Nave de la marina militar inglesa de la segunda mitad del siglo XVII
Este breve post pretende rendir un sincero homenaje a las legendarias aventuras marineras que el hombre ha protagonizado a lo largo de la Historia. Son relatos fantásticos –recogidos en multitud de libros, películas, canciones, leyendas mitológicas y obras de arte– tejidos en torno a las aventuras y viajes de seres legendarios a los que el dominio del mar proporcionó mayor prestigio que las aventuras y los viajes por tierra.
Pero, ¿quién puede remontarse más allá del nebuloso mundo prehistórico, cuando el primer hombre fascinado –y aterrorizado al mismo tiempo– afrontó el mar? ¿Qué le empujó a aquella extraordinaria aventura? ¿Qué peligro o qué urgente necesidad le dio el valor suficiente para afrontar el «mar sonoro», los vientos, las corrientes, el terror de las tempestades y de los monstruos marinos? Nadie podrá decirnos nunca qué aventuras corrieron aquellos primeros y auténticos héroes.
Y tampoco sabremos nunca quién fue el primero que labró los troncos en forma de barca, ni quién «inventó» (aunque se trata de una invención tan importante como la de la rueda) los remos. Ni quién descubrió el timón. No nos queda ninguna leyenda, ningún testimonio de quién fue el primero que quiso aprovechar la fuerza del viento y montó una verga y ató toscamente a ella la primera vela. La oscuridad de los milenios prehistóricos cubre la historia de la primera navegación. Se supone, se investiga, se formulan hipótesis. Razas humanas semejantes entre sí, originarias de un mismo tronco, viven en islas y continentes que distan centenares o incluso a veces millares de kilómetros unos de otros.
¿Llegaron allí por mar quizá hace doscientos mil años empujados por una erupción que sacudió su tierra, o por hambre, o para huir de un agresor también llegado en «naves»?
Muy difícilmente se llegará quizá algún día a escribir la verdadera historia de los primeros viajes realizados por mar por la humanidad y, con ellos, de las primeras y fundamentales invenciones que hicieron posible la navegación marítima.

























5 comments
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Diciembre 8, 2007 a 1:16 am
Eleí (Van Dyck)
Me ha encantado tu interesante post pues, pese a ser un enamorado de la navegación deportiva a vela, nunca me había planteado todas esas interrogantes, especialmente, a quién se le ocurrió lo de los remos que -estoy de acuerdo contigo-, fué tan importante como el invento de la rueda.
Desgraciadamente no creo que nadie pueda responder esas tremendas preguntas con alguna certeza.
Ojalá, algun lector pueda aportar – al menos- alguna teoría o pensamiento.
Te felicito nuevamente
Diciembre 9, 2007 a 1:21 pm
Lobo Seadog
José Mª Martinez Hidalgo -Que en nuestra época era el director del Museo
Maritimo de Barcelona- y en su libro “Del Remo a la Vela” (Barcelona, Editorial Juventud, 1948) nos narra que la referencia más antigua que se conoce de las primeras “naves” -toscos pellejos de animales cosidos e inflados- proviene de un bajorrelieve asirio del British Museum y data del año 700 antes de J.C.
Asimismo, la referencia más antigua de las conocidisimas piaraguas, data del 600 a. de J.C. y el canalete que las impulsaba del 7500 a. de J.C. !!
Es facil deducir que las tribus primitivas que vivian en las orillas de los rios y lagos o en palafitos, una vez familiarizados con el agua, comenzasen a experimentar con medios autopropulsados. Utilizarian pellejos inflados y troncos y posteriormente descubriesen que vaciando éstos, ofrecian mayor estabilidad y tambien que podian transportar más personas y carga…
En cuanto al medio propulsor, comenzarian utilizando las manos, para más tarde ir experimentando con tablas… De ahí al remo y al timón, el camino estaba trazado.
El asunto serio es: Quién tuvo los “quiñones” de aventurarse en la mar, por primera vez con un pendejo, perdón, un pellejo lleno de aire o una
piragua ???
Un fuerte abrazo
God bless u
Diciembre 9, 2007 a 5:30 pm
León Berruguete
Estimados, deseo ampliar la pregunta con este aporte:
Las primeras embarcaciones fueron canoas hechas con un tronco ahuecado (7.500 A.C.), a las que con el tiempo se les agregaron remos para poder dirigirlas y moverlas. Los primeros barcos a velas (4000-3000 a.C.) fueron usados en el río Nilo en Egipto. Las velas eran cuadradas y solo permitían navegar con tiempo a favor. Estaban hechas de papiro o lino. Las galeras nacieron en el mar Egeo alrededor del 3000 a.C., probablemente en la isla de Creta. Fueron utilizadas por fenicios, griegos, etruscos, dálmatas, cartagineses, romanos, vándalos y bizantinos, alcanzando su mayor desarrollo en el siglo XVI d.C. La vela triangular, capaz de navegar con el viento en contra, apareció por primera vez alrededor del 300 d.C. en el mar Arábigo.
León
Diciembre 11, 2007 a 10:37 am
trapatroles
Interesante tema ya que como bien dices muchas veces no se sabe como fue la realmente la historia.
Ahí está la historia del marino ALONSO SÁNCHEZ de HUELVA que a causa de una tempestad llegó a la actual Santo Domingo y de regreso enfermó en la isla de Madeira. COLÓN lo alojó en su casa y pudo obtener información al respecto.
Muchos historiadores como Juan de Victoria, López de Gomara o Baldomero de Lorenzo dan por segura la arribada de Alonso Sánchez de Huelva antes que Colón a América.
Diciembre 12, 2007 a 3:01 pm
Luis Irles Jiménez
Muchas gracias por tu comentario, trapatroles. Los datos que nos ofreces son verdaderamente interesantes, así como la hipótesis formulada por los historiadores que citas sobre el marino Alonso Sánchez y su llegada a América… La Historia, como muy bien dices, se presta a innumerables interpretaciones.
Agradezco también a León, Eleí y Lobo Seadog sus estupendos comentarios.
Un abrazo a todos.