Campos de Hielo Sur es una gran extensión de hielos continentales -la tercera más extensa del mundo tras la Antártida y Groenlandia y la mayor de las de carácter continental no polar con acceso terrestre- situada en los Andes patagónicos, entre los fiordos de la costa de Chile y la frontera con Argentina.
Se extiende de norte a sur, a lo largo de 350 km, entre los paralelos 48º20′S y 51º30′S. Tiene una extensión de 16.800 km², de los cuales alrededor del 95% pertenecen a Chile y el resto a la Argentina. Desde Campos de Hielo se desprenden un total de 49 glaciares, entre ellos, los glaciares Pío XI -el mayor del hemisferio sur con 1.265 km²- el O’Higgins, Balmaceda, Serrano, Tyndall y Grey, en Chile, y el Upsala , Viedma y Perito Moreno, en Argentina. Es denominado Campos de Hielo Sur para diferenciarlo del Campos de Hielo Norte en la Patagonia de Aysén.
Gran parte de su extensión se encuentra protegida al formar parte de los parques nacionales “Bernardo O’Higgins” y “Torres del Paine”, en Chile, y del parque nacional “Los Glaciares”, en Argentina.

La primera travesía longitudinal de Campos de Hielo sur
“Siento en mi corazón que Campos de Hielo es chileno”, dijo a La Tercera el médico general del Consultorio de Colina, Pablo Besser, jefe del grupo de jóvenes expedicionarios chilenos que logró atravesar longitudinalmente Campos de Hielo, en una hazaña jamás antes alcanzada pese a los intentos de al menos 30 expediciones.
Junto a sus compañeros de equipo -representantes del Club Andino Alemán de Santiago -Mauricio Rojas, guía y montañista; José Pedro Montt, abogado de una isapre; y Rodrigo Fica, estudiante de un Magister en Economía- Besser emprendió la travesía el 1 de noviembre de 1998, tras cuatro años de planificación y preparativos de todo orden, incluso sicológicos.
La aventura -dijo a La Tercera, desde Puerto Natales a través del teléfono- se inició en el glaciar Jorge Montt, en las cercanías de Caleta Tortel, XI Región, y culminó en la madrugada del 31 de enero en el glaciar Balmaceda, en la provincia de Ultima Esperanza.
Durante el cruce de 91 días, el grupo empleó trineos de dos metros, tirados por ellos mismos, y soportaron vientos de hasta 150 kilómetros por hora y tormentas con temperaturas que bordearon siempre los cero grado y una sensación térmica contínua de 20º bajo cero. “En ningún momento sentimos que era necesario desistir -relata Besser- pese a que de pronto parecíamos palitroques en medio del hielo” y que, para “capear las ventiscas, tuvimos que cavar “bunker” o cuevas a dos metros de profundidad bajo el hielo”…

Año Nuevo en cueva
Los cuatro expedicionarios pasaron el Año Nuevo en una de esas cuevas, ingiriendo alimentos deshidratados -que se reconstituyen con agua hirviendo- o comidas de esquimales como el paté de grasa; granolas, chocolates o quáquer.
“Consumíamos 4.700 calorías diarias para soportar el esfuerzo físico”, dijo Besser, indicando que -desde el 1 de enero- debieron esperar nueve días en la cueva para iniciar el cruce de la llamada “Falla Reichert” (12 kilómetros de extensión), a la postre, el tramo más difícil de la travesía por presentar una depresión de mil metros bajo el hielo, la que posteriormente hay que escalar para ascender nuevamente a la superficie.
Cruzar la falla les demandó casi un mes, partiendo desde Laguna Escondida, donde habían dejado un depósito de alimentos, con el apoyo de la patrullera “Alacalufe” de la Armada de Chile.
Todo hielo
En general, la rutina de los aventureros consistía en marchas de 7 a 8 horas, que se iniciaban a las 9.30 horas de la mañana. A las 17 horas armaban las tiendas y muchas veces fue necesario levantar muros de hielo para protegerse del viento.
En su relato a La Tercera, Pablo Besser indica que fue un trayecto “sin más compañía que la de nosotros mismos y del mundo mineral que era nuestro entorno”.
Soportamos la presión
Durante los casi 400 kilómetros del trayecto,los expedicionarios sólo divisaron algunos huemules -al iniciar la travesía- unos pocos cóndores y unos caiquenes perdidos, “es decir cero fauna, todo era hielo…” Con todo -concluye el jefe del grupo- “soportamos la presión de cumplir, de no abandonar. Esta era una prueba deportiva, pero también con un alto contenido de soberanía. Nadie conoce los Hielos y no valoran lo que significan… Más que nunca siento en mi corazón que son chilenos y así se lo haremos ver al Senado, aunque sabemos que la decisión será política…”
El grupo encabezado por el doctor Besser con sus compañeros (salvo Fica) tuvo una preparación de cuatro años para lograr el hito de atravesar Campos de Hielo.
* Desde 1956 ha habido muchos intentos y -al menos- 30 expediciones integradas por ingleses, suizos, franceses, japoneses, españoles y chilenos, sólo lograron cruces parciales. En el mejor de los casos sólo los dos tercios de la extensión de hielos (300 kilómetros).
* La mayoría de los intentos buscaron atravesar el Campo en forma transversal, siendo el grupo de Besser el primero en lograrlo longitudinalmente.
* Una bandera chilena “dinámica” acompañó a los jóvenes aventureros durante toda la travesía, pero no quedó como testimonio en ninguna parte. La hazaña quedó registrada en más de tres mil diapositivas y 20 horas de filmación.
* Hubo un momento en que tuvieron que reducir la ración de comida deshidratada “porque comenzó a faltarnos y temíamos que se terminara. Lo que antes comíamos en dos días lo hacíamos durar cuatro” -comentó Besser- que por algo, perdió 10 kilos en la heroica proeza del cruce.
























