Puede resultar paradójico e incomprensible para muchos, pero Fernando Alegría –que vivió en los Estados Unidos durante más de treinta años– escribió en California Caballo de Copas, novela de un chileno en San Francisco, que según afirmó el crítico e historiador Carlos Hamilton, “tiene más sabor a Chile que ninguna obra escrita en el propio país y acusa una maestría definitiva en el arte de narrar con arte”.
Rasgos biográficos
Nacido en 1918. Profesor de Castellano y Filosofía en la Universidad de Chile. Organizó durante los años sesenta encuentros de escritores en la Universidad de Concepción, fundando el primer taller de escritores. Creó la revista Literatura Chilena: Creación y Crítica (1974). Doctor en Literatura en la Universidad de Columbia. Director del departamento de Español y Portugués de la Universidad de Stanford. Ejerció la docencia en la Universidad de Columbia, Berkeley y Stanford de Estados Unidos. Perteneció a la Academia Norteamericana de la Lengua. Fue Premio Farrah y Rinehart de Nueva York, Premio Municipal y Atenea de Santiago de Chile, y realizó diversas colaboraciones en revistas norteamericanas. Alegría vivió la mayor parte de su vida en Estados Unidos.
El escritor
Novelista, ensayista, cuentista, crítico y profesor. Un escritor talentoso que incursionó en varios géneros de la literatura. Su mayor acierto en la novela fue su libro Caballo de Copas (1957), que concitó el aplauso cerrado de la crítica y el interés del público lector. También en la faz narrativa obtuvo éxito con sus libros Lautaro, joven Libertador de Arauco y Mañana los guerreros.
Fructífera fue su labor en el ensayo, especialmente derivado de su vasta trayectoria como docente en las universidades norteamericanas. Uno de sus mejores libros al respecto es Literatura Chilena del Siglo Veinte (1967) que en su primera edición se denominó Las fronteras del realismo (1962).
Fernando Alegría fue un investigador “serio, bien documentado, de estilo pulcro y ameno” (Montes y Orlandi). Al decir de Maximino Fernández, “Alegría ha animado el escenario de las letras chilenas durante medio siglo con sus narraciones y estudios; apasionados, comprometidos y de buen nivel estético, las primeras; documentados, distintos y necesarios, los segundos“ ( Historia de la Literatura Chilena).
A Fernando Alegría, al igual que varios escritores chilenos que han tenido que permanecer por largo tiempo fuera de su patria, y, por consiguiente, ha provocado que su trabajo literario no sea advertido con facilidad por lectores y estudiosos de las letras, le costó obtener el reconocimiento que se merece en su país. Incluso, algunas veces fue nominado para el máximo laurel de Chile, El Premio Nacional de Literatura. Sin embargo, falleció a los 87 años -el 29 de octubre de 2005- en la ciudad de Walnut Creek, al norte de California, sin obtener este reconocimiento. 
“Me dolerá hasta el final no haber vuelto” decía.
Es una lástima, puesto que su obra, maciza, contundente, variada y vasta, le otorgan a Fernando Alegría méritos esenciales para lograr el correspondiente sitial de honor que se da en nuestro país a los grandes escritores.
Su obra es extensa. Publicó aproximadamente cuarenta y seis textos. Se destaca el cuento, la poesía, el ensayo, la novela. Comenzó en la narrativa a los 18 años, con la biografía novelada de Luis Emilio Recabarren. Publicó luego Lautaro, Joven Libertador de Arauco (1943) y “Caballo de Copas” (1957), acaso su mayor obra, por la cual obtuvo los premios Municipal, Atenea y Unión Panamericana. Le siguió Mañana los Guerreros (1964).
“Lo que me interesa rescatar es la historia de los héroes sin monumento, la de los verdaderos héroes, a quienes la historia oficial margina y que, sin embargo, viven en la conciencia social de nuestro pueblo”, diría.
Fuente: Escritores.cl

























6 comments
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Noviembre 19, 2008 a 11:29 am
Roberto Viñals
Fernando Alegría fue, ciertamente, uno de los grandes escritores chilenos. Es increíble que no se le reconociera con el Premio Nacional de Literatura, tal vez porque fue nombrado por el gobierno constitucional de Salvador Allende como consejero para asuntos culturales en la Embajada de Chile en Washington.
Saludos.
Noviembre 19, 2008 a 2:05 pm
Khir
Como chileno residente en Puerto Rico, debo decirles que el insuficiente conocimiento de un escritor como Fernando Alegría en Chile –cuando ya estaba considerado en muchos países como un clásico de la literatura latinoamericana– es muy parecido al de otro compatriota y grandísimo poeta: David Rosenmann-Taub, que hasta hace bien poco sufrió la misma suerte.
Como bien dice el título del post, es “el pago de Chile” a escritores y artistas –y hasta científicos– que tuvieron que trasladarse a Europa o a Estados Unidos por diferentes circunstancias. La lista que podría ofrecerle a sus lectores sería muy extensa, así que mejor termino ya el comentario felicitándole por su excelente blog.
Un saludo desde San Juan (Pto. Rico)
Noviembre 19, 2008 a 3:36 pm
Isabel Roth
Es cierto que “Caballo de copas” está considerada como la mejor novela de Fernando Alegría, pero no debemos olvidar que –además de los títulos citados acá– obras como “Camaleón”, “El poeta que se volvió gusano”, “Las noches del cazador” o “Walt Whitman en Hispanoamérica”, son libros imprescindibles en la extensa bibliografía de uno de nuestros más destacados escritores.
Mi enhorabuena por su interesante blog.
Isabel Roth, Stgo.
Noviembre 21, 2008 a 6:21 am
Luis Irles
Isabel, Khir, Roberto:
Muy agradecido por sus interesantes comentarios. Está claro que todos ustedes coinciden en un mismo punto: la innegable calidad literaria de Fernando Alegría y el insuficiente reconocimiento que tuvo en Chile en su momento.
Roberto cita como causa probable su posición política, y Khir lo compara –en ese aspecto– con el gran poeta Rosenmann-Taub… Creo que ambos tienen bastante razón en sus observaciones.
Un saludo cordial para los tres.
Noviembre 26, 2008 a 9:07 am
Ernesto
Debo de reconocer que no conozco nada de la obra literaria de Fernando Alegría, por lo que no tengo más remedio, despues de tu entrada y los comentarios anteriores, que proceder inmediatamente a llenar este vacío, así que voy a poner manos a la obra.
Luis siempre es enriquecedor venir a tu Faro de donde se regresa con ideas, conocimientos y proyectos nuevos. Gracias por ello, amigo.
Un fuerte abrazo
Noviembre 28, 2008 a 10:37 am
Luis Irles
Estimado Ernesto: La narrativa chilena es, en general, algo pesimista. Lo cual no es una afirmación negativa, ya que al fin y al cabo un pesimista no es más que un optimista bien informado. O eso decía Benedetti. Las novelas y los cuentos de Fernando Alegría siguen de alguna manera esta tónica, aunque “Caballo de Copas” es una novela con chispazos de humor y clarividencia, brillante por momentos y algo farragosa en otros.
Espero que la disfrutes si es que la has conseguido, ya que la edición española debe de estar descatalogada.
Un abrazo y un buen fin de semana.