La Arquería en el Budismo Zen

 

Nunca les conté a mis amigos del “Faro del Fin del Mundo”, acerca de mi profunda pasión por una disciplina deportiva: el Tiro con Arco.

Siendo mi hijo Matías un niño de doce años y en la búsqueda de una actividad que pudieramos compartir –pese a la diferencia de edad que nos separaba– encontramos casualmente, en nuestro Estadio Español de Viña del Mar, este maravilloso deporte que es la Arquería. Reunía todos los requisitos: disciplina, concentración, superación de tí mismo, elegancia, práctica al aire libre, mística y un grupo humano tremendamente especial –requisito imprescindible para practicarlo. En fin, todas las virtudes contenidas en las Artes Marciales y en las filosofías orientales.

Matías terminó siendo campeón Panamericano juvenil, medallista de oro en los Juegos Odesur, varios record sudamericanos en su haber y ranqueado en un destacado lugar a nivel mundial con tan sólo 17 años.

Por mi parte, tuve la suerte de poder acompañarlo a importantes torneos -entre ellos, el Campeonato Mundial en Nueva York y los Juegos Panamericanos en República Dominicana- no como competidor, si no como dirigente pero, eso sí, aprendiendo de esos grandes arqueros y sobre todo disfrutando de esa pequeña gran hermandad que soliamos coincidir siempre en estos inolvidables eventos.

Luis Irles

Tratar de entender el Zen, conceptualmente es imposible y sólo parecería algo absurdo e ininteligible, porque, como dicen sus seguidores, las palabras son incapaces de sondear su profundidad. De alguna forma el Zen, se nos presenta como el enigma más extraño que la vida espiritual asiática nos propone.

La experiencia personal es fundamental en el Zen, ningún budista trataría de bosquejar las experiencias que lo han liberado y transmutado con el objeto de entregar un camino para otro. La idea básica es entrar en contacto lo más directamente posible con el accionar de nuestro Ser, sin recurrir a nada externo. Esto no se opone a que existan textos Zen considerados como sagrados, pero éstos pueden revelar su sentido únicamente a quien ya haya realizado todas las experiencias decisivas, de modo que sea capaz de extraer la confirmacion de lo que ya posee.

Además del Zazen –sentarse en meditación– existe como técnica el koan. A través de él se está constantemente trabajando la mente con el fin de madurarla para el estado de Satori. Puesto que un koan es un absurdo para la mente lógica, tratar de entender intelectualmente un koan no es Zen, ya que lo que éste busca es llegar precisamente a aquellas zonas donde el análisis lógico no puede llegar.

También se siguen los caminos o Do, que son el aprendizaje de ciertas artes como arquería – tiro con arco – pintura y caligrafía en tinta china, teatro, ceremonia del té, esgrima y otros. A través de ellos se logra un estado de recogimiento que, practicado metódicamente, habrá de conducir al ser humano a percibir en lo más profundo de su alma lo inefable, lo que carece de causa y modos, y lo más importarse: a unirse a ello.

El arte del tiro con arco

La Doctrina magna del tiro con arco nos aclara que éste no se refiere ni a la tradicional técnica combativa de antaño ni al placentero deporte competitivo, sino que se refiere a la arquería donde el tirador, en una cuestión de vida o muerte, se enfrenta consigo mismo. Los maestros arqueros japoneses ven y describen este enfrentamiento consigo mismo como algo muy misterioso. Para ellos, el enfrentamiento consiste en que el arquero apunta a sí mismo – y sin embargo no a sí mismo – de modo que será a un tiempo el que asesta y el que es asestado, el que acierta y el que es acertado.

Expresado de otro modo, puede decirse que es preciso que el tirador, pese a todo su hacer, se convierta en el centro inmóvil. Es entonces cuando surge lo último y lo más excelso: el arte deja de ser arte, el tiro deja de ser tiro, será un tiro sin arco y sin flecha; el maestro vuelve a ser discípulo: el fin es el comienzo y el comienzo, consumación. Por eso, el tiro con arco de ninguna forma puede significar un intento de lograr algo exteriormente, sino interiormente, con el propio yo.

