Durante las dos últimas semanas, la crítica europea viene aplaudiendo con entusiasmo Amanecer en Bucarest, la última novela del prestigioso autor francés Jules Trick. “Una de las obras más hermosas e interesantes publicadas en los últimos años”, escribe por ejemplo Fernando Bandera en la prestigiosa revista cultural madrileña Hablar por no callar. “Una gran novela, como cabía esperar de este excepcional escritor”, enfatiza desde París Jean Louis Gardenis, en Les Cahiers du Temps. Por su parte, el exigente Norman Day asegura en ABC Literary Magazine que “Amanecer en Bucarest supera en brillantez estilística y en el descubrimiento de nuevos y sorprendentes recursos narrativos a varias de las anteriores obras de Trick, como por ejemplo Los seductores, Cuatro Semanas y Media, e incluso Miradas, el título que lo lanzó a la fama”.
Yo, modestamente, discrepo en gran medida con estas rotundas aseveraciones. Terminé precisamente anoche su lectura, y estas son mis personales conclusiones: Amanecer en Bucarest intenta ser una novela y no lo logra: esta, quizás, es su mayor virtud. Como es habitual en él, Jules Trick nos propone el capcioso nivel ficcional de la biografía y, una vez más, fracasa. No obstante, me pregunto a continuación: ¿No es esta –como aseguran muchos estudiosos de su obra narrativa– su más brillante cualidad como escritor..? Podría ser, aunque para mí, el género literario “novela” yace aquí acribillado, extenuado, estéril como el mismo planeta que habitamos. Estos textos ruedan secos y muertos como esa inútil esfera azul. ¿Dar registro a estos nuevos círculos infernales? ¿Retratar la onda banal de esos hedonismos agónicos? ¿Jugar hasta la fatiga con las agotadas máscaras heterónimas? Jules Trick, impregnado de la doble insignificancia de su significante, sabe que nada de todo esto vale la pena. Pero escribe. Araña y rasga, una y otra vez, las oleosas paredes de su prisión nada imaginaria. Lo mueve una certeza: detrás de aquel espesor y del incesante resbalar nos espera la paquidérmica existencia de algún Otro. Y al escribir, Trick se inscribe y nos inscribe en ese pendular movimiento patético propio del ser humano: querer y no poder. Y lo que es más escandaloso aún: poder y no querer. Claro que, según cómo se interprete su lectura, Amanecer en Bucarest podría ser un extraordinario relevamiento escrito de este desmoronante y banal principio de siglo.
Obliq J. Railowsky, “El Discrepante”
























13 comments
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Marzo 3, 2008 a 2:48 am
La Rosales
Incógnita resuelta:
Tras buscar inútilmente durante casi dos horas al ‘eximio novelista francés’ Jules Trick en Google, Yahoo Search, AOL, Ask, MSN, Terra, Trouvez-la-France, Buscatodo, CocolisoFinder, la Biblioteca de Autores de la Sorbonne y 17 ’search engines’ más, incluyendo una polaca y otra guatemalteca, pude encontrar, finalmente, al mencionado y famoso autor de “Amanecer en Bucarest” … Eureka! Y eso que ya estaba pensando en rendirme.
Bien, pues aquí dejo el enlace para aquellos que quieran ponerse al día sobre JT, sobre su amplia obra narrativa y, de regalo, enterarse de su apasionante y escandalosa vida:
http://www.sherlok-holmes_doctorwatson.privatedetectives.london.com
también encontrarán una amplia información en el blog:
“Un bon dinar, un bon sopar i unas bones tapes amb pá i ví”, aunque no recuerdo ahora mismo si esta bitácora está alojada en wordpress, en blogspot, en blogwithmebaby o en lasnuevemenosveintetictacblog, éste último de pago. Seguramente, vuestra simpática amiga goroka lo sepa y os pueda informar… como habla catalán, digo yo.
