La presencia china en Chile: de esclavos a soldados

En la guerra que enfrentó a Chile contra la alianza peruano-boliviana, entre 1879 y 1884, hubo un batallón de cantoneses esclavizados que prefirieron marchar con los chilenos a permanecer en Perú. Es el episodio más épico de la inmigración china en Chile, poco revisada por la historia y recopilada por un taiwanés que en medio del desierto se enteró de que sus paisanos habían estado allí desde mucho antes.

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El historiador y diplomático taiwanés Diego Lin Chou recopiló esta historia en “Chile y China: Inmigración y relaciones bilaterales” (Centro Barros Arana/Dibam). Allí relata que el general Arturo Villarroel, apodado “el general dinamita”, dirigió la “Legión asiática” para desenterrar las minas y los torpedos, por lo que fue llamada “Legión Vulcano“.  Según informó en la época el diario El Heraldo: “los chinos han recibido de la Intendencia Jeneral del Ejército un traje completo de brin, desde kepí a zapatos…su alegría sólo es comparable con la de los niños cargando dulces“. El diplomático taiwanés recopiló esta historia llevado por la curiosidad. En 1992 estaba de viaje por el norte. En un pequeño pueblo un lugareño le dijo a Diego Lin Chou que hacía tiempo que no veía “chinitos”, porque en la década de los ’40 había muchos. Era un pueblo en medio del desierto y la probabilidad que un paisano hubiera estado allí en medio de la nada y en las antípodas de su país a Lin Chou le pareció improbable, y por lo tanto una posibilidad atractiva para investigar. Decubrió el tráfico de culíes, las penosas condiciones en que llegaban a América -principalmente a Perú y Cuba- y los trabajos desde las plantaciones de azúcar del norte de Perú hasta las guaneras de Iquique.

Un proceso que tuvo su momento más llamativamente dramático en la Guerra del Pacífico, cuando los chinos liberados por Lynch en Perú se sumaron al ejército chileno. Eran culíes, trabajadores que vivían en condiciones miserables, mano de obra barata que mediante un resquicio contractual se salvaba de ser calificada como esclavitud. Enganchados en China después de firmar un contrato, eran hacinados en veleros en un viaje de cuatro meses. Los que llegaban vivos lo hacían para trabajar en Perú en condiciones torturantes. Eso encontró Lynch.

chinos

En la medida que Lynch los liberaba muchos quisieron marchar con el Ejército. Hubo dudas pero finalmente fueron aceptados. Algunos soldados chilenos incluso dejaron el quepí y se protegieron del sol con los enormes sombreros de los inesperados aliados. Los cronistas registraron como en Lurín y frente a un templo al Kuan Yo, dios de la guerra, un millar de cantoneses juraron ponerse a las órdenes de general en jefe chileno en la voz de Quintín Quintana, un chino de Ica que pese a ser libre y haber logrado prosperidad asumió el liderazgo de sus paisanos recién liberados: “si ordena trabajar, trabajar; si matar, matar; si incendiar, incendiar, si morir, mueren”. Así lo hicieron.

La presencia de chinos en Chile se cuela desde mucho antes de la guerra. Sus registros son como citas casuales, vistazos de hombres que aparecían repentinamente sin que nadie explicara cómo llegaron allí y con los que, al parecer, no había posibilidad (ni interés) de comunicarse. Hacia 1850 Vicuña Mackenna recuerda haber visto a diez chinos trabajando en Quillota y a otros cincuenta en una mina del norte, según detalla el libro de Diego Lin Chou.En ese rastro improbable se perdió incluso más de alguna historia familiar. Como la que descubrió Kranko Zapatta un periodista que se enteró de que su padre, que decía ser oriundo de la sierra peruana, era hijo de un culí que adoptó el nombre de una familia que lo refugió.

Algo parecido debe suceder con un número importante de los descendientes de la inmigración temprana a la que alude Vicuña Mackenna, que terminó fundiéndose con la población local de las tierras al sur del norte salitrero.