Arco y flecha son en sí un pretexto o un camino hacia la meta y no la meta misma. En el arte de la arquería se observa que el arco construído de bambú es de una extraordinaria elasticidad, pero más importante aún es advertir la forma extremadamente noble que adopta el arco, de casi dos metros de longitud. Cuando la cuerda está estirada hasta donde lo permita el arco, éste encierra el «universo»; a eso se debe la larga práctica necesaria para extenderlo correctamente. También es inolvidable la vibración que se produce al rebotar la cuerda, por su peculiar tono mezcla de cortante restallido y grave zumbido que parece llegar al corazón.

En la técnica misma es muy importante el no estirar la cuerda aplicando fuerzas extremas, sino procurar que trabajen únicamente las manos, quedando totalmente relajados los músculos de los brazos y de los hombros, como si se contemplara la acción sin intervenir en ella. Para lograr sostener el arco en la posición correcta, tensarlo y lograr la relajación requerida, es necesario concentrar toda la atención y mantener una respiración adecuada. La respiración tiene una coparticipación en cada postura y en cada movimiento, como asimismo en la articulación entre ellos, y debe llegar a ser algo natural.

Después de lograr estirar el arco relajadamente, cosa que a veces se consigue sólo después de un muy largo tiempo, recién el tirador está preparado para una nueva tarea particularmente difícil: disparar. El disparo se logra cuando se abre la mano derecha con un movimiento suave de forma que ningún estremecimiento recorra el cuerpo.

Este movimiento, fácilmente descrito, es muy difícil de lograr, porque es necesario que no exista intención alguna. El arte genuino no conoce fin ni intención. Cuanto más se empeña el tirador en aprender a disparar la flecha para acertar en el blanco, tanto más se alejará de ello. Lo que obstruye el camino es la voluntad activa, es importante aprender a esperar, para lo cual es necesario desprenderse de sí mismo, quedando así sólo el estado de tensión del tirador sin intención alguna.

Los maestros arqueros dicen: «con el extremo superior del arco, el arquero perfora el cielo; en el inferior está suspendida, con un hilo de seda, la tierra». Si el tiro se dispara con un fuerte sacudón, existe el peligro de que el hilo se rompa. Para el voluntarioso y violento, el abismo será entonces definitivo, y el hombre permanecerá en medio, entre el Cielo y la Tierra.

Para desencadenar un tiro en buena forma es necesario el relajamiento físico, pero debe ir acompañado de una relajación psíquico-espiritual con el fin de liberar al espíritu, para lograr finalmente una liberación de todas las ataduras, por la pérdida total del yo, de tal suerte que el alma, sumergida en sí misma, se halle en el pleno poder de su innombrable origen.

Para lograr esta actitud no activa, el alma necesita un apoyo íntimo que obtiene al concentrarse en la respiración; cuanto más intensa es esta concentración en la respiración, más se desvanecen los estímulos exteriores, de tal forma que pareciera que el individuo está aislado por envolturas impermeables. Después de un período en que lo único que sabe y siente es que respira, espontáneamente la respiración misma se va haciendo borrosa, hasta que finalmente es posible llegar a un estado similar a la aletargada relajación que precede al sueño. En este momento lo importante es no deslizarse definitivamente en este estado sino, por el contrario, dar un gran salto de la concentración. Por medio de este impulso el alma llega espontáneamente a un despreocupado oscilar en sí misma, hasta alcanzar esa sensación de increíble liviandad, que sólo podemos experimentar en el sueño, y a la seguridad de ser capaces de despertar energías en cualquier dirección e incrementar y disolver tensiones.

En ese estado, en el que no se piensa ni se aspira a nada definido, ni se apunta a ninguna dirección determinada, se sabe sin embargo que se es capaz de lo posible y lo imposible desde esa plenitud energética. De otra forma se puede decir que es un estado “espiritual”, donde se reconoce la genuina presencia del espíritu.

