
Joseph Conrad
Como buen marino, suelo releer con cierta frecuencia las extraodinarias novelas de Joseph Conrad. Para mí Conrad es uno de los grandes autores de todos los tiempos, y en los últimos meses he disfrutado de nuevo con Lord Jim, El Corazón de las Tinieblas, El espejo del mar y Crónica personal. Tenía la intención de escribir algo sobre alguna de ellas, pero casualmente cayó en mis manos Damn! A Book of Calumny cuyo autor es H. L. Mencken, otro grande de las letras mundiales y ferviente admirador del escritor anglo-polaco.

H. L. Mencken
Conrad es caudaloso como el océano, y sus obras son sabrosos frutos de mar pescados por quien llegó a ser capitán de un barco mercante. La prosa de Conrad no es directa, recta, limpia. Está plagada de meandros, contradicciones, subterfugios, descripciones, paradas bruscas, bandazos. La historia, en la mayoría de sus libros, se va formando poco a poco, como un puzzle.
A Henry Louis Mencken –conocido como el “Sabio de Baltimore” y considerado uno de los escritores más influyentes de los Estados Unidos durante la primera mitad del siglo XX– le encantaba Conrad. En su conocido Libro de los Insultos, este polémico y heterodoxo escritor habla sobre Edgar Allan Poe, Mark Twain, Ambrose Bierce y Joseph Conrad. Casi nada. Y fíjense lo que dice de este último: “Tenemos que considerar El Corazón de las Tinieblas como el arquetipo de toda su obra y la piedra fundamental de su sistema metafísico. Aquí tenemos todas las aspiraciones y esperanzas humanas imaginables, reducidas a un denominador común de locura y fracaso, y tenemos una pieza de humor infinitamente perspicaz y mordaz.” (…) The end of the tether, traducido en España como Con la soga al cuello, “es una de las mayores narrativas, largas o cortas, en lengua inglesa, y con Los herederos y El Corazón de las Tinieblas compone la mayor obra literaria e imaginativa del Siglo XX.”
Y continúa Mencken: “Pero ningún otro de sus libros, ningún otro, me parece conservar de modo tan firme el alto nivel, tan satisfactorio y maravilloso, como El Corazón de las Tinieblas. Hay en esta obra una perfección que sólo se encuentra rara y milagrosamente en la prosa de ficción. Casi podríamos decir que pertenece más a la música. No consigo imaginarme la falta de una única frase en la novela sin dejar un fallo visible; es tan esquiva y agotadora, de principio a fin, como una huída. Y tampoco puedo imaginármela añadiéndole una sóla frase sin causarle daño. Es austeramente perfecta, como el lento movimiento de la Sinfonía Inacabada.”

“Lord Jim no es –hablando de otra de sus grandes novelas– una opera prima por casualidad, una montaña aislada. Al contrario, es una unidad en una larga serie de obras extraordinarias y casi incomparables, una serie que brotó, de golpe y con arrebato, desde su Almayer’s Folly (La locura de Almayer), desafío a la nobleza y a las clases cultivadas, magníficamente planeada y construída meticulosamente. A cada lectura, se acrecienta su valía. Si no es una obra de un genio, entonces no existe ninguna otra obra de un genio en nuestro planeta.”
Así habló H. L. Mencken de Conrad, y yo se lo agradezco. Por cierto, si alguien no ha tenido todavía la ocasión de bucear en el mar de las palabras de Conrad puede ver, al menos, Apocalipsis Now, película inspirada en El Corazón de las Tinieblas. En ella Marlon Brando interpreta el papel de Kurtz, el gran personaje que vivía en el corazón del bosque. O, si se prefiere, en el de las tinieblas.
