Chiang Chi Huan - 1907
Chiang Chi Huan - 1907

Lo definitivo es que después de la Guerra del Pacífico los orientales siguieron concentrándose en el norte grande. “Esta tendencia se mantuvo en tres décadas del siglo XX por el auge de la industria calichera, los chinos llegados a Chile [lo hacían] por invitación de sus parientes o amigos”. Si en 1875 había 122 en diez años la cifra llegaba a los 1.164.
Llegaban como trabajadores, ya no como culíes y sus nombres eran registrados según lograban darse a entender.
Luzmira Yáñez es profesora jubilada vive en Antofagasta. Su padre llegó a Arica en 1919. Natural de Cantón se radicó en Chile luego de servir en un barco inglés. Todo indica que su nombre era Hung Yang, pero el encargado de registrarlo encontró más apropiado el nombre Roberto y el apellido Yáñez creando la rama cantonesa de los Yáñez, tal como existe una de los López (derivada de Lo Pi) y los González (Wong Sa Lee).

Así comenzó a reconstruir una historia de inmigración que tiene mucho de fantasma y que tuvo su momento más épico en los episodios de la guerra del pacífico, aunque continuaría con un carácter diferente hasta hoy.

Fuente:  www.todachina.com/

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32 comentarios sobre “La presencia china en Chile: de esclavos a soldados

  1. Interesantísima y, para mí, desconocida crónica sobre los orígenes históricos de esta reducida colonia china en el Norte de Chile. Sabía que Perú fue, a finales del siglo XIX e inicios del XX, un importante destino para miles de emigrantes procedentes de China, pero me ha sorprendido conocer algunos detalles sobre las terribles condiciones de vida que tuvieron que soportar en aquel país y la forma en la que fueron rescatados… Trataré de conseguir cuanto antes el libro del historiador y diplomático Lin Chou, que presumo revelará datos muy interesantes y curiosos.

    Saludos cordiales.

  2. No sólo Perú fue el país donde se explotó a miles y miles de trabajadores chinos no cualificados. La inmigración china hacia América fue el resultado de la situación explosiva de miseria del siglo XIX y la necesidad de mano de obra barata que demandó la expansión industrial, especialmente en la América del Norte.
    Como todo inmigrante, su deseo era volver al país. Pero la lejanía, el alto costo de los viajes y el régimen semiesclavista de contratación hicieron del regreso un imposible. Sin embargo, y pese a los maltratos y exclusiones el aporte de la migración china a la vida económica y social en nuestro continente es rico y variado.
    A mediados del siglo XIX empezaron a llegar en grandes contingentes para suplir la falta de mano de obra en las plantaciones.
    Al prohibirse la trata de africanos se buscó mano de obra que sustituyera a los esclavos y las condiciones de los grupos chinos fue prácticamente de servidumbre tanto en el Perú, como en el Caribe y Panamá adonde llegaron contratados.
    En Cuba, fue clave para el desarrollo de las plantaciones azucareras; en Panamá fue la mano de obra más activa para la construcción del Canal, en Canadá y Estados Unidos trabajó activamente en la construcción de las líneas de los ferrocarriles permitiendo la expansión del mercado.
    A pesar de las terribles condiciones de vida y la explotación que sufrieron, los cientos de miles de emigrantes chinos contribuyeron al desarrollo de muchos países latinoamericanos, aunque no se les haya reconocido con justicia en esos mismos países.

    Reciba mi sincera felicitación por su excelente sitio.

    Dr. Marcos Rincón, Ciudad de Panamá

  3. Muy interesante la crónica. Había leído algo en algún medio respecto al cadáver momificado de un soldado de la guerra del Pacífico, que resultó ser un chino! y de cómo el ejército de Patricio Lynch se fortaleció con estos aliados inesperados, como tú bien lo enuncias.
    Concuerdo con el Dr. Marcos Rincón respecto a lo devastadora de la maraña que atrajo a un sínnumero de inmigrantes a trabajos forzados en nombre de la revolución industrial, sin duda una de las peores (y solapadas) formas de esclavitud, comparada, tal vez, con la graciosa “encomienda” que causó furor en nuestro país en el siglo XVIII.
    Un abrazo

  4. No me atrevo a opinar del artículo, pero así como no se puede negar la existencia de cementerios orientales al norte de Tarapacá, originados antes de la Guerra del Pacífico, encuentro surrealista hablar de una “rama cantonesa” de los Yáñez, o mezclas orientales en los López o Gonzáles. La diferencia infranqueable entre el status de los orientales, que fueron soldados, pero no se integraron a la sociedad con posterioridad al conflicto, viviendo en un círculo cerrado, y los chilenos, no habría sido posible, de la misma manera que sí hubo mezclas de sangre negra en algunas familias durante la Colonia, pero siempre en el rango de hijos naturales. Es un tema complicado y amerita una discusión muy larga y con fundamentos. Mientras en Chile no proliferó una colonia oriental, exceptuando la oleada coreana en las últimas décadas del siglo XX, en el Perú la presencia oriental siempre existió amalgamándose a la criolla de origen hispano, incluso en la gastronomía. Fujimori no es un recién llegado, y creo que en Chile no habíamos encontrado candidatos a la presidencia de origen asiático. El artículo es muy discutible, y prefiero abstenerme. M.

