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Caryl Hayman está considerada, por muchos críticos, como una de las artistas más enigmáticas e interesantes del momento. Ella es un caso típico de lo que los antropólogos llaman “peculiaridad individual”: se ha forjado su propio mundo, su rosa de los vientos en la que la aguja imantada señala siempre hacia latitudes de imaginación, ensueños y exuberante fantasía. Siguiendo su dirección llegaremos a deliciosos “paraísos perdidos” en los que todo es tan aparentemente ingenuo y tan puro que por no caber maldad, el pincel de esta atractiva neoyorquina -afincada en Cataluña desde hace más de cinco años- lo primero que ha “expulsado” es el pecado original. Y la forma plástica casi siempre la encuentra en el paisaje barcelonés: en el puerto atracó su arca de Noé -cuajada de símbolos mediterráneos, por supuesto-; en Salou (donde reside) tal vez estuvo un día el Paraíso terrenal, afirma ella.

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La pasada semana acudió a inaugurar su última exposición en la ciudad que habito, y tuvo la gentileza de responder a mis preguntas. Raramente concede entrevistas, así que puedo considerarme un tipo afortunado…

-Al parecer quisiste dedicarte a la música cuando eras una niña y vivías en el Bronx, tocar el piano…
-Mi padre no me lo permitió porque según él tenía las manos muy pequeñas.
-¿Qué es la vida para ti?, ¿música, pintura, amor, imaginación, o sombra y sólo sombra?
-Siempre desearía que fuese música, máxima expresión del arte por el arte: la imaginación es para mí muy importante, porque me permite “ver” todo: y ese todo es puro amor. A través de él percibo la naturaleza, el Universo entero.
-¿Tu primer cuadro?
-El perfil de un amigo y compañero de la Fine Arts School en Nueva York.
-¿El mejor?
-Mi preferido se titula “Entropy”.
-¿Y el que destruirías?
-Ya lo rompí.
-¿Él que no venderás?
-Mi “Gothic Quarter”, el primero que pinté al llegar a Barcelona…
-¿Un pintor eterno?
-Albert Durero.
-¿Un pintor de acá?
-Tres: Velázquez, Goya y Picasso.
-Define tu arte.
-Muy breve: sinceramente un auténtico rollo intelectual, puro simbolismo. Últimamente estoy cultivando mucho el tapiz y la cerámica.

Caryl ha realizado ya varias exposiciones en Tokio, París, Milán, Nueva York, Londres y, por supuesto, en Barcelona y Madrid.
-¿Los críticos de arte?
-No comment…
-¿Proyectos?
-Pero no los escribas… Los tenía hasta esta mañana: montar un café-teatro con sala de exposiciones, conciertos y reuniones poéticas en Barcelona. Ahora mismo no estoy tan segura… Bueno amigo, lo siento pero tengo que dejarte… Por cierto, ¿cómo se llama la revista para la que trabajas?

Este… The Lighthouse of the End of the World. Se lo dije en inglés para que sonara más importante. “No la conozco -me dijo sonriente mientras se alejaba- pero seguro que es muy buena.”

Jules Lautrec

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