You are currently browsing the monthly archive for abril 2009.

Por muchos años, los piratas terminaban en las costas de Juan Fernández para reponer las fuerzas perdidas en sus hazañas, sin embargo, los españoles pusieron punto final a esta tradición corsaria.

juan-fernandez-1
Durante el reinado de Isabel I de Inglaterra, la piratería recibió aprobación y ayuda gubernamental, produciendo grandes beneficios con las riquezas provenientes de botines, y fue la base del incipiente imperialismo inglés.
Conocida la existencia del archipiélago, gracias al descubrimiento de Juan Fernández , el 22 de Noviembre de 1574, las islas fueron constantemente visitadas por piratas y corsarios del viejo mundo, debido a que era un punto estratégico de abastecimiento y descanso, ideal para reponer fuerzas luego de largas correrías por el pacífico sur.
Visitantes asiduos del archipiélago fueron: Juan Jacobo Le Maire y William Van Schouten, después de descubrir y bautizar el Cabo de Hornos en 1616.

El corsario J. Hermite con once naves y 1.600 hombres. Bartolomé Sharp, después de saquear La Serena en 1680. John Cook y John Eaton recalaron en Marzo de 1683. Cabe destacar al Pirata Edward Davis, quien en 1686, llega a repartir los trofeos logrados en sus correrías de saqueo por América, para luego regresar vencido en 1690 por una escuadra española, dejando allí 9 tripulantes. Rescatados finalmente en 1698 por el Welfare, al mando del capitán Strong.
Bueno, también cabe mencionar al Pirata William Dampier, quien comandaba el Cinque Ports, y que desembarcó a Alejandro Selkirk en “Mas a Tierra” en Septiembre de 1704. Y a quien rescató a este náufrago el 12 de Febrero de 1709, el capitán Wallace Woodes Rogers, comandante del Duke de la armada británica (También con licencia de Corso), quién contaba coincidentemente como primer piloto a William Dampier.

En el año 1720 recala en la isla el buque corso inglés “Speedwell” al mando del capitán Shelvocke (con licencia de bucanero-21corso otorgada por la corona), que zarpó del puerto de Plymouth, el 13 de febrero de 1719. Sus “Percances, hazañas y fechorías”, que tuvieron enloquecidos por el pánico a los mayores desde Ancud hasta Acapulco, fueron anotadas en su bitácora de navegación, que terminó el 25 de Mayo de 1720, cuando huyendo de un buque español, navegó rumbo al Archipiélago Juan Fernández , donde un fuerte viento arrojó a la nave contra la costa haciéndola zozobrar.
La obra colonizadora de los españoles detuvo, por un tiempo, la acción expansionista de los navegantes ingleses.

En el año 1767, el “Dolphin”, embarcación que conocía el archipiélago, fue enviado al mar del sur bajo el mando del capitán Samuel Wallis, junto al “Swalow”, comandado por el capitan Phillipe Carteret, con instrucciones de realizar descubrimientos en el hemisferio meridional. Esta flota dio fe que la isla de “Más a Tierra“, ya había dejado de ser un lugar para recalar embarcaciones inglesas.

El capitán Carteret desconocía que los españoles habían fortificado esta isla, y se sorprendió al divisar a un considerable número de “hombres alrededor de la playa, con una casa, y cuatro piezas de cañón cerca del agua; y a unos 300 metros de la costa un fuerte construido en la pendiente de un cerro con la bandera española, rodeado de murallas de piedra y adentro barracas para la guarnición, y alrededor de unas 30 casas de varias formas”.
Al ver que “Más a Tierra” estaba defendida, el capitán Carteret ordenó cambio de rumbo hacia “Más Afuera”, y ancló en el mismo lugar donde el comodoro Byron había desembarcado dos años antes.

