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El gran actor francés Pierre Clementi hubiera cumplido 66 años este 28 de septiembre, pero desgraciadamente murió en París, a los 57 años de edad, víctima de un cáncer de hígado cuando únicamente faltaban tres días para finalizar el siglo XX. Clementi estudió arte dramático en el Théâtre National Populaire de su ciudad natal y, después de trabajar en toda una serie de empleos que no tenían nada que ver con el teatro (telegrafista, cartero), debuta en la escena. Su primera aparición en el cine es en el film de Yves Allégret Carta fatídica (Chien de Pique, 1960), una especie de extraño western, actuando junto al inolvidable Eddie Constantine. Su rostro atormentado llamará la atención de Luchino Visconti. Pero su lanzamiento definitivo viene a finales de los años 60. El actor empalma varios importantes films, trabajando a las órdenes de Costa-Gavras (Sobra un hombre, 1966), Luis Buñuel (Belle de jour, 1966, y La vía láctea, 1969), Michel Deville (Senjamin, 1967), Bernardo Bertolucci (Partner, 1968 e Il conformista, 1970), Pasolini (Porcile, 1969), Liliana Cavani (Los caníbales, 1970) y Glauber Rocha (Cabezas cortadas, 1970).

Pierre Clementi fue un actor versátil y exquisito, habitual en los repartos de las mejores producciones europeas de los 60. La ambigüedad de sus maneras y el tormento que inspira el gesto del joven Clementi atraen la atención no sólo de Luchino Visconti, sino de de los más grandes cineastas del momento. El mismo Visconti le reclama para dar vida al personaje de Francesco Paolo de El gatopardo (1962). Tras una colaboración con Pierre Grimblat en la comedia La chica de los cien millones -en la que trabajó junto a la siempre estimulante Marie Laforet-, el actor interviene en dos obras maestras, ambas fechadas en 1966. La primera, Sobra un hombre, es una impresionante aportación del griego Costa-Gavras a un género tan francés como el de la Resistencia; la segunda, la última gran película de don Luis Buñuel: Bella de día. La excelente creación que Clementi hace de Marcel -rubricada con una de las muertes más románticas vistas en la pantalla-, en la adaptación que realiza el genial aragonés de la novela de Joseph Kessel, es tan aplaudida por crítica y público como se merece.

cleementi343.jpgYa convertido en una luminaria del cine europeo, Michel Deville le incluye en el reparto de Benjamin (1967). Fue aquélla una cinta llamada a causar cierto escándalo a la vista de su argumento, donde se refería la iniciación en los más variados placeres venéreos de un joven. Pero su gran papel habría de ser los dos Jacob de Partner (1968), de Bernardo Bertolucci. Tras una nueva colaboración con Buñuel en La vía láctea (1969), ese mismo año Pier Paolo Pasolini le incluye en el reparto de Porcile y Liliana Cavani en el de Los caníbales. Cabezas cortadas (1970), del brasileño Glauber Rocha, es el último de los grandes títulos de aquellos años que incluyen a Pierre Clementi en su plantel de actores.

Detenido en Italia en 1971 por consumo de drogas, será liberado por falta de pruebas tras pasar 17 meses en prisión. La salida de la cárcel marca el comienzo de su ocaso. En el final de su filmografía se suceden las obras menores. Tal es el caso de Historia de Eva (1978), coproducción italo-franco-española. Indiscutiblemente, tienen mucho más interés sus experiencias como realizador experimental en títulos como Genérique (1975).

Pierre Clementi, uno de los grandes actores del cine europeo de los 60, además de trabajar con los mejores cineastas de la época, compartió reparto con actrices y actores de la talla de Catherine Deneuve, Burt Lancaster, Michel Piccoli, Alain Delon, Klaus Kinski..

Su imagen siempre estará asociada a un cine de los 60 claramente inconformista, tanto temática como estéticamente. Su rostro respondía perfectamente a esos parámetros.

 

Mr. Arriflex

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