San Agustín, Sir Walter Scott, Leon Tolstoi o Charles Dickens escribieron en detalle sobre “ese extraño sentimiento que nos hace recordar caprichosamente una escena que sucedió antes, de la cual la que está ocurriendo en el momento no parece ser más que un eco o un duplicado”, en palabras del poeta Nathaniel Hawthorne.
Este fenómeno y los sentimientos de extrañeza, euforia o melancolía que conlleva han provocado el interés de novelistas, poetas y clarividentes de todo tipo y condición. Sin embargo, salvo un breve periodo a finales del siglo XIX, el “deja vu” (“ya visto” o “ya experimentado”, en francés) ha sido ignorado por la mayoría de los científicos, que ya entonces lo consideraron interesante pero insoluble. En este contexto, un nuevo libro aborda de nuevo el estudio de un fenómeno que, según indica, dos terceras partes de los adultos han experimentado al menos una vez. Se trata de “La experiencia del deja vu: ensayos en psicología cognitiva”, de Alan S. Brown, profesor de psicología en la Southern Methodist University, en Dallas (Texas).
Brown indica que, hasta la fecha, los científicos han ignorado el fenómeno o lo han encontrado “demasiado fantasmagórico” para su gusto. “Pero es real, y al llevarlo al laboratorio podemos comenzar a comprenderlo”, señala.
Según Brown, las teorías para explicar el “deja vu” pueden agruparse en cuatro grandes familias. En primer lugar está la hipótesis del “doble procesamiento”, según la cual la memoria tiene dos “canales” diferentes, uno para recuperar la información y otro de “familiaridad”. De acuerdo con esta premisa, el “deja vu” tiene lugar cuando se activa el canal de “familiaridad”, pero no el de recuperación de la información.
A la segunda categoría pertenecen las teorías puramente neurológicas, que se apoyan en el hecho de que los enfermos de epilepsia con frecuencia experimentan “deja vu” justo antes de sufrir uno de sus ataques. Los investigadores que siguen esta premisa también han encontrado que pueden provocar experiencias de “deja vu” cuando estimulan ciertas partes del cerebro con pequeñas descargas eléctricas.
En tercer lugar está el postulado que propone que el “deja vu” está provocado por algo que en realidad hemos visto o imaginado antes (en la vida real pero también en una película, un libro o incluso un sueño). Y así, un elemento que quizá pertenece a otro contexto pero que “se cuela” en el presente es suficiente para desatar la sensación.
Por último están las hipótesis de la “doble percepción” que, a grandes rasgos, creen que en nuestro proceso normal de percepción de la realidad a veces se produce una breve interrupción o lapsus que hace que algo aparezca como conocido cuando en realidad no lo es. Brown, junto con otros investigadores, está llevando a cabo experimentos que respalden esta última hipótesis y despejen algunas de las incógnitas que dejan atónitos a los expertos.
Se sabe, por ejemplo, aunque se desconoce la causa, que las personas de tendencia progresista lo experimentan con más frecuencia que los conservadores; que disminuye con la edad o que suele suceder en entornos ordinarios, no en circunstancias excepcionales, y cuando uno está cansado. Los que tienen títulos universitarios o educación avanzada lo experimentan más a menudo, aunque quizás esto se deba a que se han topado con Marcel Proust o la película Groundhog Day (también conocida como Hechizo del tiempo o El día de la marmota, protagonizada por Bill Murray).
Brown reconoce que tiene una ingente labor por delante y que probablemente se trate de cinco o seis fenómenos motivados por causas diferentes. “Es como la exploración espacial, no estamos seguros de lo que vamos a encontrar”, señala el científico. De modo que el “deja vu” continúa siendo, hoy por hoy, lo mismo que un siglo atrás: interesante pero insoluble.

























19 comentarios
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abril 18, 2010 a 11:27 am
Patricia Gomez
Ahhh pero que tema tan interesante mi estimado amigo. De ahí podemos delirar por horas, hay una teoría que habla de los universos paralelos, de ello se postula que estamos viviendo “varias vidas” y que todas estan unidas y que estas a su vez, interfieren en las que le suceden, es más complejo que eso, pero no por eso deja de ser una teoría interesante de explorar.
Cuando suena el teléfono y ya sabes quien és?, cuando sientes con tal fuerza algo que esta sucediendo en otro lugar, cuando sueñas eventos… el dejavu del cual tratas en este post, vivimos ya lo que estamos viviendo ahora?, Me hizo recordar el libro de Bach, Ilusiones, de alguna manera toca este tema, en fin, son tantas las interrogantes y tan poco el tiempo que realmente dedicamos a buscar respuestas.
