Irena Sendler, todo un ejemplo de amor a la vida y a la libertad

Murió, a los 98 años, una buena mujer. Irena Sendler,  la polaca que,  como el empresario alemán Oskar Schindler, salvó a miles de judíos de las garras de los exterminadores nazis.

Era el año 1940 y los alemanes masacraban a la población judía de Polonia. Encerraron a casi 450.000 personas en el gueto de Varsovia y los iban sacando, como ganado, con destino a trenes que los llevaban a las cámaras de gas..

En ese escenario dantesco, una red de la resistencia polaca, entre quienes estaba Irena, hacía llegar alimentos, medicinas y vestidos a los allí encerrados. Irena y sus compañeros, miembros de Zegota -Consejo de Ayuda a los Judíos-  ayudaban en lo que podían pero no eran capaces de evitar lo peor, los continuos traslados a los campos de exterminio.

Para evitarlo, Irena se involucró aún más y comenzó a sacar de allí a miles de niños, hasta 2.500, escondidos en maletas que eran introducidas en camiones de basura, de bomberos o sacadas a mano por personas que tenían acceso al gueto. Hasta en ataúdes consiguió esconder y sacar del gueto a algunos niños.

Los pequeños fueron albergados en casas de familias católicas y conventos y recibieron una nueva identidad. Para recordar sus verdaderos nombres y familiares, Irena enterró, junto a un manzano del jardín de su vecina, latas de conserva con listas de las identidades reales de aquellos pequeños.

Irena, que ya antes de la Segunda Guerra Mundial trabajaba como asistenta social ayudando a las familias judías pobres de Varsovia, fue descubierta por la Gestapo el 20 de octubre de 1943.  Torturada, no reveló los nombres de quienes la ayudaban ni el paradero de los niños.  Fue condenada a muerte -condena habitual entonces por ayudar a los judíos- y, mientras era llevada al patíbulo para ser ejecutada, un oficial alemán que se había pasado a la resistencia polaca la salvó en el último momento con la excusa de que quería hacer un interrogatorio “adicional”. Al día siguiente su nombre figuró en la lista diaria de ejecutados.

Irena continuó participando en las actividades de la resistencia, con otra identidad, hasta la liberación de Varsovia por las tropas soviéticas del mariscal Zhukov. Tras la guerra, siguió ayudando a los desfavorecidos como supervisora de orfanatos y casas de jubilados. En 1965 el Estado israelí la nombró “Justa entre las naciones”, título concedido por el Instituto Yad Vashem israelí a los gentiles que ayudaron a salvar a ciudadanos judíos durante el Holocausto.

Hollywood, que ya huele el negocio, prepara una película sobre su vida. Estará basada en la biografía “Irena Sendler: the mother of the Holocaust Children”, del autor Lawrence Spagnola.  Polonia la propuso el año pasado para el Nobel de la Paz, que finalmente fue otorgado al ex vicepresidente de EE.UU.  Al Gore por su campaña a favor del medio ambiente.

Con un lema sencillo y humano explicaba por qué arriesgó su vida durante la Segunda Guerra Mundial: “Me educaron con la idea de que hay que salvar al que se ahoga, sin tener nunca en cuenta su religión o su nacionalidad”.

Irena, apenas conocida fuera de Polonia, como sucedió con el ahora famoso Schindler, quien murió en Alemania en la pobreza, debe su relativo anonimato a la dictadura comunista que gobernó su país durante la Guerra Fría.  Sus ideales católicos no compaginaban con los comunistas que se imponían entonces desde el poder. Polonia se corrigió en 2003 concediéndole la Orden del Águila Blanca, la más alta distinción del país europeo.

Por:  Idafe Martín
Fuente: BRUSELAS. ESPECIAL PARA CLARIN

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14 comentarios sobre “Irena Sendler, todo un ejemplo de amor a la vida y a la libertad

  1. Luis Irles, extraordinario reportaje precioso Irena Sendler, me pongo de pie para aplaudirte,….. hermoso artículo de un personaje que ha dejado una huella silenciosa en la historia sirviendo a la humanidad, bendito el soldado que la dejo en libertad.
    El premio de la Academia “Nobel de la Paz”, no es suficiente para ella, está demás tiene suficientes bendiciones. La historia sabrá juzgar.
    Te felicito por ser tan preciso y corto con tus artículos que dan ganas de leer.
    , todavía no puedo aprender yo a resumir,……. saludos de ……….sinBalas

  2. La primera vez que leí sobre la historia de esta mujer, hace tiempo atrás, se me puso un nudo en la garganta, pensé entonces…, hubiera sido capaz yo?, hubiera tenido el valor?… cuando veo ojos así de puros, me siento más feliz, se equilibran la maldad y los horrores con la bondad y ese amor que pesa tanto, que hace que te olvides de ti mismo.

