Walter Selles en pleno rodaje
Hacía tiempo que no veía películas brasileñas. A lo sumo media docena desde la mítica época del “Cinema Novo” de Glauber Rocha y compañía. Así que anoche rescaté Midnight/El Primer día y me dispuse a compararla con aquella que lanzó a la fama a Walter Salles: Estación central de Brasil, que nos deslumbró con la lucidez y la emoción de su lenguaje fílmico. Y también, claro está, con Diarios de Motocicleta, sobre los viajes de juventud de Ernesto Che Guevara.
Midnight estuvo codirigida por Daniela Thomas –que ya había colaborado con Selles en Tierra extranjera– y fue el resultado del encargo de la cadena de televisión Arte y la productora Haut et Court, ambas francesas, interesadas en la realización de una serie de películas en distintos países sobre el cambio de milenio (qué lejano parece haber quedado ya) titulada «El 2000 visto por…» y que en España el debutante Miguel Albaladejo llevó a cabo con su interesante La primera noche de mi vida.
Rodada en tres semanas, con un equipo reducido y dirigida de forma colectiva, Midnight aporta sin embargo unas sugerencias cuya complejidad no está bien servida, por un guión excesivamente simple y por unos personajes demasiado esquemáticos. Se trata de mostrar un Río de Janeiro escindido en dos ciudades, con ricos y pobres, rascacielos y chabolas, amor y violencia, precisamente en la noche del 31 de diciembre de 1999, fecha mítica que a la postre dejará las cosas como estaban antes. La película puede catalogarse como una tragedia moderna cuyos referentes románticos se encontrarían en la noche mágica de Los amantes del Pont-Neuf (Leos Carax) y cuyas implicaciones cotidianas, psicológicas y sociológicas, hundirían sus raíces en los dramas intimistas de David Lean, con el cruce de destinos y los breves encuentros de parejas cuyas ilusiones son sofocadas por la prosaica realidad, circunstancia que en Midnight se materializa en la espera del milagro, en la utopía situada entre el cielo y la tierra (la terraza de la casa) que haga posible el triunfo del amor, la paz y la felicidad. El film nos describe un universo dual dominado por la violencia y la miseria física o afectiva (cárcel, favelas, hogares desmembrados), trazando las vidas paralelas de dos seres humanos que finalmente se encontrarán: por una parte Joao como representante del mundo de la delincuencia y de la marginación, soplón y asesino a sueldo de la policía; por otra María, una maestra de sordomudos, abandonada por el hombre al que ama, tentada por el suicidio.
Pero las buenas ideas que la película apunta no llegaron a plasmarse fílmicamente a plena satisfacción en esta obra de encargo, con un guión necesitado de mayor precisión y rigor, y mermada por una escasez de medios que se hace patente en algunas secuencias. Un interesante proyecto, pues, logrado sólo en parte.
Mr. Arriflex

























6 comments
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Octubre 21, 2008 a 5:49 pm
Jaime Curt
El cine comprometido de Walter Selles (sobre todo en el terreno documental) está cada vez más valorado en Europa. En el pasado Festival de Cannes –donde no prevaleció precisamente el glamour como en otras ocasiones– títulos impregnados de realismo social como “Silence of Lorna”, de los hermanos Dardenne y “Linha de Passa” –filmado en los barrios de favelas de Rio– de W. Selles, tuvieron una grandísima aceptación por parte de público y crítica. Yo les felicito por haber dado a conocer una de sus películas, que si no es la mejor de su carrera, si se puede considerar una obra muy digna, poética y valiente.
Saludos
Octubre 22, 2008 a 8:23 am
Walter Candeias
En 1988, año en que se cumplió el centenario de la llegada del cine a Brasil, la Cinemateca Brasileña confeccionó una lista de los mejores directores del gran país carioca. Obviamente no figuraba Walter Selles, pero sí autores de la talla de Carlos Diegues, Ruy Guerra, Lima Barreto, Glauber Rocha, León Hirszman, Nelson Pereira dos Santos, Joaquim Pedro de Andrade y Eduardo Coutinho, entre otros.