Un abrazo dejavudiano.
abril 18, 2010 a 12:01 pm
Albert
Curiosamente, estimado Luis, alguna vez he experimentado esta sensación, recuerdo que me ocurrió por primera vez (al menos soy consciente de ello) en la adolescencia. No he analizado nunca la cuestión, pero ahora me haces reflexionar sobre ella. Lo que me parece más interesante (no sé si más creíble) de tu artículo es “el postulado que propone que el “deja vu” está provocado por algo que en realidad hemos visto o imaginado antes (en la vida real pero también en una película, un libro o incluso un sueño). Y así, un elemento que quizá pertenece a otro contexto pero que “se cuela” en el presente es suficiente para desatar la sensación”. Esta idea es la que responde mejor a mi experiencia personal. Y no pongo en duda que con la edad estas sensaciones desaparecen: hace años que no las percibo…
Muy interesante, guardo este texto.
Una abraçada cordial.
abril 18, 2010 a 12:47 pm
Alejandra Serra
Un increíble fenómeno que todavía no ha podido ser resuelto por la ciencia, pese a lo mucho que se ha avanzado en el estudio del cerebro humano y los fenómenos paranormales.
Yo me encuentro entre esas dos terceras partes de adultos que han experimentado al menos una vez en su vida el llamado ‘dèjá vu’, sin que esta experiencia me produjera un sentimiento de “euforia o melancolía”, aunque sí de bastante extrañeza.
Espero conseguir el libro si es que está traducido al español.
Reciba un saludo cordial
abril 18, 2010 a 4:00 pm
Claudia Ibañez
Da para muuuucho este tema. Todo suma en cuanto a conocimiento, pero siempre me parece que el hecho de que no puedan resolverse de una manera cierta y convincente esta, como tantas cosas, parte de que cada uno intenta explicar todo en el ser humano desde su area…así, un científico solo se enfoca en los hechos materiales, un esotérico solo en “las energías” y un psicólogo solo en su psiquis…cuando en realidad, el ser humano tiene un cuerpo material, una psiquis, pero también una energía que es el misterio del hálito de la vida…y mientras estas 3 cosas no se tengan en cuenta conjuntamente (lo cual es dificil), creo que por fortuna seguiremos teniendo muchos elementos como este, sin explicación y para alimento de nuestras fantasías. Un abrazo Luis, y me encantó el post.
abril 19, 2010 a 3:36 am
Náufrago
Es un tema que daría para hablar muchísimo aunque también me apunto a la teoría de que se trata de situaciones que evocan momentos soñados o imaginados. Igual que cuando soñamos, que en ese momento, la mayoría de las veces, pensamos que todo lo que ocurre es real (salvo en ocasiones en que soñamos y somos conscientes de que es un sueño).
Ignoro por qué razón he tenido y sigo teniendo bastantes, sin embargo lo que más me llama la atención de los “deja vu” es la literalidad con la que aparentemente recordamos no ya las situaciones, el escenario digamos, si no, las palabras que los personajes, tanto nosotros como los demás, van diciendo.
“Esto ya lo he vivido” o “esto ya lo había soñado yo”, son las frases típicas que acompañan a este fenómeno, del que tampoco descarto la hipótesis del fallo neuronal a la hora de procesar la información.
Soy un apasionado de la investigación de la memoria y estos temas me fascinan: ¿cómo está organizada la información en nuestros cerebro?, ¿por qué determinadas situaciones/emociones permanecen inalterables en nuestro cerebro y otras desaparecen? En mi útlimo post, curiosamente, también “recuerdo” mi viejo interés por la memoria.
abril 19, 2010 a 5:59 am
Luis Irles
Hola, querida Patricia: Tienes razón al afirmar que el tema es interesante y que se podría hablar de él durante horas. La teoría que tú citas, es decir, la de los universos paralelos es muy atractiva, pero me temo que es una más entre las aproximadamente 40 que existen sobre el “deja vu” y la causa que lo produce. Éstas van desde la reencarnación a fallos en los procesos de nuestra memoria. Muchas de esas teorías acerca de “deja vu” tienen que ver con esta última, y yo me inclino por este fenómeno tan poco comprendido hasta ahora.
Muchas gracias por tu visita, amiga. Te envío un fuerte abrazo.