5 comments
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Octubre 29, 2009 a 5:19 am
Juan Carlos Trías
Toda la obra de Joseph Conrad es excelente y será leída siempre por los amantes de la buena literatura. No es extraño que H. L. Mencken, que fue un escritor tremendamente crítico con muchos autores de la época, alabara tan vivamente las novelas de Conrad en el libro que usted cita, y que yo conocía en su traducciòn francesa.
Reciba mi màs sincera felicitaciòn por su interesante blog.
Juan Carlos Trías, Lyon (Francia)
Octubre 29, 2009 a 7:03 am
Ernesto
Conrad es uno de mis autores preferidos y tiene una enorme calidad literaria. Ciertamente, El corazón de las tinieblas es su obra más conocida, pero toda su obra es excelente.
Saludos.
Octubre 29, 2009 a 8:06 am
chrieseli
Querido Luis: Muchas veces has inflamado mi curiosidad por los autores y libros que enuncias en tus líneas. Esta es una de ellas. Me duele en el alma no haber leído a Conrad (todavía) y por alguna razón me ha parecido el argumento de Heart of darkness la base de alguna peli (además de Apocalipsis) que vi alguna vez. ¿Será posible?
Me detengo y reflexiono que el mundo audiovisual nos colma de imágenes que se graban en nuestro inconsciente. Tragicómico que haya visto “Apocalipsis Now” y no haya leido a Conrad.
Un gran abrazo
Octubre 29, 2009 a 12:49 pm
Michael K. Poveda
No debemos olvidar los prefacios de Conrad a sus propias obras, especialmente el que escribió para su excelente novela marinera “El negro del Narcissus”. No son como los de Henry James, una complicada reconstrucción de objetivos técnicos. Los suyos son prólogos a los que los novelistas recurren con tanta frecuencia como los lectores: tratan de la vida tanto como del arte, de las palabras o de las acciones que por una razón u otra han sido excluidas de las novelas.
Un saludo afectuoso desde Arizona.
Michael K. Poveda
Octubre 29, 2009 a 1:45 pm
Luis Irles
Gracias por comentar, Juan Carlos. Ignoraba que “El libro de los insultos” de H. L. Mencken –que se editó por primera vez en 1918– tuviese traducción francesa.
Te agradezco mucho la visita.
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Estimado Ernesto: No me extraña nada que siendo tú un voraz e inteligente lector tengas a Conrad como uno de tus autores preferidos. Su obra no tiene desperdicio. Ciertamentente es uno de los grandes de la literatura universal.
Un fuerte abrazo.
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Querida Chrieseli: Es muy probable que vieras otra película, aparte de Apocalipsis Now, basada en alguna de las muchas novelas de Conrad. Estas son las adaptaciones de sus obras que se han llevado a la pantalla:
Lord Jim (1925) de Victor Fleming. Primera adaptación del clásico de Conrad, que posteriormente conocería mayor fama con la superior adaptación de Richard Brooks.
Paraíso peligroso (1930) de William Wellman.
Sabotaje (1936) de Alfred Hitchcock. Buena adaptación de la novela “El agente secreto”,
Victory (1940) de John Cromwell. Muy aceptable versión de la novela homónima de Conrad, llevada anteriormente al cine en varias ocasiones.
Desterrado de los islas(1952) de Carol Reed. Magnífica adaptación de la novela de mi admirado escritor sobre un aventurero metido en líos en una isla malaya.
Lord Jim (1965) de Richard Brooks. Una de las adaptaciones más conocidas, que contaba con el protagonismo principal de Peter O’Toole.
Los duelistas (1977) de Ridley Scott. Uno de los mejores filmes de Ridley Scott.
El agente secreto (1996) de Christopher Hampt.
El hombre que vino del mar (1997) de Beeban Kidron. Recreación de una homónima novela corta de Joseph Conrad.
Ah, y para quitarte ese dolor del alma (o multiplicarlo por dos), nada mejor que leer Heart of Darkness.
Un abrazo wikipédico
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Hola Michael: Tienes mucha razón. Los prefacios de Conrad son auténticas fuentes de sabuduría para todos aquellos escritores y lectores que, de verdad, aman la buena literatura. Y también la vida y el arte, como muy acertadamente señalas. Así lo reconoció el propio Borges, ya que según él, el famoso prólogo del “Negro del Narcissus” moldeó toda una manera de entender la literatura en el siglo XX.
Muchas gracias por tus palabras y por tu visita a este faro.
Un saludo cordial desde Chile.