La isla de Más a Tierra tuvo para su defensa una fortaleza y siete baterías, o fortificaciones menores, con un total de 48 cañones. El fuerte Santa Bárbara, con sus parapetos de barro y piedra, sus merlones de cal y ladrillo, y sus quince cañones, era la defensa central del puerto de Cumberland, junto a la batería de San José ubicada en la playa, con ocho cañones.

barco-pirata-33El fortín San Carlos defendía, con sus cuatro cañones, la parte occidental del puerto; la atalaya del castillo del Pangal, con cinco cañones, cubría la bahía por el este.
El San Francisco Javier, a la retaguardia, reforzaba la acción del Santa Bárbara y sus pesados cuatro cañones asomaban por la desembocadura del valle de Lord Anson.
Las defensas rasantes de Puerto Inglés, con sus cuatro cañones, despojaron de su fondeadero predilecto a los filibusteros ingleses; y las ubicadas en Puerto Francés, con igual número de defensa, detuvieron a 108 bucaneros. En la ensenada de Villagra estaba ubicada la séptima batería para defender el otro lado de la isla de un sorpresivo desembarco enemigo.
En la playa de bahía Cumberland, en Puerto Inglés y Puerto Francés, aún quedan algunos cañones que pertenecieron a la fortaleza colonial que alardean de haber alejado, con su sola presencia, a los temidos y sanguinarios piratas del pacífico.

Fuente: comunajuanfernandez.cl

Anuncios

Cuando la prensa adorna los avances en ingeniería genética con referencias a replicantes o al doctor Moreau, los científicos sonríen, dudando incluso de la misma validez del término ingenieril, más mediático que científico. “No se parece a ninguna forma de ingeniería”, dice el científico Drew Endy, uno de los grandes nombres en el actual caldo de cultivo de la biología sintética.

5617445056_f4ddc27583_b

La biología sintética ha hibridado con una media naranja, la informática, para alumbrar uno de los fenómenos más curiosos e interesantes de los últimos años: los biohackers, biotecnólogos con el sueño prometeico de robar a la naturaleza el secreto de la vida y a los centros de investigación el poder para manejarla, crear organismos hasta en un garaje y que todo ello sea abierto, compartido y público; vida 2.0.

Todo comenzó con una humilde bacteria, el ser vivo al que más deben miles de científicos, y ello gracias a dos propiedades. Una, las bacterias pueden cambiarse genes grabados en un cassette –según el lenguaje de la época–, una cadena circular de ADN llamada plásmido. Dos, las bacterias trocean el ADN de sus parásitos utilizando unas tijeras moleculares llamadas enzimas de restricción, que cortan por una línea de puntos formada por secuencias específicas de ADN. Plásmidos y enzimas de restricción son la caja de herramientas básicas de la biotecnología, que permiten poner, quitar, cambiar o guardar genes. Después llegarían las librerías de genes y las máquinas sintetizadoras de ADN, pero la bacteria intestinal Escherichia coli continúa siendo el obrero biológico imprescindible. Con estas técnicas, la biología pasó de descubrir a inventar, produciendo desde tomates transgénicos a vacunas.

probetas

Pero la biología sintética no se conforma con tunear los elementos naturales. No quiere inventar, sino crear; romper el código natural y recrearlo, el primer escalón del biohacker. En este empeño surge un nombre, el del magnate de la ciencia J. Craig Venter. En 2003, Venter construyó el primer genoma sintético de un virus. En 2008 culminó un logro más ambicioso, un cromosoma artificial de una bacteria. Ha prometido que en este año conseguirá animar una célula zombi con este ADN de laboratorio para crear el primer robot celular, abriendo la puerta a organismos 100% diseñados para producir combustibles o devorar contaminantes.

Plásmidos y enzimas de restricción son la caja de herramientas básicas de la biotecnología Pero ejemplos como el de Venter muestran que, lejos de la ingeniería, la biología sintética aún es puramente artesanal. Tom Knight, un veterano de la erupción tecnológica del Silicon Valley reconvertido a la genética en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, quiere reemplazar esta alquimia por una tecnología que permita a los biohackers armar sus creaciones como quien une bloques de código para confeccionar un programa informático. Knight impulsó el concepto de BioBricks (bioladrillos), piezas estandarizadas de ADN que producen proteínas concretas y que se combinan entre sí como en un juego de construcción para customizar una bacteria capaz de emitir luz o detectar arsénico en el agua. Knight anticipa una revolución: “Es la tecnología que va a dirigir el nuevo siglo”.

