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En el año 2004 –con motivo del centenario del nacimiento de Dalí– se publicó en España la obra literaria completa del “Genio de Figueres”. Él dijo en cierta ocasión que se consideraba “mucho mejor escritor que pintor”. Cosa nada fácil de comprobar, ya que su faceta como narrador y poeta no es suficientemente conocida por el público, que lo asocia básicamente a sus excentricidades verbales y a sus famosos cuadros surrealistas.

Leer, o simplemente revisar los libros de Dalí, es una buena manera de comprender cómo pintura y literatura se organizan dentro de la obra del artista actual. El encuentro entre lo visual y lo gráfico vendría a desembocar en una nueva y revitalizada mitología, dentro de la cual la poesía juega un importante papel. Así se percibe en El mito trágico de ‘El Angelus’ de Millet, –uno de los textos más brillantes del genial artista catalán– que escribió en francés entre los años 1932 y 1935, y cuyo manuscrito extravió en 1941, pocas horas antes de que las tropas alemanas entraran en la localidad francesa de Archachon. Veinticinco años más tarde fue encontrado por el editor francés Pauvert y publicado inmediatamente. Yo leí la fantástica edición española de Tusquets del 78, una primicia mundial porque fue supervisada por el propio Dalí quien añadió nueva y abundante documentación gráfica.

libroSin embargo, existen otros títulos no menos interesantes en su carrera literaria. Podríamos citar Un diario: 1919-1920, que fue escrito cuando Dalí tenía quince años, y en el que ya aparece el retrato de un artista adolescente con una clara voluntad creadora. En sus páginas se adivina a un gran lector, que habla de sus autores favoritos y deja ya muy claro su deseo por ser un gran escritor.

El otro libro de Salvador Dalí que tuve ocasión de leer hace años fue Vida secreta –considerado por muchos críticos como la obra cumbre de la literatura daliniana–, un original ejercicio autobiográfico en el que se entremezclan los recuerdos intrauterinos, los delirios paranoico-críticos y las vivencias personales del pintor. Cuando lo escribió, Dalí tenía 36 años y se encontraba en Nueva York, donde ya el genio catalán había montado algunos escándalos. Vida secreta se publicó originalmente en inglés en los Estados Unidos, traducido a partir del manuscrito en francés y catalán de Dalí, utilizando un lenguaje muy barroco y elaborado.

En su tercer libro, titulado Diario de un genio y que cubre el período entre 1952 y 1962, Dalí se retrata a sí mismo y a sus contemporáneos con una fina ironía y un exaltado humor. Bastante alejado de ese estilo están los títulos Confesiones inconfesables, escrito en colaboración con André Parinaud, y Las pasiones según Dalí. En ellos quedan reflejadas sus más importantes obsesiones: la muerte, Gala, el erotismo, Dios, el oro, los ángeles o la inmortalidad y la reencarnación; temas que le preocupaban mucho, además de otros 400 que toca en este volumen.

libro-2Y para finalizar esta breve antología literaria del que fuera uno de los indiscutibles genios del arte del siglo XX, quisiera citar también la que fue su única novela: Rostros ocultos, escrita en 1943 y en la que aborda las grandes pasiones humanas. Está protagonizada por un grupo de aristócratas que viven inmersos en el torbellino de la decadente sociedad europea de los años treinta, antesala del ascenso del fascismo y del estallido de la II Guerra Mundial.

Otros libros suyos que también intentaré leer próximamente, y que ya tengo encargados, son ¿Por qué se ataca a La Gioconda?, Los cornudos del viejo arte moderno, –en el que ataca con virulencia a los críticos de arte que se sometían en los 50 y 60 a la dictadura de las vanguardias artísticas– y Carta abierta a Salvador Dalí, en la que el propio artista se define como “supremo déspota que rompe con todo, pisoteando cuantas leyes divinas y humanas existen”. Creo que voy a disfrutarlos enormemente.