* * * *
Estimado Albert: Me he quedado con las ganas de saber cuál fue el “deja vu” que viviste en tu adolescencia. Sin duda tuvo que ser una experiencia interesante.
Yo, al igual que tú, estoy convencido de que este fenómeno está provocado por algo que en realidad hemos visto o imaginado antes, y así me ocurrió a mí cuando visité por primera vez los Estados Unidos en el verano en 1981. Una de mis visitas turísticas fue a Fort Laramie, un fuerte fronterizo que está en el estado de Wyoming. Mientras caminaba por su interior tuve la viva sensación de haber estado allí antes… Es más, pude identificar los edificios que se mantienen en su interior y hasta sabía la ubicación de las puertas y habitaciones del recinto. No puedo explicar las sensaciones extrañas que estaba experimentando, ya que cada “corazonada” resultaba ser correcta. Yo no creo en la reencarnación, así que me sentí algo inquieto durante el tiempo que permanecí allí.
Cuando entré en la tienda de regalos y “souvenirs” que existe en el lugar caí en la cuenta –con alivio– de lo que me había ocurrido. A la venta tenían una novela titulada “Queen of Bedlam”, escrita a finales de 1800, y que yo había leído hacía años. A pesar de que es una novela sobre la Guerra de Secesión americana, el autor tuvo que haber estado allí, ya que todo estaba perfectamente descrito en el libro. En mi subconsciente –claro está– los detalles prácticamente olvidados del libro se habían quedado fijados a través del tiempo y así tuve la sensación de haber “estado allí” antes.
Espero que tu “deja vu” fuera más interesante que el mío.
Una abraçada, Albert.
* * *
Alejandra: Muy agradecido por tu comentario. Ignoro si el libro “La experiencia del deja vu: ensayos en psicología cognitiva”, de Alan S. Brown, ha sido traducido al castellano. Supongo que sí, aunque yo lo leí en inglés y puedo asegurarte que a poco que domines la lengua de Shakespeare, su lectura no te resultará nada difícil.
Un afectuoso saludo.
* * *
Estimada Claudia: Cuánta razón tienes al afirmar que cada ser humano intenta explicar –desde su profesión o sus creencias– hechos como éste, y que lo ideal sería que todas se tuvieran en cuenta. Ya decía más arriba que existen más de cuarenta teorías sobre el “deja vu”, que por cierto, tiene multitud de variantes, incluyendo “déjà vécu”, (ya experimentado); “déjà senti”, (ya pensado), y “déjà visité”, (ya visitado). Como sabrás, fue el científico francés Emile Boirac, uno de los primeros en estudiar este extraño fenómeno y darle nombre en 1876.
Abrazos
* * *
Estimado Náufrago: También a mí me ha llamado siempre la atención la fidelidad con la que recordamos las situaciones, los diálogos y los escenarios que se producen en un “deja vu” u otro fenómeno similar. Tú has estudiado Psicología y no me extraña que seas un apasionado de la investigación de la memoria… Me imagino que conocerás los trabajos de Chris Moulin, que encontró ‘pacientes’ de deja vu –por primera vez– en una clínica para el tratamiento de problemas de la memoria. Él cree que un circuito existente en nuestro lóbulo temporal se activa cuando recordamos el pasado, creando una sensación de falsa memoria, pero también una sensación de remembranza – la sensación de ‘nudos propios’ en el pasado, según lo denomina este científico. En una persona que sufra de “deja vu” crónico (que los hay) este circuito o se encuentra muy activo o constantemente ligado a recuerdos que no existen y que el propio cerebro crea… En fin, como bien dices, un tema apasionante para la neurociencia.
Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu comentario.
abril 19, 2010 a 8:54 am
Ernesto
Como es habitual en el faro, estupendo artículo sobre una cuestión qué, en mayor o menor medida, todos hemos experimentado alguna vez. A mi personalmente me sucedía con relativa frecuencia, y digo sucedía porque parece que con la edad el fenómero va espaciándose como también señalas-
Lógicamente ha habiso momentos en los que he intentado conocer el porqué de este “deja vu”, buscando información, leyendo explicaciones de todo tipo, pero finalmente decidí no buscar la causa, y dejarme llevar siempre que me sucedía por esta desconcertante impresión, pero en el fondo gratificante.