Para Rettberg, la pregunta es: “¿Pueden construirse sistemas biológicos simples con piezas estándar intercambiables, y operar en células vivas?”  ¿Y en el futuro? “Cualquier cosa que se nos ocurra es posible”, dice. Lo anterior puede sonar inquietante si lo que imaginan algunos no busca precisamente el beneficio de la humanidad. Y más aún si ocurre fuera de la relativa mansedumbre de los centros de investigación, como pretende la corriente más audaz de los biohackers, aquellos que quieren sacar la biología sintética de la academia y llevarla al garaje, como en su día hicieron los Gates, Wozniak o Jobs con la tecnología informática.

Muchos no dudan de que ocurrirá, y alertan sobre los riesgos. El experto en bioseguridad Markus Schmidt es tajante: el momento para el debate es ahora. De lo contrario, advierte, “no podremos regresar y cerrar la caja de Pandora”. «El mundo va a ser más complejo»

Fuente: Público.es

Lo misterioso siempre ha ocupado una plaza de honor entre los temas abordados por el cine, y en este sentido, la Historia ha constituido una fuente inagotable de personajes y temas que, si bien permanecen parcialmente clasificados para los investigadores, en cambio el cine no ha sentido ningún rubor en abordarlos divulgando las más fantásticas versiones e interpretaciones.

mascara4901
La última versión de “La Máscara de Hierro”, de 1998

Paradójicamente, cuanto más nebuloso resulta el personaje, con mayor facilidad el cine ha sido capaz de asimilar su leyenda, convirtiéndola incluso, en algunos casos, en una auténtica mitología cinematográfica. De este modo, con las contadas excepciones de rigor, pese al origen histórico de la mayor parte de estos personajes, su definitiva transposición a la pantalla aparece mayoritariamente mediatizada por previas remodelaciones procedentes de la literatura o de la propia mitología popular creada al respecto.

Para el cine –por poner un primer ejemplo– el enigma de la «máscara de hierro» no ha existido, o cuando menos lo ha dado siempre por resuelto sin mayores problemas. Entre las diversas versiones que se han hecho, partiendo generalmente del relato de Alejandro Dumas, no hay ninguna que no afirme con pleno convencimiento la personalidad de la «máscara» como hermano gemelo de Luis XIV. A partir de ahí, las diferencias serán de matiz. Las producciones americanas sobre el tema —La máscara de hierro (The iron mask, 1929) de Alan Dwan, la homónima de James Whale (The man in the iron mask, 1939)– y la coproducción del mismo título con Francia y Gran Bretaña de 1998, dirigida por Randall Wallace (con intérpretes de la talla de Leonardo di Caprio, Gabriel Byrne, Judith Godrèche, Anne Parillaud, Gerard Depardieu, Jeremy Irons y John Malkovich), no presentan variaciones a dicho esquema, pero introducen la presencia de los «tres mosqueteros» dentro del enredo.

Por su parte, las dos versiones francesas mantienen notables diferencias a partir de semejante esquema argumental. La máscara de hierro (La masque de fer, 1963) de Henri Decoin, interpretada por Jean Marais, reintroduce personajes como D’Artagnan y Mazarino, y plantea una conspiración por parte de Enrique, el hermano enmascarado, que llega hasta la sustitución del rey en Fontainebleau, pero dándose cuenta de su incapacidad para el gobierno, decide renunciar y escapar con la amada Elizabeth gracias a un último favor de D’Artagnan, que hace ocupar su puesto en la Bastilla por un bandido.

kasparhauserOtro misterio clásico, El enigma de Kaspar Hauser (Jeder für sich und Gott Gegen Alle, 1974), fue llevado a la pantalla por el alemán Werner Herzog. Basándose en el relato previo de Peter Handke, Herzog se dedica mucho más a establecer una reflexión sobre el papel de la sociedad y la cultura frente a la sorprendente figura de Kaspar, que no a construir la clásica trama aventurera. Manteniendo todos los datos históricos que se conocen –su aparición en Nuremberg, la persecución judicial y psicológica a que es sometido, su asesinato, etc.–, Herzog no entra tanto en los problemas inherentes al origen del personaje, cuanto en su carácter de revulsivo social.

