Joseph Pearce (1961) es desde 2005 escritor residente y profesor de Literatura de la Universidad Ave María de Naples, Florida (USA).. Es conocido por sus biografías “best sellers” sobre literatos que pasaron por un proceso racional de conversión  al catolicismo.

Pearce, nos relata el proceso vivido por C.S.Lewis, J.R.R. Tolkien, Evelyn Vaugh, Chesterton, T.S.Eliot, Hilaire Belloc, Graham Greene, Christopher Dawson, Malcolm Muggeridge, Ronald Knox, Robert Benson, Dorothy Sayers, Edith Sitwell, Maurice Baring, Siegfred Sassoon, Alex Guinnes, Ernest Milton, Oscar Wilde, entre tantos otros, y el propio Pearce, quien -en su juventud- tuvo una fuerte historia de rebeldía y de violencia.

Pearce fue un agresivo skinhead y pertenecía a un movimiento racista inglés llamado National Front. Por sus acciones extremistas estuvo dos veces en la cárcel y fue allí que cayó en sus manos un libro de G.K. Chesterton, que le hizo reflexionar profundamente dándole un giro radical a su vida. Poco después se convirtió al catolicismo y busco un nuevo sentido a su existencia.

“Escritores conversos”

Para el autor, esta obra se justifica por la fuerza de las ideologías enfrentadas en el siglo XIX y en gran parte del siglo XX. Se plantea la influencia que ejercieron las ideologías en diferentes escritores y literatos, desde la revisión constante de sus contenidos y desde el espíritu libre y crítico que demostraron.

Pearce analiza la trayectoria de diferentes escritores conversos y desde la profundidad de sus escritos, describe su reacción ante la incredulidad y el laicismo manifiestos del mundo que les ha tocado vivir.
No se trata sólo de escritores sino de las influencias recibidas y del círculo de amistades y conocidos que poco a poco fueron cambiando su manera de ser y de pensar y compartieron sus inquietudes y creencias. Nos referimos a autores como C.S.Lewis, J.R.R.Tolkien, Evelyn Vaugh, Chesterton, T.S.Eliot, Hilaire Belloc, Graham Greene, Christopher Dawson, Malcolm Muggeridge, Ronald Knox, Robert Benson, Dorothy Sayers, Edith Sitwell, Maurice Baring, Siegfred Sassoon, Alex Guinnes, Ernest Milton, Oscar Wilde y tantos otros.
Es una obra que narra las experiencias y vivencias de múltiples personajes que encontraron en la verdad del cristianismo, el soporte y la claridad necesaria para avanzar en su madurez, a pesar de los dramas personales y del padecimiento de dos guerras mundiales que los marcaron profundamente.

No es una obra sobre un autor concreto, analiza la conversión de grandes literatos del siglo XIX y del XX, que tuvieron la necesidad imperiosa de exponer su decisión y explicar todo el proceso. Se cita constantemente a John Henry Newman, converso del anglicanismo y cardenal, porque muchos de los escritores son contemporáneos y le conocían o estuvieron influenciados por él.
El subtítulo parece sugerente y la lectura y el análisis del contenido lo confirman, “la inspiración espiritual en una época de incredulidad”.

El autor -Joseph Pearce- puede añadirse, debe añadirse a estos escritores conversos porque también se trata de su propia experiencia reflejada en estos grandes escritores conversos y de los que se declara deudor y prójimo.
A través de las obras de Chesterton, Pearce llegó al catolicismo en 1989, pero antes había destacado como activista anticatólico, y un firme opositor a la visita de Juan Pablo II a Inglaterra.

“Tolkien, hombre y mito”


Pearce escribió el libro “Tolkien, hombre y mito” al surgir una fuerte controversia -tras una encuesta realizada en Inglaterra- cuando “El Señor de los Anillos” fue escogido el mejor libro del Siglo XX
Pearce expresó entonces que “Tolkien puede ser el más popular de los escritores pero, también, el más incomprendido”. El libro ahonda en la personalidad de Tolkien y en los valores que surgen en “El Señor de los Anillos” que -para Pearce- son valores que manan del Evangelio: “Se da la percepción de que la Divina Providencia está del lado de la Comunidad y que, al final, ésta prevalecerá contra todos los pronósticos”. Como Tolkien dice: “Sobre todas las sombras cabalga el Sol”.

Jean D’Ovigny