El mundo –ese lugar situado fuera de los Estados Unidos– siempre atrajo a los guionistas de Hollywood para ambientar sus películas. Algunas de ellas fueron inolvidables. Sin embargo, para el llamado “cine negro” –mayoritariamente localizado en Chicago, Nueva York o Los Ángeles– rodar thrillers en ciudades ‘exóticas’ no fue algo habitual, pero lo hicieron. La película paradigmática fue Casablanca –¿alguno de ustedes la ha visto?–, aunque también filmaron otras menos famosas, pero excelentes.

En este último caso cabe situar especialmente películas como The Shangai Gesture (1941, El embrujo de Shangai), Macao (1952, Una aventurera en Macao), World for Ransom (1954) que transcurría en Singapur, y House of Bamboo (1955, La casa de bambú) que acontecía en Tokio. Recuérdese también Calcutta (1947, Calcuta), Algiers (1938, Argel) y la nueva versión de éste, Casbah (1948, Casbah), en lo que concierne a parajes lejanos y distintas civilizaciones. Es obvio que en muchos films de este carácter el cine negro confluía con el género de aventuras, así como con las intrigas de espionaje.

Un escritor afiliado a historias de espías, el británico Eric Ambler, proporcionó materiales para dos films de lenguaje eminentemente negro con hincapié geográfico, parcial o total, en Turquía y con uso de un mismo personaje, el coronel Haki, al que encarnaron sucesivamente Orson Welles y Kurt Katch, Journey into Fear (1943, Estambul) y The Mask of Dimitrios (1944, La máscara de Dimitrius). La trama compleja del segundo film, como la de Mr. Arkadin (1955, Mr. Arkadin), se extendía por diferentes países europeos. Este continente albergó la acción de 13 Rue Madeleine (1946, 13 Rue Madeleine), So Dark the Night (1946), Berlin Express (1948), entre otros films noires; Londres constituyó la escena urbana de Ministry of Fear (1945) y Night and the City (1950), para limitar las citas a dos sobresalientes ejemplos.

Buenos Aires, como Río de Janeiro en Notorious (1946, Encadenados), fue centro de actividades subterráneas con signo nazi en Cornered (1945, Venganza) y también en la famosísima Gilda (1946), protagonizada por la sex symbol de la época Rita Hayworth o Margarita Cansinos, hija de un murciano emigrado a los Estados Unidos. Cuba acogió gran parte de las intrigas de The Chase (1946, Acosados) y A Lady without Passport (1950). Pero la zona latinoamericana que resultó más solicitada per el cine negro correspondió a México. Aparte de las facilidades, para desarrollos dramáticos y para los propios rodajes, que otorgaba la vecindad geográfica, se daba la circunstancia de que las tierras mexicanas suponían inmediatos refugios para los fugitivos de la justicia y los consecuentes sueños de libertad. Importantes secuencias de ambientación mexicana surgieron en Out of the Pass (1947, Retorno al pasado), The Lady From Shangai (1948, La dama de Shangai) y His Kind of Woman (1951, Las fronteras del crimen). Y el protagonista del primer film, Robert Mitchum, volvió a tales latitudes con motivo de The Big Steal (1949) y Second Chance (1953, Perseguida). La pequeña población de Ride the Pink Horse (1947, Persecución en la noche) estaba situada en New Mexico pero prestaba un escenario característico de al sur de la frontera. Con frecuencia los personajes del cine negro hablaban de México como de un feliz destino o de un definitivo retiro, por lo que este país, sin aparecer en las imágenes, estaba muchas veces presente en los diálogos, y representaba un específico exotismo: el de la paz final, más allá del reino de la violencia.

Mr. Arriflex

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