
Marguerite Duras (Saigón 1914-París 1996)
“Las biografías que se escriben sobre mí no me interesan para nada. Mis libros deberían bastar”. Así respondió Marguerite Duras a la escritora Frédérique Lebelley que le proponía, como tantos otros lo hicieron antes, escarbar en su vida. También alzó los hombros con indiferencia y remitió a su obra cuando Laure Adler se ofreció para investigar en su pasado. Un pasado, unos textos y una filmografía que, a pesar de resultar archiconocidas para muchos de sus lectores, siguen sin iluminar del todo el camino de los biógrafos sucesivos y estudiosos de la obra durasiana, y que más parecen enrarecer el rastreo por la historia de una vida que como dijo Duras en El amante, “no tiene centro, ni camino, ni línea”.
Desde Julia Kristeva a Maurice Blanchot, pasando por Claire Cerasi, Philippe Boyer, el amigo y amante Dionys Mascolo, padre del hijo de Marguerite Duras, Aliette Armel, la citada Lebelley, cuya biografía Marguerite tachó de mezquina, Alain Vircondelet, Christine Blot-Labarrére, su último amor Yann Andréa, que relató la crisis alcohólica de 1982 en M.D., hasta Laure Adler, autora de la rigurosa biografía que ayer mismo terminé de leer, todos cuantos han escrito sobre Duras han realizado un buceo intelectual que se alimenta, precisamente, de esos espacios irreconocibles o confusos, siempre en el lado oscuro de la personalidad y la escritura de Marguerite Donnadieu, nacida en Gia Dinh, a poca distancia de Saigón, el 4 de abril de 1914.
Laure Adler edifica la identidad de Duras con datos sólidos, escritura cercana a la respiración de la protagonista y la intención de comprender las contradicciones de una vida siempre en el límite. Las relaciones entre la adolescente blanca y el amante chino, y los beneficios económicos que extrajo la arruinada madre de Marguerite Duras en el patético desmoronamiento de una fracasada aventura colonial, quedarán plasmadas en una evocación que no excluye la densidad humana de unas circunstancias extremas. Se sitúan en su contexto y lejos de todo juicio moral al menos algunas de las acusaciones que persiguieron a Duras a lo largo de su vida: la de aceptar un trabajo en la Comisión del control de edición en la Francia ocupada, la de mantener un triángulo amoroso con su marido Robert Antelme y su íntimo amigo y compañero político Dionys Mascolo y la de verse envuelta como espía de la resistencia en un affaire con el agente francés de la Gestapo, Charles Delval.
La extensa biografía de Adler, que obtuvo en Francia el premio Femina de ensayo, contribuye a hacer más inteligible a la mujer y a la creadora, aunque subsista según la autora, “una parte de penumbra y de misterio”. Porque Marguerite Duras, apellido tomado de la región del padre, tuvo una gran habilidad para reinvertarse, confesar lo inconfesable: fabricar leyendas sobre sí misma. Era experta, también, en eliminar pistas y embarrar el torrente de determinados episodios de su vida para que quedaran amplificados por el interés morboso o velados por las aguas revueltas, según los casos. Es ya sabido que en los últimos años, la autora de Moderato Cantabile hablaba de sí misma en tercera persona, y cuenta Adler que poco antes de su muerte, la escritora al releer sus propios textos, se preguntaba”: ¿Esto es Duras?” “No parece Duras en absoluto”.
El alcohol y la escritura, unidos indisolublemente en la embriaguez vital de Marguerite Duras, ocupan un lugar decisivo en esta biografía. Adler cuenta con el testimonio de Y. Andréa, compañero de Marguerite hasta su muerte en 1996, a los 81 años, y rememora el tiempo en que Duras trabajaba en Emily L., en su retiro alcohólico (y doloroso por las desapariciones del amante homosexual) en el puerto de Quillebeuf. Yann y Marguerite bebían de seis a ocho litros diarios y apenas comían. La escritora se sentía repulsiva. “Me gustaba darme asco a mí misma. Me veía destrozándome. Era placentero aquel desplome”.
Los diferentes estratos del trabajo de Laure Adler ayudan a comprender las obsesiones de la apátrida que nunca abandonó la Indochina de la infancia y ahondan en la perspectiva literaria y en los debates políticos que acompañaron la existencia de la autora de El Vicecónsul. Absorbente y desmesurada, contagiada por la obra de Marguerite Duras y al mismo tiempo con el equilibrio objetivo del acopio de datos, la biografía de Adler es de una considerable lucidez y penetración.
L.V.
