Esto último es esencial para todo aquel que practique un arte así como, por el contrario, podría decirse que quien se ha liberado de todas las ligaduras puede ejercer cualquier arte a partir de esa plenipotencia de su presencia de espíritu no perturbada por ninguna intención. Sólo de esta forma el ser humano es capaz de percibir que las distintas fases del proceso creador “se dan ” a través de sus manos como emanadas de un poder superior.

Podemos concluir de todo esto, que más importante que todas las obras exteriores, por cautivantes que sean, es la obra interior que debe realizar el hombre si ha de cumplir con su destino de artista. La obra interior consiste en que él, como ser humano que es, se convierta en la materia prima de una plasmación y formación que concluye en la maestría. Así el maestro ya no busca, encuentra. Como artista es un hombre sacerdotal, como hombre es un artista en cuyo corazón, en todo su hacer y no-hacer, crear y callar, ser y no-ser, penetra la mirada del Buda.

El hombre, el artista, la obra, todo es uno.

Patricia Zárraga
Fuente: Revista ALCIONE

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20 comentarios sobre “La Arquería en el Budismo Zen

  1. Luis: Interesantísimo el texto de Patricia Zárraga. Algunas de sus frases son auténticas perlas. La felicito muy sinceramente desde este faro.
    También ha sido un acierto por tu parte subir el video del “monje arquero”: una completa lección de ese concepto de la espiritualidad oriental que nos es transmitida a través de sencillas pero profundas imágenes.
    No obstante, y una vez dicho lo anterior, lo que más me ha gustado del post –y llenado de orgullo al mismo tiempo– ha sido contemplar a mi sobrino en esa preciosa foto donde aparece erguido, tenso, concentrado, sobresaliendo sobre el resto de los arqueros con su perfil de valiente y atractivo guerrero troyano… Debo añadir además –ya que no lo has hecho tú, tal vez por pudor– que aparte de ser todo un campeón en Chile y fuera de Chile, Matías posee una privilegiada mente científica, dotada sobre todo para el campo de la Ingeniería (carrera que está a punto de finalizar con varios premios universitarios por sus destacados inventos).
    Bueno, creo que ha quedado bien patente el cariño que siento hacia mi sobrino –el mismo, por cierto, que profeso a sus dos guapísimas, sensibles e inteligentes hermanas … Ah, la famiglia!

  2. ahh mi querido Luis, gracias por abrirnos un poco tu mundo y mostrarnos tu retoño, ¡que maravilla son los hijos! que nos completan, nos ahondan, son nuestra mejor consecuencia. Como dice nuestro querido Julio, “la famiglia”…, es el circulo que rueda en nosotros llenandonos siempre de crecimiento.
    El tema que tocas me “toca”, hay muchos deportes, como este en el cual debes alinearte completamente, salirte del mundo para “ser” en eso que debes realizar, en el video que tan bien escogiste, muestras exactamente eso, como ese hombre logra ser en ese arco sin ser en el exterior que lo distrae.
    Me quedo con esta frase: “Arco y flecha son en sí un pretexto o un camino hacia la meta y no la meta misma”

    Un abrazo bien merecido a tu hijo y otro más pequeño, en este caso, para ti.
    Patricia

  3. Hola, mi enhorabuena por este excelente post.
    Me gusta mucho este deporte (aunque no lo practique demasiado), y un buen amigo mío forma parte de la Federeción Gallega de Tiro con Arco. Recientemente asistí en Cambre (Galicia) al campeonato de Tiro al aire libre con arco, en la modalidad de arco desnudo y arco tradicional, organizado por “Los Arqueros de Cambre”, que cuentan con un blog cuya dirección es http://arquerosdecambre.wordpress.com/ . Dejo los resultados de este campeonato, que finalizó recientemente, ya que creo que se debe difundir al máximo este noble y hermosa actividad deportiva.
    En Arco recurvo desnudo masculino 1º- Ariel Álvarez Corvai. En Arco recurvo desnudo femenino, la ganadora fue Noemi Dobaño García.
    Longbow masculino. 1er puesto Oscar Casal Rodas… Si entran en el blog podrán leer la información completa de los resultados y encontrar una serie de enlaces interesantes para todos los amantes del Tiro con Arco.