  5. El cadáver momificado que se encontró en las playas del puerto de Callao correspondía a un chileno cuyos descendientes eran de Rancagua y viajaron a Lima en la engorrosa negociación para que fuera devuelto. No correspondía a un oriental, y fue enterrado en Arica con el rango de general. M.

  6. muy lindo el tema. yo sabía que los chinos esclavos lucharon a favor del ejército chileno en la guerra del pacifico y practicaban las artes marciales.

  7. La Migración es un derecho, y son tantas las colectividades de extranjeros en Chile que han participado de nuestra historia, y muy pocos sabemos de ellos, para una integración real debemos hablar y repasar juntos por un respeto mutuo.

  8. Muchas gracias por este valioso trabajo. Me gustaría conocer a aquellas personas que sepan algo sobre la inmigración de chinos en Chile, ya que estoy trabajando para la colonia china de Santiago en un rescate de la historia de los 120 años de la comunidad china.

  9. Estimado baorong,
    Confío en que alguno de nuestros lectores –que pueda tener una buena información sobre el tema que plantea– lea su interesante comentario y se ponga en contacto con usted. Le deseo mucha suerte.

  10. Aparte de conocer muy bien el chino cantonés, Patricio Lynch conocía perfectamente las costumbres de esa región oriental. Es por eso que cuando Quintin Quintana jura con su grupo la lealtad al ejército Chileno en el rito “la sangre del gallo” supo que tendría a los más leales soldados extranjeros a su favor. Muchos de los grandes desmanes y saqueos en la toma de Lima son atribuidas a los Chinos, quienes con el resentimiento lógico por los años de semi-esclavitud y su lealtad a la bandera tricolor, actuaron como se actuaba en la guerra en esos años.

  11. Muy agradecido por su visita, amigo Mario, y por la interesante información que nos ofrece en su comentario. Espero verle más a menudo por este Faro, al que siempre será bienvenido.
    Saludos

  12. Es muy interesante el tema y justamente llegué aquí buscando información sobre la migración china en el norte de Chile, porque mi bisabuelo lo fue y por lo que sé mi tatarabuelo trabajó en tales guaneras, eran apellido Lufa y que luego lo cambiaron al apellido Rivera, tengo entendido que este apellido también tiene una rama cantonesa porque mi abuelo nos contaba. Es interesante saber un poco más de mis antepasados, gracias por la información.

  13. Muy interesante todo lo que nos relata en su comentario, Patricio. Me imagino que debe de sentirse muy orgulloso de sus raíces chinas.
    Gracias por enviarnos su testimonio.

  14. Soy peruano y un apasionado por conocer la verdad sobre la infausta güera que nos tocó a nosotros participar sin querer…
    Lamentablemente todos tenemos nuestros puntos de opinión y sin embargo, nadie tenemos la verdad absoluta.
    Sobre la inmigración china al PERÚ, nosotros les dimos una oportunidad de sobrevivir ya que todos ellos se morían de hambre en su país y prefirieron venir a América a buscar algo mejor…Con engaños ? eso nadie lo sabe a ciencia cierta ? Qué hubieron malos hombres explotadores de seres humanos? Eso hasta ahora existe en todas partes del mundo….
    Nosotros los peruanos de hoy, somos unos agradecidos con los chinos, ya que con el tiempo, hemos aprendido muchas cosas de su cultura y eso no nos hace sentir menos como he leído líneas arriba que aparentemente le desagrada la posibilidad que exista una unión entre un chileno y un chino..
    Leyendo este blog, descubro algunas cosas que no sabía y eso para mi es valioso…
    Jamás sabremos la verdad absoluta de esa incruenta güerra en contra del PERÚ, sin embargo queda la tolerancia y la esperanza de que pronto podamos encontrar un serio camino para poder convivir dignamente…..
    Gracias..