Jack el Destripador es otro personaje idóneo para su protagonismo fílmico. Junto con la atracción de la sangre producida por sus violentos crímenes y el de por sí lúgubre ambiente del londinense Whitechapel del siglo pasado, la incógnita de la identidad real del asesino era reclamo suficiente para el cine. De todas formas, entre las muchas apariciones fílmicas del personaje, pocas han sido dignas y también muy limitadas han sido las aportaciones a la resolución del enigma. Sin duda, las más correctas han sido las versiones de la novela The Lodger de Mary Bellock Lowndes, realizadas por Alfred Hitchcock (1926), Maurice Elvey (1932) y John Brahm (1944), siendo esta última, con una memorable interpretación de Georges Sanders, la única estrenada en España con el título de Jack el Destripador.

La tesis desarrollada es que se trata de un médico que asesina actrices de teatro ·–la censura no podía permitir que fuesen prostitutas– porque su hermano fue la víctima desgraciada de un amor con una «vedette». Se suceden los crímenes hasta que encuentra una joven actriz de la que se enamora, lo que no le impedirá intentar asesinarla. La intervención de la policía lo impedirá y Jack se precipitará a las aguas del Támesis. Luego llegaron múltiples versiones donde la mayor fantasía no bastó para superar la menor calidad.

“Es joven, graciosa y muy bella; tiene los cabellos color ceniza, como Isabel, y los ojos negroazules como los suyos…” Así describe el conde Waliszewski a la princesa Tarakanova, la pretendida y misteriosa heredera a la corona de todas las Rusias –se decía hija de la zarina Isabel– muerta en prisión por orden de su “prima” Catalina II.

tarakanova1
La princesa Tarakanova en su celda, obra de Constantin Flavitsky

En 1867, el pintor Flavitsky, expuso en París un cuadro dramático. Representaba a la princesa Aurora Tarakanova suntuosamente ataviada, de pie sobre un catre medio deshecho y junto al muro de una celda, mientras las aguas del Neva, desbordado, invadían el suelo de la prisión. La crecida inexorable del río y la imposibilidad de que sus carceleros se apiadasen de la suerte que le esperaba, daban al rostro de la prisionera una expresión de trágica resignación.

Para reconstruir este hecho, acaecido bajo Catalina II y en el que la realidad y la leyenda se aliaron, es preciso remontarse a 1772, cuando una tal Aly Emeté Vlodomirskaya hizo su primera y sensacional aparición en París. Esta Vlodomirskaya (que meses más tarde afirmaría ser la princesa Tarakanova) era una bellísima mujer de unos veinte años y rasgos circasianos, con cabellos de un rubio ceniza y ojos de oscuro color azul. Cada gesto y cada palabra de la bella extranjera revelaban una educación, una cultura y unos gustos refinados, en tanto que el lujo de que le gustaba rodearse denunciaban un origen noble, así como un patrimonio inagotable. Se expresaba correctamente en francés y alemán y afirmaba que en el transcurso de sus numerosos viajes había tenido ocasión de aprender también el italiano, el inglés, el árabe y el persa.

En la corte y entre la alta sociedad parisiense corría el rumor de que la fascinadora extranjera era la sobrina de un aristócrata ruso; a la discreta difusión de esta noticia contribuía un anciano barón llamado Von Embs, al que ella presentaba como pariente suyo. Entre las personalidades más destacadas que frecuentó en aquellos tiempos, es decir, alrededor de 1770, había varios nobles, emigrados políticos del reino de Polonia (que gemía entonces bajo el yugo de Catalina II), de Prusia y de Austria. Entre ellos figuraba el príncipe Miguel Oginski, al que los exiliados habían elegido como su caudillo, confiándole la misión de obtener del rey de Francia la ayuda necesaria para derrocar a Stanislas Poniatovski, favorito de Catalina y por ella colocado en el trono polaco.

Catalina II de Rusia

Catalina II de Rusia

Cuando la supuesta princesa Tarakanova mostró un documento –se trataba del testamento de Isabel Petrovna en el que la emperatriz de Rusia designaba como heredera del trono a Isabel II, la única hija nacida de sus esponsales con Razumowski– el príncipe Radziwill, a pesar de ser hombre de experiencia tan astuto como desengañado, y que conocía los recovecos de todas las cortes de Europa, no dudó ni un sólo instante de la sinceridad de la Tarakanova. También él, como Domanski y Oginski, quiso ver en ella la criatura enviada por la Providencia para servir a la causa polaca. Si, efectivamente, lograsen reivindicar para la hija de Isabel los derechos de la sucesión, desenmascarar a la usurpadora Catalina y expulsarla del trono de Rusia, derrocarían al propio tiempo a Stanislas Poniatowski del trono polaco y proclamarían, siguiendo sus ideales, la República aristocrática de Polonia.