    Abrazos.

  4. Gorocca y Patricia queridas. Estimado arrow.

    Muchas gracias por comentar. Siempre me he dicho –desde el primer día en que se iluminó el Faro– que lo mejor de este blog son ustedes y el resto de amig@s que nos visitan y se molestan en enviarnos sus interesantes y cariñosas palabras.

    Un fuerte abrazo y un feliz fin de semana para tod@s!

  5. Yo lo he intentado una vez recuerdo y no conseguí gran cosa, creo que ni dispare la flecha, ahora entiendo que es un arte antiguo y de sutiles técnicas.
    Enhorabuena por ese ¡ chicarron! Luis , estoy de nuevo por ahí, flotando , así que un beso a los fareros. Eh! Julio ¡ tanto tiempo! 🙂

  6. Muy interesante. Lamentablemente la mayoría de los arqueros, o más bien sus representantes, los presidentes de los clubs e incluso la federación canaria de tiro con arco en mis islas, las Canarias, no ponen el espíritu
    en el tiro, sino sus miserias mecánicas. Tienen mental y espiritualmente un nivel muy bajo. Espero que con páginas como éstas, la cosa vaya cambiando a mejor. Gracias.

  7. Estimado amigo Luis,

    Estoy absolutamente de acuerdo contigo en lo que dices, ya que también lo hemos vivido en nuestra Federación y ha motivado la deserción de una gran cantidad de arqueros de verdad –en el más amplio sentido de la palabra– por intereses mezquinos extradeportivos de muchos dirigentes y envidias por parte de muchos mediocres que dicen ser “deportistas”.
    Debo decirte que fui Presidente de la Federación Chilena por casi tres años, además de arquero, y por tanto parece absurdo lo que digo. Pero tú, como nosotros, y sin necesidad de más comentarios, entenderás el porqué tomé la decisión de retirarme y no seguir adelante como muchos me pedían.
    También, como tú, tengo la esperanza de que algún día todo cambiará.

    Un fraternal abrazo para ti y para todos los verdaderos arqueros del mundo.

    Luis irles

  8. Ya que comulgamos con la misma idea, permíteme que te diga:
    Querido amigo Luis Irles:

    Actualmente dos o tres amigos hemos creado -estamos en los inicios- la Orden del Noble Arco, donde nos encontraremos aquellos que a través de tiro con arco vamos a encontrar un camino de perfección personal, a través de la concentración y la meditación, haciendo un todo con el arquero, el arco, la flecha y la diana; es decir, una síntesis que nos abra la puerta hacia la perfección. Sin duda, nadie será perfecto, pero lo importante es ser perfectible; es decir, no pretendemos llegar a ninguna meta, pero si estar en ese camino. Tu Blog me ha sido de gran ayuda.
    Te iré informando. Un abrazo fraternal. Luis Muñoz.

  9. Querido tocayo, como siempre es un placer recorrer tus páginas y, aunque el símil pudiera ser no demasiado acertado, sales de ellas tan satisfecho como si de una buena comida espiritual se tratara. Ya he visto que que tu espíritu viajero no se ha perdido. Una vez más has transitado por el viejo mundo y hasta puede que por algún camino italiano (de los que soy sin remedio un adicto) hayamos podido cruzarnos, si es que tú has vuelto allá después, presumo, de haberlo frecuentado en tus tiempos de mar. Los marinos tenéis esa suerte.
    Me alegro de tu regreso que adivino con nuevos bríos.
    Recibe un fuerte abrazo.