Es penoso que un cine de tanta calidad como el de Brasil no sea suficientemente conocido en España (aunque es muy apreciado en Francia), si exceptuamos algunas obras que alcanzaron un gran éxito, como lo fueron “Deus e o diabo na terra do sol”, “Vidas secas”, “O cangaceiro”, “Terra em transe” o “Macunaíma”, por citar sólo algunas.
Un saludo afectuoso y muchas gracias por divulgar el cine de mi país en su excelente bitácora.
Walter Candeias
Octubre 22, 2008 a 9:48 pm
capitana666
La verdad es que el cine braseleño no es muy conocido por aquí, de pocas películas de oye hablar, pero las críticas sociales de gente comprometida es algo que es prácticamente obligatorio de ver, no sólo por ser buen cine, sino para darse cuenta de qué es lo que estamos haciendo con el mundo y con la sociedad en la que vivimos de manos de gente a la que no le importa decir la verdad.
Un beso.
Octubre 23, 2008 a 8:07 am
Ernesto
La verdad es que no conozco la película y por ello intentaré verla. La información suministrada es valiosísima y creo que está muy bien elaborada la entrada. Gracias por ello, que nos permite ampliar los conocimientos sobre cine, y despertar interés por él.
Personalmente espero disfrutar con el recuerdo de la ciudad carioca, que tuve el placer de visitar hace ya casi veinte años.
Cordiales saludos.
Octubre 23, 2008 a 10:30 am
gorocca
Interesante post Luís, hace tiempo que no voy al cine, la última que quería ver es El Patio de mi Carcel, no recuerdo el director, en lo de las pelis me muevo más por intuición que por el conocimiento de la trayectoria de los directores y demás.Un placer caminar contigo!
Octubre 24, 2008 a 3:12 pm
Luis Irles
Respuestas y agradecimientos múltiples por estricto orden de aparición.
Para Jaime Curt:
Estoy al tanto del éxito que alcanzó W. Selles en el último Festival de Cannes, amigo Curt. Y allí, ciertamente, entienden algo de cine. Estoy absolutamente de acuerdo contigo en que Midnight, sin ser ni mucho menos su mejor film, es una cinta muy digna.
Saludos cinéfilos.
Para Walter:
La herencia teórica y artística que dejaron los directores que citas –sobre todo Glauber Rocha– ha sido fundamental para la actual generación de jóvenes cineastas brasileños. Respecto a la situación del cine de tu país respecto al resto de vuestros “vecinos” latinoamericanos (si exceptuamos a México, Argentina y Cuba) no es tan negra como la pintas. El recuerdo del Cinema Novo sigue vivo en la memoria de muchísimos cinéfilos europeos.
Obrigado por tu comentario.
Para J. F. Zachrison:
No picaremos el anzuelo, mi admirado y excelso cuentista. Te confieso que Mr. Arriflex ha sentido por un momento la tentación de enviarte un mail después de leer tu magnífico relato, pero yo he actuado de inmediato duplicándole el sueldo… Por otra parte, y siempre que continúe con nosotros, a mí no me importaría que colaborara de vez en cuando (gratis total) en el estupendo blog que acabas de parir.
Un abrazo.
Para Capitana:
Tienes razón, amiga mía; es necesario que creadores con la sensibilidad social de Walter Selles se multipliquen por doquier.
Un beso.
Para Ernesto:
Intenta verla, creo que no te va a defraudar … ¿Así que rememorando Ipanema y sus garotas, eh? ¡Pero si tenías que ser un crío en el 88! Vaya, vaya con esta juventud…
Gracias por comentar. Un abrazo.
Para mi querida Gorokiña:
¡Ay, gorocca, qué mala memoria la tuya! ¿Pero es que no recuerdas que estuvimos viendo juntos la peli de Kaurismäki? Si hasta te la dediqué en uno de mis últimos posts. ¿Y del barquito de papel, qué…? ¿No te ha gustado?
Confío en que estés bien, noia bonica.
Luis & Mr. Arriflex