18 comments
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Febrero 28, 2008 a 7:24 pm
goroka
Sospecho que hablas de la misma Laure Adler que escribió la biografía de Hannah Arendt, bastante rigurosa por cierto, al menos esa es mi impresión. Tengo algunos libros de Duras, tengo tanto por leer y tan poco tiempo, pero tarde o temprano llegaré hasta ellos porque es muy interesante su biografía, al menos lo que aquí se dice de ella. Sospecho también por lo que se dice de su alcoholismo, y comparándola con otros escritores que padecieron la misma “enfermedad” que el vacío existencial es la enfermedad de los intelectuales y una manera de canalizarlo pueda ser,en lo referente a la ansiedad que constituye vivir,el alcohol. En fin,también los debe haber que beban por el simple placer de beber. Una entrada perfecta para los que no la hemos leído. Un beso 0.0%,ya sabes,hay que cuidarse!!
Febrero 29, 2008 a 12:22 am
Luis Irles
Sospechas bien, querida Goroka. Laure Adler es una lúcida y brillante intelectual, ensayista y escritora con casi una docena de obras publicadas. Ha escrito excelentes biografías, además de ensayos e inumerables artículos que han sido publicados en prestigiosos medios. Fue también consejera de cultura con Miterrand en 1989… Parece ser que la Duras no se mostró muy cooperante con ella, pero aun así es la mejor biografía que se ha escrito sobre la extraordinaria Marguerite… Yo te aconsejo vivamente que leas la obra de M.D., vale la pena.
Respecto a la relación existente entre el alcohol y los artistas, servidor “no sabe/no contesta”.
Besos con al menos un 0,5% de etanol tintorro.
Febrero 29, 2008 a 3:19 pm
Patricia Gomez
Querido Luis, una de las cosas por las cuales me gusta venir a este rincón es que siempre termino descubriéndo algo, a veces, despierta mi interés, otras no, como suele sucedernos, pero siempre hay algo nuevo que despierta mi interés, en este caso ella me interesó de inmediato, no la conocia y me puse a buscar algo de su material, tiene una vida apasionante, como dice Goroka, tal vez con marcadas debilidades que creo, a la larga nos provee de un dolor tal que nos hace ser aún mejores en lo que hacemos. “Decía: “No he escrito una sola línea que no haya experimentado, siempre hablo de mi misma, lo que he comprendido por mi misma”. Utilizaba los términos “desgracia maravillosa” para referirse a esa tortura, esa solicitación que no deja ningún respiro, ese despojo que queda abandonado y perdido cuando se termina un libro.”
Gracias por el aporte y ahondaré en su literatura. (¡Dios, el tiempo apremia, tal vez muera mañana y tengo tanto que conocer antes de que llegue el momento)
Un abrazo, Patricia
Febrero 29, 2008 a 3:31 pm
Silvio Guillén
Amigos: Les felicito por esta magnífica reseña crítica sobre la biografía que Laure Adler escribió sobre Marguerite Duras. Sin duda es la más rigurosa de todas las editadas hasta ahora.
Quisiera informar a quienes se interesen por la obra de M. Durás que en la Biblioteca Digital CIUDAD SEVA pueden descargar o leer directamente sus relatos, poemas y otros textos. Es un sitio que vale la pena visitar.
Aquí les dejo su dirección:
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/fran/duras/md.htm
Saludos y mi enhorabuena por este blog.
Febrero 29, 2008 a 3:47 pm
goroka
Querido Silvio,acabo de leer el último cliente de M.Duras del enlace que has colgado,magnífico y tan corto e intenso que casi que me voy a leer el segundo relato del mismo enlace.Un abrazo de bienvenida Silvio!!A ti,mi querido Luis,un besazo que te lo mereces por atraer a tan excelentes lectores!!
Febrero 29, 2008 a 3:54 pm
goroka
Por cierto Luis,no cogeré el blog hasta el domingo porque viene un amigo muy querido a verme,en realidad viene a otros menesteres pero aprovecharemos el impás,estoy feliz y radiante.Pues eso,si cuelgas algo contestaré a partir del domingo,disfruta de tu fin de semana,ciao!!
Febrero 29, 2008 a 7:35 pm
Luis Irles
Mil gracias por vuestros comentarios, radiante y simpática Goroka; querida Patricia (seguro que verás cumplidos todos tus deseos); Silvio (bienvenido y gracias por el dato)… Es un auténtico lujo tener lectoras/es y amigas/os como vosotros.
Os deseo un feliz fin de semana a todos, aunque a ti, apreciada goroka, casi no es necesario decírtelo porque la tienes asegurada…
Un fuerte abrazo. Gracias por leer.
Luis
Febrero 29, 2008 a 8:24 pm
Patricia Gomez
ahh pues yo me voy corriendo al sitio que nos sugieres Silvio, Goroka hermosa, que lo pases de miedo y ya nos contaras. Luis querido, eso espero, que tengan un plácido fin de semana, Un abrazo. Patty
Marzo 1, 2008 a 5:16 am
comopompasdejabon
Recuerdo bien ese libro, El amante, lo comencé antes de irme a dormir pensando pasar un rato antes de acostarme, lo cual siempre me ha gustado mucho, pero… ¡no pude parar!, me lo termine entero esa noche. Es uno de los que más me han gustado, pero es que ella tenía una expresión tremendamente inteligente no es así?