Un abrazo Luis y mi reconocimiento por tu labor difusora.
abril 19, 2010 a 9:53 am
Albert
Benvolgut Luis:
Mi experiencia no es un secreto, y la verdad es que la recuerdo como si acabara de vivirla. Ahora no estoy muy seguro si ocurrió al principio de mi adolescencia o antes. Iba yo con mi abuela por el Parc de la Ciutadella de Barcelona, donde se estaba celebrando algo, no sé qué: jinetes militares vestidos con trajes de época (¿o tal vez la guardia urbana con su uniforme de gala?) desfilaban por los paseos, recibían órdenes de los oficiales, formaban y rompían la formación, los caballos cambiaban el paso después de oírse la voz de orden correspondiente. Había público, mucha gente. Me parecía auténticamente estar viviendo algo que sucedía en el siglo XIX, incluso mis recuerdos, ya algo confusos, no distinguen entre los colores y un vago color sepia, y hasta diría que la gente iba vestida como sesenta o setenta años antes.
“Viví” aquello alucinando, como si lo reviviera. Lo más probable es que hubiera visto alguna escena semejante en una película, en un libro ilustrado, qué sé yo. Sin embargo, me encontraba inmerso en “otra realidad”, aunque me acompañara mi abuela. Por supuesto, no dije nada de esa experiencia, creo que es la primera vez que hablo de ella.
abril 19, 2010 a 11:32 am
chrieseli
Querido Luis: concuerdo con alguien que dice por ahí que el tema está a la altura de tu siempre interesante bitácora.
Discusiones menos, teorías científicas más, creo que la magia intrínsica del deja vu es precisamente su esencia, descrita magistralmente por Hawthorne. Todo aquello que sea misterioso y escape el control racional humano se convierte en fuente de teorías y estudios, pero sobre todo de amables conversaciones, virtuales y de las otras que tú sabes llevar con tanta gentileza.
Un abrazo, como de costumbre
abril 19, 2010 a 1:39 pm
Luis Irles
Querida Chrieseli: Además de ser una gran escritora que consigues siempre dar un estilo y un “clima” muy especial a tus cuentos, eres también una gentil y encantadora mujer que has tenido siempre la amabilidad de enviar palabras de aliento y apoyo a este blog, cosa que yo estimo enormemente.
Gracias de nuevo por tus hermosas palabras.
Un gran abrazo
* * *
Estimado Ernesto: Agradezco mucho tus elogiosas palabras, pero creo que eres demasiado generoso en tus juicios… Respecto a la acertada observación que haces sobre lo gratificante que resulta vivir una experiencia como la del “deja vu”, sin pretender entenderla, me parece una posición muy inteligente por tu parte. No me queda más remedio que aceptarla.
Como dijo el filósofo: “Todo lo que sucede sucede por alguna razón”
Un abrazo.
* * *
Benvolgut Albert: Muchas gracias por relatarnos tu peculiar experiencia. Hay elementos en esta historia que podrían pertenecer a un buen relato fantástico. La impresión que dejó en ti este desfile de jinetes uniformados debió de ser muy intensa, y no me extraña nada… Aparte de la explicación que nos das para justificar de algún modo este hecho vivido en tu adolescencia, ¿no has intentado buscar otro tipo de razones que puedan dar una respuesta a este misterioso fenómeno que se produce en nuestro cerebro…? Si nos dejamos llevar por la imaginación, tal vez hasta podríamos plantearnos la posibilidad de que esas extrañas y a veces sobrecogedoras sensaciones del “deja vu” podrían ser, en verdad, avisos enviados del pasado o pistas para un futuro en curso… En fin, no me hagas demasiado caso. Creo que he tomado demasiado café y lo mismo termino diciendo que una historia muy similar a esta que has escrito la soñé yo hace poco tiempo… ¿premonición?
Una forta abraçada.
abril 19, 2010 a 2:40 pm
Albert
En una ocasión relacioné aquella experiencia con las historias que se contaban en casa sobre un tatarabuelo materno, un oficial francés que llegó a España con las tropas de Napoleón (en 1808…), se enamoró de una muchacha castellana, seguramente conquense, y desertó. Su apellido es mi apellido materno, Tinaut. Alguna vez mi abuela había desempolvado papeles, resultó incluso que su padre (a quien apenas conoció, pues murió cuando ella tenía pocos meses) había sido, si no de los últimos, sí de los penúltimos de Filipinas. Uno de esos papeles era la concesión por parte del rey de España de la medalla al mérito militar, medalla que no tuvo nunca en las manos (ni en el pecho) porque costaba… 50 pesetas (¡mucho dinero hace más de 110 años!). No me complace en absoluto ese pasado militar, muy lejano en el tiempo, pero uno ha de cargar con el peso de la historia familiar… Quién sabe qué pudo influir en aquella sensación de “déjà vu”; soy muy escéptico en cuanto a todo lo paranormal, de modo que ni le di ni le voy a dar más importancia al asunto.
