“Cuando el joven y brillante naturalista Charles Darwin llegó por primera vez a las islas Galápagos, asombrado por la excepcional y variada fauna de este archipiélago privilegiado, escribió fascinado: “En este lugar, parece que el tiempo se ha detenido y nos encontráramos cercanos al gran día de la aparición de la vida sobre la Tierra”. Su famosa teoría El origen de las especies, está inspirada por los hallazgos y descubrimientos de nuevas formas de vida animal desconocidas hasta entonces, y que tan sólo existen aquí…”
Así comienza el libro del escritor y navegante solitario, Manuel Tormo-Couceiro, titulado “Mi Viaje a las Islas Encantadas”, publicado recientemente en España, y que se está convirtiendo en un auténtico “best-seller.
Manuel Tormo-Couceiro, acaba de pasar unos días en el puerto de A Coruña, a bordo de su velero “O Pazo do Mar”, con el que ha dado ya la vuelta al mundo y el que utiliza, además, para escribir sus aventuras y narrarnos sus experiencias. Hemos tenido la suerte de poder entrevistarlo, antes de su partida hacia Islandia, para que nos hable de su último libro sobre las Islas Galápagos, en las que ha pasado largas temporadas estudiando la ecología y la fauna de ese archipiélago único .
UNA VIDA DIFERENTE
Antes de comenzar nuestra entrevista, realizada en el bar de un hotel cercano al puerto, este maduro y veterano marino gallego -nacido en Vigo hace 62 años- nos hace el comentario de que, precisamente, hace justo un año estaba en las Galápagos, y esto nos da pie para iniciar nuestras preguntas…
-Suponemos que el paisaje será muy diferente al de Galicia, ¿no es cierto?
El experimentado navegante y escritor nos confirma que, efectivamente, son muy distintos.
-Tenga en cuenta que las Galápagos se encuentran casi en la línea ecuatorial y por lo tanto su clima es semi-tropical. Durante la época que yo pasé allí, la temperatura promedio era de 32 grados centígrados.
-Háblenos un poco acerca de aquel misterioso mundo.
-Ciertamente, puede denominársele así; cuando se llega por primera vez a las Galápagos y aparece en el horizonte el contorno rocoso de estas islas volcánicas, se tiene la impresión de que pertenecen a otro planeta. Lo primero que se divisa, conforme nos vamos acercando a sus costas, son miles de lobos marinos retozando en sus roqueríos, que habitan las 17 islas más importantes del archipiélago.
ISLAS ENCANTADAS
-¿Por qué se llaman “islas encantadas” a las Galápagos?
-Es muy posible que el origen de ese nombre se remonte al siglo pasado. La isla de Plaza, la más interesante por su riqueza ecológica, tiene un aspecto que nos recuerda un paisaje lunar; si a esto añade usted la riquísima y extraña fauna que la habita -iguanas marinas y terrestres, pájaros y aves únicos en el mundo y una flora excepcional, además de las gigantescas y centenarias tortugas Galápagos- tendrá la respuesta a su pregunta.
-¿Nos permite satisfacer una pequeña curiosidad antes de proseguir, señor Tormo?, ¿a qué ha venido usted a Galicia?
-Bueno -nos contesta- he venido simplemente a visitar mi tierra y a ver a mi familia. Hacía cuatro años que no había vuelto.
Una vez satisfecha nuestra natural curiosidad, volvemos a la carga.
-¿Cómo se le ocurrió escribir el libro?
-Quien conozca las Galápagos comprenderá que es una gran tentación escribir acerca de ellas; si a esto le suma usted mi interés por la ecología, comprenderá enseguida que no fue muy difícil pensarlo.
-¿Podría destacarnos algún hecho curioso de aquellas islas; en lo que a su fauna se refiere?
-Desde luego; quizás lo que más asombra y resulta curioso para el visitante es el hecho de comprobar la tranquilidad que muestran ante nosotros todos los animales de las Galápagos; desde los pájaros, hasta las iguanas, pasando por los lobos marinos, no temen al hombre. La mano de éste nunca los ha herido, debido al gran cuidado y protección del gobierno ecuatoriano, y por lo tanto resulta fácil acariciarlos y contemplarlos en una posición única, nunca posible en otros lugares del mundo.

-¿Cómo se puede llegar allá?
-Para viajar a las Galápagos -nos aclara este veterano escritor-marino- se debe llegar primeramente a Ecuador. Desde allí -concretamente desde el pintoresco puerto de Esmeraldas- se puede tomar un barco que tarda unos dos días; también se puede llegar por avión, por supuesto.