Marzo 1, 2008 a 3:36 pm
Luis Irles
Marguerite Duras fue, efectivamente, una de las francesas más inteligentes y atractivas de aquella época. A mí, particularmente, su expresivo rostro –y en especial su mirada– me ha recordado siempre el de Jeanne Moreau… El amante es, como tú bien dices querida Pompas, una de sus mejores novelas. No me extraña que la leyeras de un tirón.
Gracias por enviarnos tu siempre acertado comentario. Es siempre muy agradable verte por aquí.
Disfruta todo lo que puedas del fin de semana.
Un fuerte abrazo.
Marzo 6, 2008 a 3:11 pm
Florie
Ay, Marguerite Duras, que momentos… Cómo un texto tan sencillo puede ser a la vez tan complejo? Será cuestion de verosimilitud.
Un abrazo
Marzo 6, 2008 a 7:32 pm
Luis Irles
Hola, Florie. Gracias por dejar aquí tu comentario.
Y ahora, con tu permiso, soy yo el que pregunta: Cómo es posible que tus soberbios y personalísimos textos no estén todavía contenidos en un libro? Será cuestión de la consabida miopía editorial que –salvo raras excepciones– sigue existiendo en España. ¿O no?
Otro abrazo para ti.
Abril 4, 2008 a 10:38 pm
altea
Felicidades, Marguerite! Ayer viernes, 4 de abril, fue tu cumpleaños.
Tal vez si vivieras, lo habrías celebrado bajo ese hermoso cielo de Indochina que en bendita hora te vió nacer.
Un abrazo eterno, mujer genial.
Abril 11, 2008 a 6:33 pm
Luis Irles
Nos unimos a tu bella y sincera felicitación, estimada altea… Marguerite Duras siempre permanecerá en nuestra memoria.
Mayo 4, 2008 a 8:01 am
Las flores del argelino « 14 de abril
[...] artículo es lo primero que leí de Marguerite Duras France-Observateur © 1957 Outside, Orbis 1984 Recopilación de artículos [...]
Mayo 5, 2008 a 5:30 pm
Luis Irles
Amigo Júcaro. Gracias por tu visita y por darnos a conocer la conmovedora crónica que Marguerite Duras publicó en France-Observateur.
Tienes un blog excelente. Te felicito por tu labor.
Recibe un cordial saludo desde Chile.
Julio 15, 2008 a 6:25 pm
Luis Irles
Amigo Firmin. Ante todo, muchas gracias por tus elogiosas palabras hacia este blog.
Sobre el tema que planteas acerca de la superioridad literaria de Aline West –autora que por cierto no he leído–, no puedo obviamente opinar. Pero sí puedo hacerlo sobre vuestro excelente sitio, que me ha gustado muchísimo.
También me han gustado los 2 posts con los que los que iniciáis vuestra andadura y ese par de… ejem, enormes ojos que miran tan atentos a la cámara, y a través de las cuales se puede adivinar la portentosa inteligencia de AW y su increíble personnalité.
Te agradezco que nos hayas dado a conocer vuestra bitácora (que ya está enlazada a este faro) y, por supuesto, agradecerte aún más que nos hayas enlazado en la tuya, junto a las de otr@s buen@s amig@s de este blog.
Puedo asegurarte, finalmente, que la visitaré con frecuencia y leeré lo antes posible las obras de Aline West… Por cierto, ¿no habéis pensado en poner una sección exclusiva de fotos de esta delicada y excelente narradora y poetisa? Yo creo que sería una buena idea.
Recibe un fuerte abrazo y todo nuestro apoyo para difundir vuestra noble causa.
Luis
Julio 15, 2008 a 3:16 pm
G. Firmin
Aunque reconocemos el talento de Marguerite Duras como novelista, reivindicamos la superioridad creativa de ALINE WEST como autora y poeta.
Aprovecho la ocasión para darle de nuevo la enhorabuena por su blog, que ya he visitado en varias ocasiones, e informarle que un grupo de estudiosos de la obra de AW (conocida en el mundo de la crítica literaria como La Personnalité), creamos ayer mismo –14 de Julio, día de la Fiesta Nacional Francesa– un weblog que pretende ser la “Página No Oficial” de la extraordinaria escritora norteamericana, desgraciadamente tan poco conocida en España y en los países de Iberoamérica.
Invitamos a todas aquellas personas que deseen visitarlo a que pinchen en el siguiente enlace:
http://alricoveneno.blogspot.com/
Gracias por su atención. Reciba un cordial saludo.
G. Firmin