cuando se introducían los temas migratorios, están ahora actualizando sus mecanismos de conformación a partir de las nuevas formas de comprensión de un fenómeno que no parece ya tener fin.
De tal manera, los movimientos migratorios y diaspóricos transnacionales, asociados a los desplazamientos de todo tipo que ha impulsado la nueva globalidad contemporánea, se están erigiendo como una de las prácticas que con gran fuerza dan lugar a la reconversión de algunos de los más estables y rancios ejes conceptuales de la modernidad. Al respecto, el antropólogo James Clifford ha planteado: “Esas comunidades imaginarias que llamamos “naciones” requieren ser constantemente actualizadas. Las migraciones y los viajes, ya sean de trabajo o de turismo, unen idiomas, tradiciones y lugares de manera coactiva y creativa”.
Todo esto, y probablemente algo más, ha derivado el discurso político y cultural de este principio de siglo hacia nuevas y diversas miradas al viaje o, lo que es más importante, a “”pensar” el viaje, ya sea inmerso en las variantes migratorias que lo condicionan y contextualizan, muchas veces de manera dramática, como también en calidad de concepto, de tránsito existencial, de figura ontológica y metafórica.

























4 comments
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Julio 12, 2007 a 8:41 pm
pau
me toca bastante este relato porque siento que vivo en una generación dispuesta a viajar a donde sea donde los límites de la distancia y/o el dinero creo que dificultaban bastante los desplazamientos, sin embargo, pienso que nosotros viajamos más pero siempre con un objetivo detrás: estudiar, trabajar, conocer los hits de la ciudad de turno… y quizás si que se ha perdido ese espíritu aventurero, que también describes en tu relato de kansas y de otros más.
En fin, ahora disfruto ser emigrante en un país de emigrantes y la verdad creo que el espíritu de viajar no cesará fácilmente, pues parte de ti se queda y une a cada sitio en el que vives…
felicidades por el renovado y exquisito blog
Julio 15, 2007 a 3:40 am
luis irles
Querida Pau
Que alegría tenerte de vuelta.
No sólo a tí, Paulita.
Julio, Sea Dog y yo -entre otros muchos que conoces- pensamos lo mismo.
Gracias por tu cariñoso comentario sobre este blog.
Luis
Julio 17, 2008 a 3:33 pm
Chester Thomas C.
Saludos. Te dejo una cordial invitación para visitar Día-logos. Espero que sea de tu agrado.
http://chesterthomas.wordpress.com
Julio 17, 2008 a 8:49 pm
Luis Irles
Muchísimas gracias, Chester. He visitado DÍA-LOGOS y, desde luego, ha sido de mi absoluto agrado. Te dejé un breve comentario que incluye la promesa de volver lo antes posible… No es precisamente el tuyo un sitio como para ser visitado fugazmente.
Saludos cordiales.