En 1976, el muralista británico Walter Kershaw se subió a un andamio y comenzó a pintar la pared de una casa en Rochdale, (Inglaterra). El dueño de la vivienda estaba entusiasmado con el novedoso proyecto, patrocinado por la British Broadcasting Corporation (BBC), y los vecinos, divertidos por la idea, se detenían a menudo para dar ánimos o hacer sugerencias. Kershaw y Olive Frith, junto con tres ayudantes y la colaboración de artistas y estudiantes de la localidad, terminaron el mural en tres semanas. En él se podía ver –ya que desgraciadamente no existe en la actualidad– el interior de una típica casa del condado de Lancashire, en la que una familia realiza diversas actividades: la abuela mira la televisión, la madre trabaja en la cocina, el hijo se está bañando, la hija escucha discos en el desván. El mural recibió mucha publicidad, tanto en televisión como en prensa.
Pintar sobre un muro o una pared ha sido, en toda la historia del arte, uno de los soportes más comunes utilizados por el hombre. Y –por supuesto– el primero de todos ellos, como lo prueban los dibujos polícromados del Paleolítico superior existentes en la Cueva de Altamira (España), en las de Chauvet y Lascaux en Francia o en las de Tassili n’Ajjer, en el Sáhara argelino.
Esta expresión artística tuvo una gran importancia durante la época Románica, decayó en el Gótico y resurgió con fuerza y esplendor durante el Renacimiento, donde las obras de artistas como Rafael y Miguel Ángel no han sido hasta ahora superadas. Tal vez sean los muralistas mexicanos del siglo pasado –Rivera, Siqueieros, Orozco y Tamayo, entre otros– los únicos que podrían ser considerados como los últimos grandes representantes de este movimiento pictórico.
En la actualidad, prácticamente se ha limitado a las paredes de edificios y muros, espacios donde muchos artistas urbanos pueden plasmar su obra a través del graffiti.
Hoy día, ciudades de todo el mundo se jactan de poseer murales de este tipo. En París, veinte horribles paredes que ofenden la vista de los ciudadanos han sido destinadas a que se pinten murales en ellas. En Japón, jóvenes artistas reciben periódicamente el encargo de pintar la fachada de unos grandes almacenes de Tokio, y los reclusos de la cárcel de Urawa han introducido en la prisión parte del mundo exterior pintando un paisaje en uno de los muros. En Sydney (Australia), diferentes grupos étnicos han decorado un centro comunitario con escenas de sus países de origen. Por todo el mundo, depósitos de petróleo, chimeneas e incluso pasos elevados están cobrando vida con formas abstractas, gentes, animales, árboles y escenas en trompe l’oeil, es decir, pinturas que a primera vista parecen reales.
El arte mural puede dividirse en dos categorías: el que lleva un mensaje social y el que busca primordialmente decorar. En ambos casos, los murales rompen la monotonía de los paisajes urbanos e intrigan a los ciudadanos.
Trabajar en esta nueva forma de arte no es fácil; la lluvia disuelve la pintura; la luz del sol produce sombras, el viento hace que las manos del pintor tiemblen. Las creaciones, incluso las que utilizan modernos tipos de pintura, no durarán más de veinticinco años. Sin embargo, el esfuerzo compensa.
Como dice Friedrich Ernst von Garnier, muralista alemán: “El color evoca la felicidad. Si conseguimos que unas pocas personas sonrían, nuestro trabajo habrá valido la pena”.






























13 comentarios
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abril 12, 2012 a 11:49 am
Federico Garcia Garcia
murales maravillosos muraleando algunos rincones de algunas ciudades recuerdo Berlín, por ejemplo, allá por Kreuzberg
siempre es un placer reencontraros
reencontrarlos…
saludos desde la zona sísmica del Pacífico norteño…
abril 13, 2012 a 12:48 pm
Marcel
Hola, amigos. Vivo en Montreal desde hace 12 años y es muy gratificante pasar cada mañana por alguna de las calles de esta hermosa ciudad francófona, donde existen bastantes murales urbanos. Hay verdaderos artistas bajo la peyorativa etiqueta de “grafiteros” que merecerían una oportunidad, pues son magníficos. Y más teniendo en cuenta la enorme cantidad de espacios degradados que existen en las grandes urbes.
Estupendo blog. À bientôt!
abril 13, 2012 a 4:04 pm
Rosana del Valle
Siempre me han gustado los buenos murales urbanos. No así los grafittis que, salvo raras excepciones, ensucian nuestras ciudades. El trabajo de Kershaw, uno de los precursores de este tipo de arte, es importante y novedoso, pero también lo fueron en aquella década los que llevaron a cabo artistas como Peter K. Früger, Tonas Zanco, Richard Hoas o el genial Jean-Michel Basquiat.