-¿Qué le gusta a usted más, navegar o escribir?
No se lo piensa ni un instante para responder.
-Navegar, naturalmente…
Bebe un sorbo de su whisky y añade:
-Primero navegar, después vivir, como dijo el filósofo.
-¿Desde qué edad navega usted y cuántos países conoce?
-Yo empecé muy joven a navegar -demasiado joven, quizás- y, desde entonces, he recorrido absolutamente todo el mundo.
-¿Siempre solo..?
-No, desde luego. He viajado como oficial de la Mercante, en buques de diferentes banderas; también he estado navegando con un grupo de amigos, haciendo investigaciones antropológicas en los Mares del Sur, América Latina y costa occidental de África. Posteriormente, pude hacerme con el “Pazo do Mar”, y comencé a navegar solo cuando sentí la necesidad de escribir.
-¿Resulta muy difícil hacer este tipo de vida?
-Mucho menos difícil de los que la tienen que hacer en tierra. Hay que tener únicamente un deseo muy grande de sentirse libre, seguro de que uno lo hace porque le gusta la mar y ganas de vivir y conocer otras gentes y otras latitudes.
Ha llegado la hora de la despedida. Manuel Tormo-Couceiro debe volver a su velero para iniciar un nuevo viaje, esta vez rumbo a Islandia. Tras la despedida lo vemos alejarse lentamente, mientras en nuestro cerebro nos ha quedado retenida una frase, dicha por él hace un momento: “Un deseo muy grande de sentirse libre”.



























7 comments
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Agosto 23, 2007 a 10:03 am
Fernando O'Donell Cobos
Fascinante la lectura de esta entrevista con Manuel Tormo, un gallego genial que ha encontrado en la navegación en solitario, en la escritura y en el contacto con la naturaleza su razón de vivir. Estoy de acuerdo con él, que ha conseguido hacer realidad la famosa frase latina atribuida a Pompeyo “Navigare necesse est, vivere non necesse”, aunque otros la ponen en boca de Plutarco, siendo a la vez la divisa de los Argonautas.
Efectivamente: “Navegar es necesario; vivir no importa…”, porque para vivir, sobre todo si no se tiene un objetivo claro, ya nos sobran días… Y no es necesario ser multimillonario para poseer un barco que nos haga sentir libres y felices.
Yo mismo, lejos de sofisticaciones, conseguí en el mercado de segunda mano -por un precio más o menos asequible- un SUN WAY 21 fabricado en los astilleros de Jeanneau (Francia), que me ha ofrecido hasta ahora una serie de prestaciones muy especiales teniendo en cuenta el precio que pagué por él. Tanto para la práctica del deporte náutico, como para utilizarlo por el puro placer de navegar, este barco lo considero excepcional, aunque apenas alcanza los 6,5 metros de eslora… Tengo el privilegio de vivir cerca del Mediterráneo (como diría Serrat), y aunque no puedo plantearme todavía seguir el ejemplo de Manuel Tormo-Couceiro, puedo asegurarles que disfruto increíblemente cada vez que me adentro en la mar y me evado de esta stresante y mundanal sociedad.
Perdonen que me haya extendido tanto en mi comentario, pero mi pasión por navegar aumenta cada día y saber que existen personas como Manuel Tormo ( y otras muchas com él), me hace sentir feliz.
Si se aguanta la mar, y la prevision es buena, mañana tambien navegaré más. Porque eso es lo que importa… Y a todos aquellos que piensen y sientan como yo, les digo: ¡Que disfrutes del viento y la mar y navegues muchas millas!
Un abrazo marinero para todos.
Les felicito sinceramente por esta excelente bitácora.
Agosto 23, 2007 a 10:56 pm
Luis Irles Jiménez
Estimado amigo Fernando. Muchas gracias por tu amable e interesante comentario que -sin duda- pone de manifiesto tu enorme y sincero amor por la mar.
Tienes la suerte de poseer un “Sun Way 21″, que pese a tener poco más de 6 metros de eslora, es una maravilla en cuanto a sus prestaciones. Tengo un amigo acá en Chile que también posee uno y he tenido la ocasión de navegar en él. Yo creo que es prácticamente insumergible.
Bueno, está claro que aunque no seamos Manuel Tormo sentimos -como él- una gran pasión por la mar. No es necesario llegar hasta las Islas Galápagos para disfrutar de la navegación y notar esa indefinible paz interior que siempre nos brinda cualquier mar del mundo.
¡Que disfrutes del viento y la mar y navegues muchas millas tú también, amigo!
