“On The Road”

La novela “On the Road”, de Jack Kerouac -obra venerada por la generación Beat-, será relanzada por la editorial Viking, en los próximos días en su edición original, es decir, sin censura ni retoques. En su forma más dura.

Esta mítica obra vende más de 100.000 ejemplares anualmente, según su editorial y sale al mercado una película, nuevas ediciones y diversas exposiciones, para la celebración de su 50 aniversario.

Al ritmo del jazz bebop de Charlie Parker o Dizzi Gillespie, la prosa espontánea de Kerouac describe un viaje por Estados Unidos y la realidad alucinada de la Ruta 66 (más abajo, en la narración “Route 66”, podéis ver toda su magia, moteles y seres anónimos)

El periplo de Sal Paradise (alter ego del autor) y de su amigo Dean Moriarty pasa por California y México. Comienza y termina en Nueva York, donde Kerouac escribe la obra- según él en tres semanas- sobre un rollo de papel de teletipo de 36 metros. La novela fue publicada seis años después, en una edición alterada por algunos temas eróticos y nombres diferentes a los reales.

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La editorial Viking lanza esta nueva edición especial que reproduce el manucrito original. En el “rollo” de Kerouac, los famosos de la generación Beat, como Allen Ginsberg, Neal Cassady o William S. Burroughs destapan sus seudónimos, algunos viven sin tapujos su homosexualidad o su atracción por las jóvenes. La versión original , según J. Sampas, “no se publicó antes, para evitar posibles demandas, por algunos que pudiesen sentirse difamados o invadidos en su vida privada”.

El famoso ‘rollo’ -subastado en 2001 en la cifra de 2,4 millones de dolares-, junto a otros recuerdos, formará parte de la exposición “Almas beatíficas” en la Biblioteca Pública de Nueva York.

Francis Ford Coppola se suma, produciendo una versión cinematográfica de “Por qué Kerouac importa”- que comenzará a rodarse el proximo año- y, según John Leland, rompe esquemas al opinar que se trata de una novela sobre amistad viril y los valores familiares. Para otros, en cambio, está asociada a la ruptura con la sociedad próspera de los 50 y una ilusión de liberación a traves del viaje, ya sea por las rutas o a través de las drogas, aunque el epílogo sea algo desencantado.

Información rescatada de “El Mercurio” por L.I.J.

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2 comentarios sobre ““On The Road”

  1. La reedición de “On the Road” es una buena noticia para todos los amantes de aquella época irrepetible, conocida como la “Beat Generation”. Su literatura, su música y su manera de entender la vida marcaron a muchos jóvenes idealistas de los años 50 y 60. Jack Kerouac (cuyo verdadero nombre era Jean-Louis Kerouac) fue uno de sus principales artífices, y su novela un libro de culto para millones de lectores.

    Yo me permito reproducir aquí uno de los fragmentos más conocidos de esta obra maestra, o al menos, de los que a mí más me gustaron cuando leí “En la carretera”:

    “…Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un “¡Ahhhh!”…”

    ¡Cuánto se puede expresar en tan pocas líneas!

    Saludos cordiales.

    Fragmento de ON THE ROAD (1957), la creación más reconocida del rey de la “Generación Beat”: Jean-Louis Kerouac, mejor conocido como Jack Kerouac.

  2. En mi opinión Joan Miquel ha enviado un comentario muy acertado sobre Kerouac y su novela más famosa. Yo, por mi parte, sólo quería hacer una breve aclaración -muy subjetiva, por supuesto. El fragmento de ‘On the road’ que él reproduce, de la no muy lograda traducción que se hizo al español, es un ejemplo de lo que digo. Estas son las líneas originales del pasaje citado:

    “The only people for me are the mad ones, the ones who are mad to live, mad to talk, mad to be saved, desirous of everything at the same time, the ones who never yawn or say a common place thing, but burn burn burn, like fabulous yellow Roman candles exploding like spiders across the stars.”

    Y nada más.

    Como podrán apreciar todos aquellos que entiendan o lean medianamente el inglés, hay notables diferencias entre estas magistrales líneas y las traducidas al español (me abstengo -por pura cortesía- de dar el nombre del ‘tradutore-traditore)… ¿De dónde se sacaría el buen hombre la imagen de “los cohetes amarillos” y “todo el mundo suelta un ¡Ahhhh!”? Yo, la verdad, no me imagino a los beatniks americanos largando exclamaciones o interjecciones tan castizas en tales circunstancias (da la impresión de que están en la Fallas de Valencia) … Como mucho un típico Wow!. Pero a Kerouac -que era un tipo muy serio- ni siquiera meter ese Wow!se le pasó por la cabeza, lo cual le agradeceré siempre.

    Un abrazo para todos.

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