Un besazo con carmín rojo-pasión, Lucas, tío bueno!
La Rosales, viendo amanecer desde el puticlub “Bucarest”, Autovía Albacete-Madrid, Km 12
Marzo 3, 2008 a 8:21 am
Loboseadog
Jo, este blog cada día se pone más apasionante y “real como la vida misma”.
Como dice Goroka: El forum para cuando?. A qué estás esperando?
Maururu roa
Marzo 3, 2008 a 11:53 am
Carla Menchurian
Estoy completamente de acuerdo con lo que afirma Lucas J. Railowsky en su espléndida reseña: Jules Trick no llega a convencer del todo con su reciente novela “Amanecer en Bucarest”, aunque reconozco que es un escritor innovador y con oficio… Me gustó más “Los Seductores”, que se publicó en Francia en 2001 y desató un enorme escándalo en el país galo por su alto contenido escatológico (la palabra “merde” aparece 17.352 veces en el libro).
Le agradezco a la Srta. Rosales la información que nos brinda en su comentario, ya que gracias a su enlace pude localizar a Jules Trick en el exclusivo Hotel Lexington de Londres, donde ha fijado su residencia definitiva. Como todos sabemos, este excéntrico escritor, jamás ha concedido entrevistas ni ha permitido que se le hagan fotos puesto que padece una extraña enfermedad llamada “el síndrome de Wallace y Pacorro” (véase Wikipedia), que origina un crecimiento desmesurado e incontrolable del dedo anular de la mano derecha… No obstante, conmigo se mostró muy simpático y hasta me invitó a un té en la cafetería del hotel.
Les felicito por su interesante blog.
Carla Menchurian
Marzo 3, 2008 a 12:44 pm
Loboseadog
Que suerte tiene el paisano. Ya sabía yo que había “truco-trick”.
Para hacer el signo de “fan culo” muchos quisieran tener ese síndrome de Pacorro. También para sacarse las burillas de la nariz…..y otras cosas, ejem!!
Maururu roa
Marzo 3, 2008 a 8:07 pm
goroka
Jojojojojo, espectacular el enlace de superfinger, no me extraña que las esposas y amantes vayan en contra de los avances médicos en ese sentido porque con 39,8 dios del cielo!! imaginar es ya pecar jajajaja. Gracias a los que me nombran por arriba, me lo merezco?
y bueno, respecto al escritor que es a lo que ibamos pues no le he leído, será cuestión de echar un vistazo, como siempre un placer querido Luis y un saludo gorokiano a los presentes, lo del dedo lo estudiaré con detalle para ver si puedo hacer algo por la asociación y de paso, seguro que ellos pueden hacer algo por mí, jejejejeje! Ah,volví con fuerzas renovadas del finde querido Luis,te recomiendo expresamente la aventura del vivir, aunque tú de eso sabes ya demasiado.
Marzo 3, 2008 a 5:51 pm
superfinger
Amigos de este Faro:
En nombre de la Asociación de Afectados por el “Síndrome de Wallace-Pacorro” (AWAPA) les damos las gracias –en especial a Carla Menchurian– por dar a conocer a sus lectores la enfermedad degenerativa que padecemos. Una extraña malformación digital que también sufre el gran escritor Jules Trick, que colabora generosamente con nosotros, y a quien le hemos otrogado el premio GOLDENFINGER 2008, en reconocimiento a su talento literario y a sus 39,8 centímetros de anular.
Si desean saber más de nosotros, o enviarnos su adhesión y/o colaboración, rogamos visiten nuestro blog pinchando AQUÍ.
Está todavía en pañales, pero confiamos en muy pronto su diseño y contenido esté a la altura de los mejores sitios de WordPress.
Un saludo cordial.