Cuando la princesa impostora huyó súbitamente de París y apareció en Roma en 1775, la emperatriz Catalina, envió al Conde Alexei Orlov con la orden de llevarla de nuevo a Rusia. Orlov tuvo éxito en su misión. La supuesta Romanov apenas había tenido tiempo de posar sus pies sobre la nave a la que había sido invitada cuando el comandante del navío le anunció que estaba arrestada. Habiendo caído en la celada que con tanta habilidad le había tendido, la Tarakanova emprendió seguidamente, muy a su pesar, un viaje por mar rumbo a su reino imaginario.

Llegó a San Petersburgo en mayo de 1775. La misión de interrogarla en la fortaleza de San Pedro y San Pablo, donde fue encarcelada, había sido confiada al príncipe Galitzin, pero éste sólo consiguió arrancarle una confusa biografía que repetía, la acostumbrada historia de su origen ruso-persa. Las súplicas de la prisionera a Catalina, sus peticiones de audiencia, por otra parte jamás concedída, iban firmadas con un orgulloso «Isabel».

Entre tanto, su salud declinaba. Desde el comienzo de su encarcelamiento, la fiebre jamás la había abandonado. Los médicos de la cárcel diagnosticaron, finalmente, un avanzado estado de tuberculosis. La princesa Aurora Tarakanova, pretendiente al trono de Rusia, falleció el 4 de diciembre del año 1775, dejando tras de sí una estela de dudas que nadie ha conseguido jamás disipar.

jumilla-21

Castillo de Jumilla – Foto: Juanma Domínguez

El convento de Santa Ana de Jumilla perteneció -antes de la restauración de la Provincia franciscana de Cartagena- a la Custodia de los descalzos de San Pascual Bailón del reino de Murcia.

La fundación de este convento tuvo lugar el 4 de agosto de 1573, siendo Custodio el P. Francisco Ximénez, tomando posesión de la ermita de Santa Ana edificada en el siglo XV en presencia de autoridades y clero, dos frailes franciscanos de La Reforma Alcantarina.

Su estructura es barroca de los siglos XVII-XVIII, conservando el aspecto austero de estilo conventual. En su interior se conserva, en retablo del s. XVII, la antigua imagen de “La abuelica Santa Ana” con la Virgen y el Niño, obra probable de siglo XV con restauraciones sucesivas desde 1612 en que se doró y estofó por Fr. Cristóbal Moya.

La Iglesia, en el  cuerpo central de la fachada consta de  dos torres gemelas construidas en ladrillo y en la parte superior hay una imagen de la titular del templo. La reconstrucción de la fachada data de 1902.

El atrio exterior está rodeado de los pasos necesarios para rezar un “vía crucis“, todos ellos hechos con azulejerías valencianas.

convento-de-santa-ana1

El convento de Santa Ana del Monte de Jumilla

La iglesia es de una nave central y otra lateral, que es capilla del Cristo atado a la Columna, de Salzillo.

El coro está situado sobre la puerta de la entrada y el crucero está separado del resto de la nave por una pequeña reja y un Cristo Crucificado, denominado Cristo de la Reja del siglo XVII. La ubicación del Cristo está planificada para que los monjes puedan contemplarlo desde el coro cuando realizan sus oraciones mientras se lleva a cabo la ceremonia.

El crucero está flanqueado por dos magníficos relicarios del año 1613 que contienen las reliquias  traídas por el Marqués de Villena a principios del siglo XVII desde Italia.

El retablo del altar mayor está presidido por una imagen de la abuela Santa Ana del siglo XV. Contiene ocho tablas. En el ático, sobre la imagen del  niño  de Santa Ana, la Impresión de las Llagas de San Francisco. A la izquierda del que mira el retablo, San Juan Bautista y debajo de él, San Jerónimo en la cueva de Belén, de rodillas, con la piedra en la rodilla derecha. A la derecha del que mira, con el Cáliz y el escorpión saliendo del Cáliz  y debajo el Doctor San Buenaventura en contemplación. En la predela  hay dos tablas pintadas con motivo de la vida de Santa Ana, Natividad de la Santísima Virgen  y Presentación de María niña al Templo.

