Los dos extraordinarios poemas de Manuel Altolaguirre, publicados por nuestra buena amiga Goroka en su blog Bilbolunya, me han hecho recordar ciertos detalles sobre la trayectoria de la que fue, y sin duda sigue siendo, la revista cultural más importante de España. A Goroka, pues, le dedico este artículo, agradeciéndole que me haya refrescado la memoria.

picasso.jpg

 

Todo comenzó en la calle San Lorenzo de Málaga en un mes de noviembre de 1926. Allí, en una pequeña imprenta denominada «Sur», dos poetas malagueños: Emilio Prados y Manuel Altolaguirre sacan a la luz el primer ejemplar de la revista LITORAL. De ella diría posteriormente Rafael Alberti, en su autobiografía, que fue la revista más importante de su tiempo.

«¿Málaga existe? Fuera de España, y un poquito fuera del mundo, tal vez», escribía en este primer número José Bergamín, y era verdad. Málaga existía como un continente fuera del mundo. Ahí estaba la Poesía, la Pintura, la Música. Allí estaban Picasso, Alberti, García Lorca, Aleixandre, Guillén, Cernuda… y todas aquellas voces que vencieron el tiempo de la palabra.

LITORAL fue el inicio de lo que después se llamaría Generación del 27. Fue un hotel de papel que albergó todo el pensar y sentimiento de estas figuras que hoy componen el panorama de la Poesía Española Contemporánea. Sólo se publican nueve números en esta etapa, noviembre de 1926 hasta junio de 1929. Y es importante citar el homenaje que la revista dedica en un número extraordinario a don Luis de Góngora en el tricentenario de su muerte. Colaboran en este citado número: Juan Gris, Picasso, Benjamín Palencia, Togores, M. Ángeles Ortiz, Dalí, Ucelay, G. Prieto, Peinado, Huguet, Viñez, Bores y Moreno Villa entre los pintores. Y Alberti, Aleixandre, Altolaguirre, Bergamín, Cernuda, Gerardo Diego, García Lorca, Garfias, Guillén, Hinojosa, Prados entre los poetas. La música es de Manuel de Falla.

altolaguirre.jpg
Manuel Altolaguirre. Dibujo de Gregorio Prieto.

En LITORAL y con el nombre de «Romances Gitanos» anticipa García Lorca algunos poemas de los que constituirían después su «Romancero Gitano», publicado en la Revista de Occidente. Rafael Alberti publica en uno de sus suplementos «La Amante» y José Bergamín, «Caracteres». Jorge Guillén adelanta parte de su «Cántico» y publican allí: Cernuda, «Perfil de Aire»; Gerardo Diego, «Fábula de Equis y Zeda»; Hinojosa, «La Rosa de los Vientos»; Prados, «Tiempo»; Aleixandre, «Ámbito» y tantos otros nombres del renacer poético.

Al llegar la guerra civil de 36 y en el éxodo de la inmensa mayoría de la intelectualidad española renace LITORAL en México, y a Emilio Padros y Manuel Altolaguirre se unen en la dirección José Moreno Villa, Juan Rejano y Francisco Giner de los Ríos. Se editan cuatro números. El último un homenaje a Enrique Díez Canedo. En aquella época mexicana, colaboran Juan Ramón Jiménez, Ramón Gaya, Max Aub, León Felipe, etc.

En el mes de mayo de 1968, esta vez desde Málaga, José María Amado resucita la revista LITORAL con la colaboran inicial de Jesús de Ussía, Manuel Morel y Ángel Caffarena Such. Vuelven a ella los escasos supervivientes de aquella generación. Dibujan de nuevo Picasso, M. Ángeles Ortiz, Palencia y colaboran Alberti, Bergamín, Aleixandre y a ellos se unen algunos poetas de la “generación perdida” y jóvenes poetas y pintores.

En esta nueva época LITORAL publica ochenta números, entre ellos homenajes a Alberti, García Lorca, Machado, a Prados y Altolaguirre, a Carlos Edmundo de Ory, Picasso, León Felipe, Manuel de Falla. Números monográficos dedicados a Miguel Hernández, César Vallejo, a los poetas del Exilio, a la Revolución de Mayo en París… Importante es mencionar la publicación con carácter inédito de «Roma, Peligro para Caminantes», de Rafael Alberti; «La Claridad Desierta», de José Bergamín; «En Breve», último libro de Dionisio Ridruelo y «Cuaderno de Rute» de Rafael Alberti. Libros transcendentales en la literatura de hoy.

En 1976 recibió LITORAL el premio «RESEÑA», junto al diario «El País», como las dos aportaciones más importantes a una labor de «clarificación» y aportación cultural. No es de extrañar que Rafael Alberti y otras figuras calificaran su «esfuerzo» de heroico en un época que no se podía tener voz en España.

Luis Irles

Anuncios