7 comments
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Septiembre 19, 2009 a 10:49 am
Luis Enrique Villalba
Una aventura increíble la que han llevado a cabo este valiente y arriesgado grupo de chilenos. Tras leer la crónica, no me cabe la menor duda de que es una de las más grandes hazañas de los últimos tiempos.
Luis Enrique Villaba (Santander, España)
Septiembre 19, 2009 a 10:25 pm
Campo-de-Hielo-Sur-el-infierno-blanco : Sysmaya
[...] Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya El Campo de Hielo Sur es una gran extensión de hielos continentales -la tercera más extensa del mundo tras la Antártida y Groenlandia y la mayor de las de carácter continental no polar con acceso terrestre- situada en El Campo de Hielo Sur es una .. [...]
Septiembre 20, 2009 a 9:29 am
Ramiro Maqua
Estimados amigos de El Faro: Después de leer este interesante post sobre la travesía del Campo de Hielo Sur, me han surgido ciertas dudas al encontrar algunas informaciones aparecidas en otros medios electrónicos. La que más me ha llamado la atención es la que afirma que fue el expedicionario español José Luis Sanz, a mediados de noviembre de 2007, el que completó en solitario y con total autonomía la travesía del Campo de Hielo Continental Patagónico Sur. Y, para culminar su hazaña, alcanzó, días después, la cima del Aconcagua.
La información completa puede leerse en el siguiente enlace:
http://www.desnivel.es/deportes/expediciones/noticias/object.php?o=16601
En la misma revista digital se publica una carta de Pablo Besser, donde éste puntualiza algunos datos históricos sobre la información publicada sobre el último proyecto patagónico de “Al filo de lo imposible”, así como los comentarios sobre la travesía de 1993 del programa.
Pueden leerla aquí:
http://www.desnivel.com/deportes/expediciones/noticias/object.php?o=3275
Mi pregunta sería: Si la trevesía del equipo chileno y la de Sanz se desarrolló empleando la misma ruta, ¿no debería considerarse más difícil y notoria el hacerla en solitario que en equipo?
Muchas gracias por su atención.
Saludos de Ramiro Maqua
Septiembre 21, 2009 a 9:00 am
chrieseli
Me conmueve la frase del doctor, cuando sostiene que Campos de Hielo es chileno. Lo analizo y siento que más que chileno, siendo una honra que lo enuncie con tanta vehemencia, les pertenece a ellos en ese delgado minuto de la vida, cuando cumplieron su cometido.
En este especial tiempo de festividades patrias, el sentimiento de pertenencia sobre un logro tan importante, (que no me parece relevante si ha sido el primero, el último o el más o menos numeroso, sino su carácter de hazaña per se), que se sostiene por el coraje y el amor por lo que se cree, me sabe rotundamente valedero y mágico.
Enhorabuena mi querido Luis.
Septiembre 21, 2009 a 10:50 am
Luis Irles
Muchas gracias a Chrieseli, Luis Enrique y Ramiro por visitar nuestro blog y dejar en él sus más que interesante comentarios.
Respecto a lo que expone el amigo Ramiro me gustaría señalar que, efectivamente, José Luis Sanz completó su travesía en 2007 pero –según tengo entendido– no lo hizo en forma longitudinal, sin que esto desmerezca para nada su gran hazaña. Para mí, y en eso estoy absolutamente de acuerdo con la afirmación de mi apreciada Chrieseli, la pequeña polémica sobre quién debe atribuirse el mérito de esta increíble aventura (llevada a cabo a finales del 1998), no tiene demasiada importancia. En cualquier caso la aclara muy bien el Dr. Pablo Besser en la carta que publicó en “Desnivel”, cuyo enlace tuvo usted la amabilidad de enviarnos.
Un cordial saludo y mis mejores deseos para ustedes.
Septiembre 27, 2009 a 4:36 am
jcjurado
Siempre me ha llamado la atención cómo fueron posibles expediciones similares a ésta hace 100 años, con medios tan rudimentarios, si con los actuales son heróicas.
Saludos.
Septiembre 27, 2009 a 4:42 pm
Luis Irles
Lo mismo pienso yo, mi apreciado Chef.
Gracias por tu visita.
Abrazos