En la capilla del Cristo de la Columna,  se encuentra  la talla de madera de ciprés policromada del mismo nombre, obra de Francisco  Salzillo (1707-1783) y tallada entre 1755 y 1756.

cristo-de-la-columna2Cristo de la Columna – Foto: Juanma Domínguez

Contemplándola se puede observar  la majestuosidad y profunda religiosidad  de esta obra, que queda descripta por el P. Salmerón de esta manera: “En la capilla de la Purísima  o de la comunión de la iglesia de Santa Ana del Monte, frente al Altar del Cristo del P. Malcebón  está el Cristo de la Columna, imagen de perfecta estatura, muy llagada y ensangrentada, y que mueve mucho a compasión, y está colocada en un nicho“. Es la obra más querida y más admirada por todos y la única que en la actualidad se baja y sube al convento en romería.

Salzillo, del que se conmemora este año el tercer centenario de su nacimiento, fue el hijo de un escultor llegado a Murcia desde Italia. Realizó casi toda su obra en madera policromada sobre temática religiosa, sin apenas moverse de la ciudad donde encontró los modelos y el color para sus bellas imágenes barrocas. Su prolífica producción se encuentra repartida en iglesias de Murcia (sobre todo), Cartagena, Jumilla, Lorca y Orihuela, entre otras ciudades. Además, su arte tuvo un epílogo en el de discípulos como Roque López.

Hoy en día, la Semana Santa murciana sigue mostrando en un puesto preferencial muchas de las imágenes que salieron de la gubia del artista. San Juan, San Pedro, La cena, La dolorosa, El beso de Judás, El prendimiento, La oración en el huerto son algunos de esas piezas de perfección barroca. Imágenes de gran vida y religiosidad, cuidadas hasta el más mínimo detalle, reflejo de la devoción del artista y la perfección de su arte.” El Cristo amarrado a la columna“, venerado en Jumilla y las imágenes de los Cuatro Santos, de Cartagena, son otras de sus obras destacadas.

Fuente y fotos de: regmurcia.com  y Juanma Domínguez

pieza1

   Habitación de Gabriela Mistral

Cumpliéndose hoy 120 años del nacimiento de Gabriela Mistral y encaminándonos al Bicentenario de Chile, cabe alegrarse por cuánto ganaremos gracias a la supervivencia de sus manuscritos. El celoso esmero de Doris Dana y la generosa inteligencia de Doris Atkinson permiten que Chile pueda ir recobrando los espléndidos filones de su obra.

Lo válido es averiguar cuándo, dónde y cómo se gestaron sus poemas, los editados y los inéditos, atendiendo siempre a la transmutación de su vida en arte. Es decir, catando su genio poético. La prosa tanto como la poesía. Ambas continúan en secuencia de aparición, de deleite por venir.

Fiesta aparte son sus copiosos y variados epistolarios. Permiten apreciar la mudanza de lo circunstancial a lo trascendente, y nos acercan a su habla escrita, asombrosamente expresiva, que camaleonizaba la carta según a quien iba. Y despliegan la historia de Chile en los trechos que le convivieran y asimismo desde la querendona distancia, un país reflejado en los percances de su política y de su economía. Poeta cónsul, propagó una versión subjetiva y objetiva, lírica y documentada de nuestro país ante lectores extranjeros.

gabriela-2

Su poesía nos convida a leerla más allá de “Desolación“, adentrándonos en “Tala” y en “Lagar” I y II. Su prosa convida a gozar el esplendor de sus ensayos o “recados” sobre pintura, escultura, literatura, viajes, educación, política y religión. El altísimo voltaje verbal de esa prosa en colores y en cinco sentidos acompaña la fuerza y musicalidad de su poesía. Son dos regiones expresivas que se iluminan mutuamente.

Aprovecharemos a Gabriela Mistral mediante su poesía y prosa recuperadas; nos puede a la vez atizar la indolencia y alhajar la mente, amadrinando a Chile para sus doscientos años. Y por doscientos años más.