  15. Estimado José Antonio: Le agradezco muy sinceramente su interesante y sobrio comentario, con el que coincido plenamente. Debo aclararle que este artículo, tal como se cita en el enlace que figura al final del texto, se publicó originalmente en le web todachina, que al parecer ya no está accesible en internet. Consideramos, en su momento, que tenía bastante interés y una relativa objetividad, auque –como usted bien dice– “todos tenemos nuestros puntos de opinión y sin embargo, nadie tiene la verdad absoluta”.

    Considero que lo verdaderamente importante, al margen de las diferentes interpretaciones que se puedan hacer de la Historia, es que se afiance cada vez más la tolerancia, el respeto y la solidaridad entre los pueblos, único camino (y vuelvo a citar sus palabras) para poder convivir dignamente.

    Reciba un cordial saludo desde Chile

  16. Thank you very much, natuurfreak. Certainly, Chinese immigrants have a history in many Latin American countries that vastly predates China’s demand for the region’s resources. In my opinion, their presence has been a point of cultural enrichment for this continent.

    Have a good day.

  17. La Historia de Chile es fascinante…..y las muchas razas, con sus alegrías y tristezas, fuerzas y flaquezas, historias y leyendas que han contribuido a levantar a este Chile querido…..

  18. Mi bisabuelo cantonés nació en 1836 y vivió en Santiago de Chile alrededor de 1875. Tengo mucho interés en lograr más información. Hasta el momento, no he logrado obtener su nombre cantonés que se lo cambió a Flores. Agradecería si alguien tiene alguna referencia de dónde puedo obtener información. Estoy muy orgullosa de mi descendencia China.

  19. Estimada Miriam. Es muy interesante todo lo que nos relata sobre el origen del apellido de su bisabuelo y su posterior cambio. Espero que pueda obtener lo antes posible una respuesta a su consulta por parte de alguno de los descendientes de la colonia Cantonesa que viven en Chile. Un saludo cordial.

  20. Que historia curiosa y bella de leer y encontrar.. Terribles realidades humanas esconde esta vida, disfrazadas de oportunidades, tal vez mucha mentira por parte de los que trajeron a los chinitos, pero me gustaria saber mas de como se integraron a las fuerzas territoriales chilenas y mas tarde se cobijaron en nuestro territorio…. Bella historia oculta de nustro país. …

  21. Estimado Kiko. Tiene mucha razón al afirmar que es esta una historia muy hermosa y llamativa pero, desgraciadamente, muy poco estudiada y conocida en Chile. Como podrá comprobar, los anteriores comentarios de nuestros lectores muestran su mismo interés por conocer más detalles sobre la llegada de esta colonia china a nuestro país. Ojalá que algún historiador se decida a recopilar los datos desconocidos de esta época y los publique próximamente. Un cordial saludo.

  22. Jose Antonio. La verdad es que los trabajadores chinos si fueron traídos al Perú, y otros países del Caribe, bajo engaño con un contrato de trabajo de cuatro años, y supuestamente después quedaban en libertad. Pero en la práctica no quedaban libres hasta que pagaron el costo del viaje y de manutención lo que al final representaba prácticamente servidumbre a perpetuidad. De aquí precisamente viene el decir ‘cuento chino’, representando un embuste. La historia del personaje Quintin Quintana es verdadera y hay bastante informacion al respecto.

  23. Estimado Manuel. Le agradezco muy sinceramente la interesante información que le brinda al amigo José Antonio y, por extensión, a todos los lectores interesados en este llamativo episodio histórico.
    Un afectuoso saludo desde Chile.

  24. Iteresante todo, recientemente supe que mi abuelo paterno podría haber sido hijo de un oriental, no sé si chino o coreano, el hecho es que estoy buscando familias asiáticas que hayan vivido en Talca a partir del año 1900 (mi abuelo nació en 1916).

  25. Muchas gracias por tus letras, Yolanda. Encuentro muy lógico tu deseo de buscar las posible raíces orientales de tu abuelo paterno. Ojalá obtengas una pronta respuesta de alguna de esas familias de Talca que tú mencionas. ¡Mucha suerte!

  26. Si se escucha el tema de los Cuatro Cuartos, “Los chinos de Cerro Azul”, hay una parte que dice que los chinos comían los riñones de los peruanos, “…A cortar cabeza diablo gritaba Leotan Sin Chin y a comel-le los liñonez con palillos de márfil…”. Pude averiguar que es una antiquísima costumbre china el tomar un pedacito del riñón de quien lo esclavizó, para liberar su espíritu del opresor muerto, y comerlo.

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