Gracias por tu visita a este blog.
Un abrazo
Luis Irles
Mayo 30, 2009 a 8:30 pm
ALFONSO JATIVA
CORREGIDA…..OJO
UNA FORMA FACIL…, de ubicar la Longitud en alta Mar: Atlántico o Pacifico
Datos que son indispensables:
O=GMT=15h 30’=15.5 hora de Grenwich
A=altura de sextante del Sol=55.62º
D=declinación del Sol= 14º15’=14.25º por el Almanaque Naútico (del año en curso)
L=8.99º=Latitud se conoce facil a la hora meridiana, pero eso es otra historia (siempre hay que conocerla)
G=(15.5-12)*15=52.50 º West of Grenwich (Sol)
CORRECCION de la anterior…..abajo
H=90º-Asin(sinA-sinD*sinL)/(cosD*cosL))=34.72º West of Grenwich
… si la hora local es am (antes que el Sol alcance su Zenith) then:
Fix= G+H=87.22º West Grenwich Lat=8.99º N
… si l hora local fuese pm then: G-H…?
Como se vera la cosa es muy sencilla…!
por Alfonso Játiva Gómez
Junio 1, 2009 a 12:28 pm
Luis Irles
Muy agradecido, amigo Alfonso, por los datos que nos ofreces para ubicar la longitud en alta mar, Atlántico y Pacífico…
Yo, al ser marino, lo he entendido perfectamente; espero que el resto de los lectores –y más si alguno de ellos se decide un día a navegar– haya tomado buena cuenta de tu información.
Te envío un cordial saludo,
Luis
Junio 2, 2009 a 2:02 am
ALFONSO JATIVA
COMO CONOCER LA DECLINCION
DEL SOL…, sin la ayuda del “Almanaque Náutico”
1 de junio del 2009 GMT=15 horas (1hora=15º)
D=declinación Sol=21.90 Norte
G=(15-12)*15=45.00º (fix meridiano Solar)
<º Sextante=54.42º=Aº
L=latitud asumida=8.992º Norte
Fix=(90º-Asen(senA-senDsenL)/(cosDcosL)))+G=
=79.525º longitude West of Grenwich
Como conocer nuestra Latitud con la ayuda de un Sextante y sabiendo la Declinación del Sol:
N=número de días transcurridos del año=152
(poner la Calculadora en Radianes “Rad”
D= declinación del Sol=21.90º
D=23.5144*sen(.016795N-1.34379)-.088897)=D=21.90º
Se espera que el Sol cruce el Meridiano, o se situe en su Zenith (l medio día), que es el punto exacto cuando se detiene su elevación y comienza su declinación
…, y se toma el ángulo “<º” del Sol con el horizonte marino=<º (con el Sextante)
Se resta de 90º=90-<º=Oº…, que es la clave
Si el Sol cruzo al Sur de nosotros se le suma asi:
D+Oº= nuestra Latitud=L
Si el Sol cruzo al Norte de nosotros, se le resta así:
D-Oº= nuestra Latitud=L
Por Alfonso Játiva Gómez
Junio 2, 2009 a 3:13 pm
ALFONSO JATIVA
NO TRATES DE ALCANZAR UN SUEÑO
…, porque desaparecerá entre tus dedos,
como un fantasma incierto y lleno de tinieblas
…, y se tornará en una pesadilla.
… Respeta y venera la ilusión, que en este Mundo
no hay (hoy por hoy), lugar para ellas
…, o llenarás a los Ángeles de pestes e insectos
…, de los que este Mundo está lleno y repleto
…, de “bote en bote” y por completo.
… Ten conciencia y esmérate en forjar, construir,
honrar y merecer tus más bellos pensamientos
y recuerdos
…, de aquellos que te amaron y te distinguieron
…, tus padres sobre todo…, amigos y maestros.
… Mas escucha al gran Platón, que era y aún es
el mayor sabio Griego…, y que nos advertía que no mezcláramos las esperanzas con el barro!.
… Ten paciencia muchacho…, que la vida es eterna, sino se tiene prisa…, y todo llegará a su justo y preciso momento…, y justamente a tiempo
…, y sin que puedas evitarlo…, o renunciar ello
Alfonso Játiva Gómez
Junio 4, 2009 a 1:01 pm
Luis Irles
Gracias por enviarnos su telúrico poema, Alfonso.
Te agradezco también sus aportaciones de física aplicada y otras materias científicas, pero creo que sería más adecuado que las divulgaras en webs o blogs especializados en estas disciplinas.
Un saludo cordial.