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Una historia mitológica de la paella

Se cuenta que Zeus solicito a Poseidón que lo alimentara con los frutos de su reino marino. Abrumado por la responsabilidad que representaba alimentar a Zeus, se acerco a Demeter en busca de algún producto con que mezclar el condumio de modo de satisfacer el pedido de Zeus. Demeter le dio a Poseidón un saquito de blancos granos traídos desde lejos, allende Mesopotámia y le dijo:

“Toma estos granos, Poseidón, combínalos con los productos de tu reino y deleita al gran Zeus, que si los mezclas además con estas hebras filamentosas y ajos de mi huerto, quedará su gula satisfecha.

Apenas Poseidón llegó a su lar y con la ayuda de Hefesto, dispuso un pedazo de metal cóncavo, en el cual cocinó por primera vez una paella, la cual, después de ser saboreada por Zeus, se convirtió en manjar de los dioses.

La verdadera Historia de la Paella

El popular plato Valenciano que conocemos como paella tomó su nombre del francés antiguo paele, que a su vez provenía del latín patella (especie de fuente o plato grande de metal). Es decir, la palabra valenciana paella ha sido tomada del nombre de la sartén en que se prepara y así llegó al Español hacia 1900, como nueva denominación en nuestra lengua del “Arroz a la Valenciana”. Es un caso de identificación del recipiente con su contenido, como cuando se habla de “beber unas copas” o de producir un cierto número de “barriles de petróleo”.

El diccionario de la Real Academia Española incluye también paellera, el nombre de origen popular español que designa a la sartén en que se prepara este plato. Asímismo el diccionario de la R.A.E recoge paila, voz que también procede de patella y que se refiere a una vasija grande de metal, redonda y poco profunda.

El origen de la paella, como el todos los platos de comida popular de cada zona, no es más que la conjunción de elementos que cada pueblo tenía a su alrededor. En la zona de Valencia había -y hay- una rica zona de huerta de regadío que proveía a sus habitantes de verduras frescas, también era habitual la cría de pollos y conejos para el consumo familiar y la cercanía de la albufera, además de la existencia de los arrozales y por tanto del arroz, ofrecía la posibilidad de añadir de vez en cuando algún elemento proveniente de la caza. Además si a eso le añadimos el marisco en la zona mas costera, así como el aceite de oliva propio de toda la cuenca mediterránea, pues ya tenemos todos los ingredientes con los que se realizan la mayoría de las paellas clásicas.

paellapeque.jpgLa capital del Turia no solo es cuna de luz, naranjas y fallas. Valencia comparte generosamente otro de sus mayores símbolos: «la paella». En sus tierras fértiles fue donde de forma incuestionable se gestó este guiso de arroz que hoy se consume más allá de sus fronteras, transformándose en uno de los platos mas representativos de la variada y apreciada gastronomía Española.

En Chile tenemos varios y buenos paelleros, modestamente, en nuestro querido Estadio Español de Valparaíso y Viña del Mar, es el plato que más se solicita de nuestra carta.

Gonzalo Navarro