Saludos desde Madrid
abril 14, 2012 a 6:53 am
Luis Irles
Estimada Rosana. Apreciados Federico y Marcel.
Muchísimas gracias por sus amables e interesantes comentarios. Coincido plenamente con ustedes: las ciudades, ahora más que nunca, necesitan más colores en sus muros.
Feliz fin de semana a todos.
Luis
abril 15, 2012 a 12:09 pm
SZB
Aunque las pinturas se degraden, aunque se convierta en un arte efímero, como bien dices compensa, y mucho. Sorprende a la ciudadanía y acerca el arte a la misma, fuera de los Museos, algo que es realmente importante.
S. M. Eisenstein escribió: Miguel Ángel había visto como sus frescos inmortales le abrían el cielo allí donde las vísperas no había más que la piedra de las bóvedas. Nosotros veremos, en cambio, desplegarse hasta el infinito el horizonte de nuevas perspectivas y de posibilidades nuevas.
Saludos
abril 16, 2012 a 4:56 pm
Luis Irles
Muchas gracias por tus palabras, SZB.
Ojalá que los deseos expresados por Serguéi Eisenstein –uno de los artistas más influyentes del siglo XX– se hagan pronto realidad. No hay duda de que el arte, en cualquiera de sus formas, es un instrumento esencial para que alcancemos esos horizontes soñados por el gran maestro ruso.
Un fuerte abrazo.
abril 19, 2012 a 7:34 am
Beatriz Lacy
Me encanta el graffiti y el ‘urban art’, que desde hace algún tiempo entraron con todos los honores en muchas galerías importantes, en algún que otro museo y hasta en ferias internacionales.
Algunos ilustres artistas urbanos como los estadounidenses Basquiat, Keith Haring y Shepard Fairey o el también británico Bansky recurrieron al spray para dar expresión a su arte, influenciados por la cultura hip-hop desde los trenes de Nueva York y Filadelfia a Europa a principios de los años ochenta, convirtiéndose en un movimiento artístico que dura ya más de 30 años. Hoy en día se ha extendido, prácticamente, a todas las grandes ciudades del mundo, lo que prueba que el arte –aún adoptando nuevas formas– siempre estará presente entre nosotros.
Saludos!
abril 20, 2012 a 9:44 am
Luis Irles
Muy agradecido por tus letras, Beatriz. Como bien dices, el denominado arte urbano ya está presente en famosas galerías internacionales gracias, en parte, al apoyo que recibió el malogrado Jean-Michel Basquiat por parte de Andy Warhol.
En cualquier caso, estimada amiga, tienes mucha razón: el arte siempre estará presente entre nosotros.
Un fuerte abrazo.
mayo 2, 2012 a 12:58 am
Rodrigo
Solo dos cosas que acotar:
En la denominada rama del “street art” o arte callejero quien más destaca, tanto por sus acciones iconoclastas como por su impertinencia y estilo, es definitivamente BANKSY ….(a chequearlo)
y lo segundo…yo no juego mal al dominó… jajaja
saludos a Luis, con quien tuve el agrado de compartir algunas palabras, dentro de lo que mi trabajo me permitió.
muy bueno el blog!
mayo 2, 2012 a 7:47 am
Luis Irles
Mi estimado Rodrigo: Hablar de Bansky, Bleck le Rat, Eine, Paul Insect, Nick Walter o del (más o menos) medio centenar de “street artists” reconocidos internacionalmente por la crítica como auténticos y excelentes artistas plásticos, ocuparía demasiado espacio en este blog… Indudablemente, Bansky es tal vez el más famoso en estos momentos, aunque él mismo haya reconocido la influencia que ha ejercido sobre su arte el francés Blek le Rat –seudónimo de Xavier Prou. Bansky declaró en cierta ocasión: “cada vez que creo haber pintado algo ligeramente original, me doy cuenta de que Blek le Rat lo hizo mejor, sólo que veinte años antes.”
Ah, y en lo referente a tu segunda acotación sólo me cabe afirmar: ¡Don Rodrigo, es muy cierto, domina usted completamente el dominó! jejeje
Gracias por tu visita, amigo. Un fuerte abrazo.
mayo 2, 2012 a 1:39 pm
Rodrigo
Exit Through The Gift Shop. Documental sobre el street art, con un giro muy interesante!
mayo 2, 2012 a 3:33 pm
Luis Irles
Muchas gracias por el dato, Rodrigo. Intentaré conseguirlo lo antes posible.
Saludos
mayo 2, 2012 a 11:44 pm
Rodrigo