  10. Querido Luis: Te agradezco enormemente la visita a este faro y, mucho más si cabe, tus hermosas palabras sobre el blog. Efectivamente, estuve recorriendo parte del viejo continente aunque no pude visitar Italia en esta ocasión. Espero hacerlo durante mi próximo viaje a Europa y, con suerte, poder cruzarme contigo en algún camino de ese apasionante país.
    Tu obra artística sigue fascinándome, mi admirado tocayo… Tu portentosa imaginación parece no tener límites, y así lo pienso cada vez que visito tu incomparable “Galería”. Bravo por ti!
    Espero que tú también hayas regresado a las islas con nuevos bríos.
    Te envío un fortísimo abrazo.

  11. Luis:

    Realmente esta nota que acabo de leer me hizo recordar los gratos momentos que durante varios años estuvimos acompañando a Matías en su Trabajo Físico técnico, vos como Dirigente y yo como Entrenador.

    Recuerdo que en una visita que ustedes hicieron a la Argentina para un Torneo que se realizaba en la provincia de Mendoza te pregunté si querías que me transformara en el entrenador de Matías, la repuesta de Matías fue instantánea y afirmativa y desde ese momento recorrimos miles de kilometros construyendo un temperamento y preparando un camino objetivo en la vida de Matías.

    Me siento honrado por haber sido una pequeña parte del desarrollo educacional deportivo de Matías, y desde esta Provincia argentina sólo me queda enviarte mi afecto y mi reconocimiento por haber confiado parte de la educación de tu hijo a este Profesor Argentino .

    Con todo mi cariño

    Anibal Roberto Vera, Entrenador Nacional de Tiro con Arco del Equipo Nacional de la Argentina.

  12. Estimado Aníbal Roberto: Ha sido muy gratificante para mí leer tus afectuosas líneas que, por supuesto, a mí también me hicieron recordar el tiempo que pasamos juntos acompañando a mi hijo Matías –del que fuiste un magnífico entrenador– en los numerosos torneos en los que paticipó con tan excelentes resultados.

    Estos días me encuentro fuera de Chile por motivos de trabajo, así que prometo escribirte con más tranquilidad a tu correo personal una vez que esté de vuelta en Viña.

    Un fuerte y entrañable abrazo para ti,
    Luis

  13. “Dicen” que el Zen no se puede explicar…. esto es porque nadie puede explicar aquello que todavía no entiende, o no aprendió bien.
    Sólo aquel que entiende bien lo que hace, puede explicarlo.
    NADIE PUEDE EXPLICAR, LO QUE NO ENTIENDE.

  14. ¡Muy bello todo lo que leí! Estoy iniciándome en la arquería recién ahora, a mis 67 años, después de haberlo deseado desde hace mucho tiempo. No es común que lo hagan mujeres de mi edad, pero lo disfruto y me hace bien. No lo hago con afán competitivo, así que esto me ayuda a ir “descascarando” mi ego aceptando errores, y reconociendo todo lo que aún me queda por aprender. Admiro a los más jóvenes que asumen la práctica como una disciplina y gracias a ello obtienen el reconocimiento de los demás. ¡Gracias Luis Irles por compartir tu pasión en un sitio tan impecable como éste!

  15. Admirable y digno de alabanza tu interés por la arquería, estimada Rosita. No creo que la edad sea ningún impedimento para iniciarse en un deporte tan beneficioso, tanto para el cuerpo como para el espíritu. Como se afirma en el artículo, a través del tiro con arco “se logra un estado de recogimiento que, practicado metódicamente, habrá de conducir al ser humano a percibir en lo más profundo de su alma lo inefable…”
    Le animo encarecidamente a que siga practicándolo y a que nos tenga informados de sus avances en tan hermosa disciplina.

    Un fuerte abrazo y mil gracias por tus palabras.

  16. es realmente muy alentador el descubrimiento que hice hoy.encontré un faro…y este,como tal es su fin,iluminar,guiar,mostrar el camino,me indicó con hermosas y sabias palabras y me alentó a decidir con mis deseos de practicar este hermoso arte de la arquería…no me animaba,pensaba que ya era muy grande,qué se yo.!!gracias Luis por esta publicación y por este espacio hermoso que descubrí hoy,me encanta..!!!!

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