Luis Vargas Saavedra
Académico y editor de “Almácigo”.

lemmonSe atribuye al productor Mike Todd la aplicación del término “cameo” para los 44 pequeños papeles que fueron interpretados por grandes actores en La vuelta al mundo en 80 días (Around the World in Eighty Days, 1956). Entre esos rostros populares podía reconocerse a Ronald Colman, Andy Devine, Marlene Dietrich, Fernandel, John Gielgud, Trevor Howard, Buster Keaton, Peter Lorre, Victor McLaglen, George Raft, César Romero o Frank Sinatra.

La propia Marlene Dietrich, fallecida en mayo de 1992, certificó su amistad con Orson Welles con pequeños papeles en algunos de sus filmes. En un número de magia de Sueños de gloria (Follow the Boys, 1944) se dejaba cortar en dos por el gran genio del cine. En Sed de mal (Touch of Evil, 1956), interpretó a una gitana con un vestuario procedente de prendas que ya había utilizado en otos filmes.

dietrichEn El último de la lista (The List of Adrian Messenger1963), John Huston contó con George Scott y Kirk Douglas como protagonistas. Sólo al final, tras irreconocibles máscaras, pueden identificarse los actores de pequeños papeles interpretados por Robert Mitchum, Frank Sinatra, Burt Lancaster y Tony Curtis.

El filósofo Marshall McLuhan es invocado por los protagonistas de Annie Hall (1977) y él mismo aparece en pantalla para sentenciarles: “He oído todo lo que decían. No saben nada acerca de mi obra.” En otro film de Woody Allen, Sombras y nieblas ( Shadows and Fog, 1992), la cantante Madonna aparece en sólo un par de escenas como secundaria de lujo.

Mientras un extra suele cobrar unos 120 dólares por un día de trabajo, Walter Matthau y Jack Lemmon percibieron 50.000 dólares cada uno por sus breves aparicionesen JFK (1991). Precisamente Jack Lemmon, junto con Harry Belafonte, Teri Garr, Bruce Willis, Julia Roberts, Burt Reynolds o Rod Steiger son algunas de las 65 estrellas que aparecen en The Player (1992) de Robert Altman.

juliaroberts1Alfred Hitchcock convirtió en marca de fábrica sus fugaces apariciones en sus propias películas. Mientras en Rebeca (Rebecca, 1940) esperaba turno en una cabina de teléfonos, en Con la muerte en los talones (by Northwest, 1959) perdía el autobús, en La trama (Family Plot,1976) se apreciaba su silueta tras la puerta traslúcida de un un hipotético registro de nacimientos y defunciones. En Náufragos (Lifeboat, 1944), que transcurre integramenteen un bote salvavidas perdido en el océano, aparecía en el anuncio de una dieta adelgazante publicado en un periódico.

Otros directores que han interpretado pequeños papeles en filmes propios o ajenos son Mitchel Leisen en Si no amaneciera (Hold Back the Down, 1941), Cecil B.DeMille, Buster Keaton y Erich von Stroheim en El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, 1949) de Billy Wilder, Nicholas Ray en 55 días en Pekín (55 Days at Peking, 1962), Samuel Fuller en La casa de bambú (House of Bamboo, 1955), Tony Richardson en Tom Jones (Tom Jones,1963), Robert Aldrich en The Big Night, (1965) de Joseph Losey o King Vidor en El pan nuestro de cada día (Our Daily Bread, 1934).

UN BLOG SUMAMENTE ECLÉCTICO

BIENVENIDOS AL FARO…

farolado155.jpg

Espero -con gran ilusión- recibir vuestras colaboraciones, comentarios, fotos, vivencias y correos, que puedan ayudarme a ir desarrollando este Blog. El Faro del Fin del Mundo pretende seguir una línea entretenida y diversa -aunque debo confesar mi debilidad por los temas náuticos- pero, al mismo tiempo, publicando narraciones, poemas y textos de calidad y, por qué no, también con historias divertidas. El humor, no lo olvidemos, es importante en nuestras vidas. Gracias de nuevo.