Marzo 4, 2008 a 8:15 am
fluman
Un simple y único adjetivo para calificar este post: GENIAL
Marzo 4, 2008 a 12:16 pm
Patricia Gomez
La moral, como muchos otros aspectos que conforman a un ser humano puedo variar tanto según su observador, así pasa con la crítica literaria, así pasa con cualquier manifestación artística. No he leído nada de este autor, en realidad he leído muy poca novela a lo largo de mi vida, ¿me pregunto, que he leído, de hecho creo que no he leído nada!!, tal vez en algún momento deba hacerlo. Si he de leerla tomaré en cuento las opiniones de los Sres. Railowsky y Bandera, en todo caso me parece tan interesante como se nos muestra en este blog la versatilidad que siempre se manifiesta ante un mismo hecho.
Entré al link que recomendó “La Rosales”, pero no encontré nada salvo una ruta turística que están ofreciendo para seguir los pasos del Código da Vinci, ¡que patético!, mmm…, (pido disculpas si hiero alguna sensibilidad.)
Los leo con interés, tanto los comentarios como lo expuesto. (Por Dios que estamos aprendiendo ¿verdad? )
Por ahora no voy a entrar al link de Superfinger, tal vez en otra oportunidad sienta más curiosidad, pero agradezco el enlace.
Saludos.
Marzo 4, 2008 a 1:27 pm
Luis Irles
En nombre de Lucas J. Railowsky –nuestro particular y feroz anticrítico literario– os doy las gracias por vuestros variopintos, inteligentes, humorísticos, serios, neutrales, balsámicos, terapéuticos, generosos, asociativos, aromáticos, notables y poéticos comentarios.
Un prolongado ronroneo –¿o será gruñido?– como prueba de gratitud por su parte. “Estos comentarios son un auténtico deleite para mis ojos”, dijo Lucas antes de partir hacia su pueblo en bicicleta.
Abrazos para tod@s.
Marzo 4, 2008 a 3:26 pm
comopompasdejabon
¿No será en scotter?, porque digo yo que ” Amanece, que no es poco”
Marzo 4, 2008 a 6:38 pm
Luis Irles
Ni en bicicleta ni en scotter… ¡En biscúter, querida Pompas, en biscúter!
Oye, qué gran película “Amanece, que no es poco”.
Gracias por recordármela
Marzo 6, 2008 a 8:14 pm
shoelane
Hola Luis,
Me gusta mucho tu blog y me ayuda grandemente a perfeccionar mi capacidad de lectura en español. Es muy diverso y muy interesante su contenido, y también los comentarios son inteligentes y con gran humor.
Tu inglés creo que es bueno, entonces entenderás perfectamente la respuesta de mi amigo escritor Oscar Solomon cuando yo le pregunté su opinion acerca de Jules Trick: ‘He’s the greatest writer of us all. JT had some fifteen years of success, prosperity and respect. Then he turned his back on it all, and deliberately he’s now living his life as an exile, among the social outcasts… It’s tragic, man, but nobody pays much attention to his work here in Canada…’
Bueno, yo no creo que sea tan trágico que no se lea suficiente su obra en Canada, pero Oscar Solomon piensa convencido que ‘La Vie Parisienne” está ahora en Montreal.
Saludo de shoelane and the rope trick!
Marzo 7, 2008 a 12:53 am
Luis Irles
Estimado shoelane. Te agradezco mucho las elogiosas palabras que dedicas a este blog… Veo que tu quebequiano sentido del humor se mantiene vivo y en plena forma. También el de Oscar Solomon, tu amigo escritor, que ha convertido a Jules Trick en un verdadero ‘clochard’ y a Montreal en el nuevo París de Norteamérica: Music on the stage au La Loge au Mascaron Doré. Top hats and boas in the box. History sits in the stalls, aristocratic dwarfs, and a beautiful Can-Can dancer as convincing as a Boticelli Venus… I guess Solomon is a vogue and a figure in the intelligent circles of your interesting city.
Gracias de nuevo por venir a visitar este faro… BTW, your site is really cool! You’re doing a good job, my friend.
Un cordial saludo,
Luis