Mi admirado y nuevo amigo Pulo –extraordinario artista y marino de alma y corazón, cuyo blog Los Cuatro Elementos os recomiendo visitar– tuvo la gentileza de darse “un garbeo” por la sección musical de nuestro Faro y recordarme, en su comentario, a la inigualable Dulce Pontes y, sobre todo, su entrañable Canção do mar que –como él señala– comienza y termina con las imágenes de un hermoso faro en el videoclip que se grabó para la ocasión. Por ello, quiero dedicarle a mi tocayo, con todo mi afecto, este sencillo post con una breve biografia y la conmovedora canción de esta magnífica cantante portuguesa.

Luis Irles

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Podía haber sido bailarina, si la escuela de danza no hubiera pensado que a los catorce años ya ere tarde para iniciar una gran carrera. Podía haber sido tan sólo una bonita voz de anuncios si alguien no hubiese descubierto muy pronto que aquella voz servía mejor a la música que a la publicidad.

Dulce Pontes, nacida en Montijo (Portugal) en 1969, ganó el Festival Nacional de la Canción de su país en 1991. Ese mismo año representó a Portugal en el Festival de Eurovisión, donde obtuvo el premio a la mejor intérprete. Fue la primera vez que Europa oyó la voz de Dulce Pontes.

Desde aquel instante su vida da un giro. Parte en busca de una identidad propia. Se sumerge en las raíces de la música portuguesa, incluyendo el tradicional fado, considerado entonces como algo trasnochado. Y consigue reinventar lo que parecía muerto. Como demostrarán los años y los discos posteriores, Dulce hace algo más que repetir algo que ya estaba hecho. Su voz luminosa no cabe en ningún estilo que la limite, no conoce fronteras. Su voz y su forma de interpretar constituyen un género propio. Por eso, tanto da que cante rock, fado o una canción de Angola: su estilo es único e inconfundible.

En 1992 publica su álbum “Lusitana” y a partir del año siguiente, con su segundo trabajo, “Lágrimas”, se convierte en una ciudadana del mundo. Le siguen “A Brisa do Coraçao” (1995), un doble álbum en directo, “Caminhos” en 1996 y más tarde, tras realizar colaboraciones en discos de Andrea Bocelli o los brasileños Simone y Caetano Veloso, publica “O Primeiro Canto”. En ese trabajo, producido por Antonio Pinheiro Da Silva, destacan las colaboraciones del percusionista hindú Trilok Gurtu, el saxofonista Wayne Shorter, las voces de Maria Joao y Waldemar Bastos y la trikitixa de Kepa Junkera.

En su continua búsqueda de un universo propio, en el 2003 llega “FOCUS Morricone & Dulce Pontes” (Universal), disco publicado en octubre de 2003, un trabajo en el que canta temas compuestos por el gran Ennio Morricone, quien, cautivado por el talento de la portuguesa, también participó en la grabación del disco.

Ahora, Dulce Pontes vuelve a sorprendernos con un nuevo giro en su carrera: su retorno al fado y al folclore portugués. Los sonidos más universales de la tradición portuguesa, desde la perspectiva una Dulce Pontes que ha encontrado su lugar y que sabe lo que quiere. Su nuevo trabajo, publicado en forma de disco y DVD en primavera de 2007 y ahora en gira como arrebatador espectáculo en directo, se titula “El corazón tiene tres puertas”. Como era previsible, está poniendo en pie escenarios de todo el mundo –-incluidos auditorios míticos, como el Carnegie Hall de Nueva York–… Hará historia.

Fuente :  www.dulcepontes.net

 

                                                    Canção do mar

Su interpretación de “Canção do mar” fue parte de la banda sonora de la versión internacional de la novela brasileña “As pupilas do Senhor Reitor” (1994). La misma interpretación de esta canción de Ferrer Trinidade fue el tema principal de la banda sonora de la película “Primal fear” (1996), de Gregory Hoblit, interpretada por Richard Gere y Edward Norton, nominado para el Óscar al mejor actor secundario, siendo así que el éxito de la película trajo también reconocimiento internacional para la cantante portuguesa.