En la década de los años 60 estuvo de moda un particular subgénero de los Westerns, llamado el Spaguetti Western. El término fue usado por los críticos para menospreciar al género, puesto que la mayoría de estas películas fueron financiadas por compañías italianas o españolas y se rodaron en Almería (España) en el desierto de Tabernas. Sin embargo, algunas de estos films fueron tratadas con respeto, especialmente la Trilogía del dólar, del director italiano Sergio Leone.

El spaghetti western se caracteriza por una estética sucia a la vez que estilizada, y por unos personajes aparentemente carentes de moral, rudos y duros, haciéndo uso de los clichés clásicos del Western americano para crear un estilo propio sirviéndose del mito.

En Europa, La producción en serie de estos westerns se inició en 1962, pero no fue hasta un par de años más tarde que, gracias al éxito de Por un puñado de dólares de Sergio Leone, se convirtió en un género de masas. En principio la crítica fue reticente, por no decir claramente despectiva –de ahí el término “spaghetti western”– pero con el tiempo, tendría que admitir que se trataba de un nuevo género, que tomaba del western americano tradicional los elementos básicos pero los estilizaba y recomponía de forma totalmente original, mostrando especial atención por aquellos aspectos críticos que Hollywood había camuflado bajo los estereotipos del justiciero bueno y el bandido malo moviéndose dentro de una sociedad en perenne “estado de excepción”, sin más ley que las armas.

Entre 1962 y 1976 se produjeron en Italia y España unos 500 títulos, cifra respetable que demuestra la existencia de una indiscutible demanda por parte del público. Ciertamente, muchas de estas películas no eran lo que se dice obras maestras, pero la mayoría mostraba un digno nivel técnico-artístico –con aportaciones especialmente reseñables a nivel de diseño y música– y algunas han pasado por méritos propios a la historia del cine europeo, influyendo a cineastas de todo el mundo.

Grandes músicos, tales como Ennio Morricone, Antón Garcia Abril, Armando Trovaioli –entre muchos otros– compusieron temas inolvidables y ahora clásicos (especialmente Morricone) que los lanzaron a la fama a nivel mundial. Lo mismo ocurrio con grandes actores como Clint Eastwood, Terence Hill, Bud Spencer, Charles Bronson, Gian Maria Volonte, Lee Van Cliff,.. y así hasta completar una larga lista de nombres que ocuparian gran espacio de este post.

A partir de los setenta, este genero empezó a declinar y con excepción de algunos nuevos films, realizados en Hollywood, desapareció ese magnifico género que tanto disfrutábamos en esos ya lejanos días.

Luis Irles

Datos via Wikipedia

Tributo a Sergio Leone

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