Por supuesto, me uno al coro unánime de voces que elogian tus artículos y la calidad de tu expresión, cosa que valoro extraordinariamente.
Salut!
abril 19, 2010 a 4:03 pm
Luis Irles
Muchas gracias por tus palabras, estimado Albert.
Me gusta mucho la forma que tienes de tratar los temas que expones. La hermosa historia familiar que nos acabas de contar, además de estar ambientada sin descripciones superfluas, llama la atención del lector porque tiene todas las características de un buen relato.
Salut!
abril 20, 2010 a 11:41 am
jusamawi
El déjà vu es un fenómeno interesante que yo creo todos hemos experimentado.Leyendo tu interesante artículo me ha venido a la cabeza que lo realmente llamativo hoy día no es ya el déjà vu si no lo nunca visto.La sorpresa está desapareciendo de nuestras vidas y es dificil encontrar algo de lo que nunca antes hayamos oído, visto, sentido o experimentado.
A los niños, por ejemplo, ya nada les sorprende.De seguir así, en el futuro la vida será un constante déjà vu.
Salud
abril 20, 2010 a 12:21 pm
Luis Irles
Es muy cierto lo que dices, jusamawi. No sólo la sorpresa está desapareciendo de nuestras vidas, si no también el interés e incluso el rechazo por el estudio de ciertas asignaturas, especialmente entre los más jóvenes… Pero sobre ese tema tú puedes hablar con mayor conocimiento de causa que cualquiera de nosotros.
La frase final de tu comentario es inquietante. Esperemos que no llegue a cumplirse.
Saludos.
abril 20, 2010 a 1:32 pm
Albert
Interesante lo que dices, jusamawi. A poco que se reflexione sobre el tema se puede llegar fácilmente a esa conclusión, y has hecho muy bien planteándola. Uno de los efectos “colaterales” del déjà vu como fenómeno es la repetición de lo que podríamos llamar “paisajes comerciales” en la mayoría de las ciudades de Europa: los mismos productos, ya sean alimentos o ropa, la misma presentación, la misma publicidad traducida a la lengua de cada lugar… Después de leer el comentario de jusawami me viene esta imagen a la mente. Y si lo apuramos más, la misma música y los mismos anuncios en las televisiones. Uno de los muchos efectos de la globalización… y de la escasez de ideas: una sola de ellas está muy bien pagada y se “exporta” para que tiendas y grandes almacenes parezcan clónicos.
Ya sé que me alejo de la idea original de la que parte Luis, pero me parece interesante exponer también este punto de vista.
abril 20, 2010 a 2:47 pm
Luis Irles
Tu reflexión es muy acertada, Albert, y supongo que jusamawi estará absolutamente de acuerdo con el punto de vista que expones en tu excelente comentario.
Un abrazo.
abril 30, 2010 a 11:03 pm
Luxo
Ingnorante en el tema, no tenía idea que se llama así, salvo la película que lleva ese nombre…me ocurre constantemente…me deja helado!! Momentos, situaciones, escenas presentes que ya he vivido.
Saludos.
mayo 13, 2010 a 2:40 pm
Charlotte
Creo que todo hemos experiementado alguna vez un “deja vu” y la sensación tan rara de desconcierto que provoca. Solemos desechar la idea de que es real pensando que lo habremos soñado antes.
Estoy segura de que no es así.
Esperemos que Brown nos ilumine con una explicación viable sobre el fenómeno lo antes posible, porque yo estoy más que intrigada por el tema.
Quiero plantear también la posibilidad de que exista una especie de “future vu” porque también hay gente que recibe pequeñas señales o “adelantos” del futuro.
Saludos amigo!
mayo 13, 2010 a 4:05 pm
Luis Irles
Estimada Charlotte, Me he alegrado mucho de verte de nuevo por este faro. Te agradezco enormemente la visita y el interesante comentario (mejor dicho, comentarios) que has tenido la amabilidad de enviarnos.
Como bien dices, confiemos que Mr. Brown nos ofrezca próximamente una explicación razonable sobre este intrigante tema. Respecto a la posibilidad de que exista un “future vu”, me ha parecido un planteamiento muy llamativo.
Gracias de nuevo. Un cordial saludo.