Luis Irles

ENTRADAS ANTERIORES

Categorías

VISITAS A ESTE FARO DESDE EL 16 DE JUNIO DE 2007

  • 2,660,129 AMIGOS

UN BONITO REGALO DE TONY T., DE “CAFÉ & BLOGS”

betathumbalizrcom1

Nuestro entrañable amigo Tony T., miembro del grupo Café & Blogs, nos ha sorprendido muy gratamente al crear EL FARO MAGAZINE, una bitácora en la que ha comenzado a publicar una selección de artículos aparecidos en este Faro desde su inicio. Desde aquí le damos las gracias por el hermoso detalle que ha tenido con nosotros.

EN NUESTRAS PÁGINAS

FOTOS: "La triste y solitaria vida de los marinos..."

AMICI MIEI: La Barcelona de mi niñez, por Tony Tarazona.

MÚSICA: NOVEDADES: El mejor 'duet' de toda la historia: "Summertime", por Ella Fitzgerald y Louis Armstrong. "Nine Below Zero", "Peces de Ciudad", "Cesária Évora" y mucho más...

POESÍA: "Soliloquio del Farero", de Luis Cernuda.

Member of The Internet Defense League

PREMIOS A ESTE BLOG

-

Premio otorgado por Jon Kepa y su blog "Enseñanzas Náuticas"

Gracias por el premio, navegante de mares de papel.

PREMIO DARDO

Otorgado a este Faro por el blog El mar, qué gran tema para hablar, capitaneado por nuestro colega y buen amigo José, al que quedamos sumamente agradecidos.

PREMIO CALIDEZ

Gracias a Patricia Gómez, Binah, excepcional ser humano y poeta, por concedernos este hermoso premio.

PREMIO AL ESFUERZO PERSONAL

Nuestro generoso e incansable amigo Funkoffizier, de El mar qué gran tema para hablar, vuelve a premiar a este Faro, lo cual nos llena de orgullo y agradecimiento.

PREMIO CAMPANHA DE AMIZADE

Agradecemos profundamente a Jon Kepa, creador del blog Enseñanzas Náuticas el habernos concedido el premio Campanha de Amizade. Muito obrigado, amigo.

luz_premio

Gracias a nuestra amiga Narkia por este bonito premio.

PREMIO OTORGADO POR CAPITANA

dibujo

Nuestra muy querida amiga Capitana nos ha honrado con este bonito premio. Le agradecemos muy mucho el detalle que ha tenido con nosotros.

PREMIO OTORGADO POR TIACHEA Y, NUEVAMENTE, POR JON KEPA

blog_de_oro11

Tiachea, desde su Bitácora de Melusina nos ha honrado con este hermoso premio. Le agradecemos muy sinceramente su hermoso gesto. Así mismo, mil gracias a mi colega y amigo Jon Kepa, que ha tenido la gentileza de volver a compartirlo con nosotros.

PREMIO A LA HONESTIDAD

Premio a la Honestidad_thumb[1]

El Grand Chef de Oídococina!, ha tenido la gentileza de obsequiarnos con un exquisito plato recién salido de sus creativos fogones. Le quedamos enormemente agradecidos por este hermoso detalle.

UN REGALO DE 'TINTERO Y PINCEL'

premio

Nuestra admirada amiga María, cuyo talento artístico puede comprobarse en su blog Tintero y Pincel, nos ha honrado con este simpático "Cracking Crispmouse Bloggywog Award". Un detalle que le agradecemos de todo corazón.

abril 2009
L M X J V S D
« Mar   May »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

SANTIAGO DE CHILE

stgo-antiguo.jpg 1948

stgomoderno.jpg 2007

TIERRA SENTIDA

murcia.jpg

OBRAS DEL ARTISTA SEBASTIÁN MÁRQUEZ

valpo1.jpg

valpo2.jpg

valpo3.jpg

valpo4.jpg

valpo5.jpg

valpo6.jpg

BARCELONA

barna3.jpg

goticook.jpg

barna1ok.jpg

COMMONS LICENSE/IBSN/COPYSCAPE


Creative Commons License


Esta
obra es publicada bajo una
licencia Creative Commons

Internet Blog Serial Number 32-12-50-1954

Page copy protected against web site content infringement by Copyscape

AVISO A NUESTROS LECTORES

La publicidad que pudiera aparecer ocasionalmente en este blog (Ads by Google y otros) ha sido contratada unilateralmente por Wordpress.com y no tiene nada que ver con el autor.