    Un abrazo querido Luis. Y gracias por esta entrada.

  3. Mientras haya en el mundo personas con Irena, la vida merece la pena. Lástima que muchos de estos auténticos héroes sigan en el anonimato. Gracias pues a todos aquellos que nos los recuerdan de una u otra forma (libro, película, documental, reseña). Todo reconocimiento se queda corto.

    Sin embargo, es triste que muchas veces su “historia” se quede en el olvido y no se les reconozca como es debido su solidaridad y valentía, sobre todo en sus propios países. ¡Qué injusto para alguien que ha luchado tanto por las injusticias!

    En cuanto al nobel, ¿es más importante para la humanidad lo que ha hecho Al Gore?. No nos debemos extrañar, también se lo han dado a Obama.

  4. Gracias por difundir en su interesante blog la vida de esta heroica mujer polaca, que se jugó la vida por salvar a miles de niños judíos atrapados en aquel infierno de Varsovia.
    Aunque ya en 1965 el memorial de Yad Vashem de Israel le concedió una de las primeras medallas que se otorgaron –la de los “Justos entre las Naciones”–, tengo entendido que la historia de la vida de Irena fue revelado al mundo en 1999 por un grupo de estudiantes de un colegio en Kansas (Estados Unidos), que puso en marcha un proyecto para preservar su memoria.
    El nombre de Irena Sendler permanecerá para siempre grabado en el corazón de todos aquellos que aman la justicia, la solidaridad y la paz.
    Saludos cordiales.

  5. Estimado Luis, conozco la historia de esta mujer desde que salió a la luz la historia de Schindler (llegó a mis manos un artículo con la historia de varios héroes de la época. Son la cara visible, la punta del iceberg de todos los que ayudaron en el holocausto formando parte de las redes, y en tantas resistencias. Es una mujer digna de estar presente en la memoria de todos. De hecho, tengo entendido que la iban a nombrar otra vez candidata al premio. El diario de donde extrajiste el artículo, en el último mes ha sacado varias notas sobre ella, y circulaba una campaña anónima por mail para adherirse a su candidatura. Un Abrazo!

  6. Luis: me ha sorprendido esta noticia, ya que algo me decía, al leerla, que Irena Sendler ya había muerto. Y, en efecto, compruebo ahora que murió el 12 de mayo de 2008. Me temo que tu fuente, “Clarín”, haya confundido un aniversario o un homenaje con la muerte de esta mujer extraordinaria. En todo caso, merece ser recordada y, por consiguiente, tu post resulta muy válido en este sentido.
    Un saludo cordial.

  7. Luis, amigo, como siempre la visita a tu faro nos hace conocer y descubrir personas, hechos y todo tipo de conocimientos que generalmente ignorábamos. Me parece que esta entrada, aparte de ser un merecido homenaje a la fallecida y valiente mujer, sirve para que su esfuerzo y sacrificio, como el de tantas otras personas de bien no queden en el olvido. Que se conerve la memoria de una época desgraciada y dramática en la que, frente a las crueldades y desmanes de unos, destacaron las valientes acciones de otros.

    Al leer el apunte biográfico de esta mujer me ha hecho pensar la similitud con uno de los múltiples personajes que aparecen en una reciente novela publicada aquí en España, “Dime quien soy” de Julia Navarro, en la que una enfermera polaca pone en riesgo su vida para conseguir mejorar las condiciones de vida del gueto de Varsovia y salvar a cuantas personas puede de los nazis. Se trata de una voluminosa y extensa obra que retrata toda la historia del siglo XX, desde la Segunda República española hasta la caída del Muro de Berlín, y tu entrada me hace pensar que tal vez la autora se sirvió de la figura real de Irena Sendler para crear a la enfermera Grazyna de su novela,

    Un fuerte abrazo.

  8. Dice Primo Levi en el último volumen de su maravillosa trilogía sobre Auschwitz que la mayor deformación de un crimen cometido es su supresión.
    Los mecanismos de la memoria hacen que para sobrevivir seamos capaces de enterrar recuerdos de los que nos avergonzamos.
    Si un crimen no puede ser suprimido, lo mismo sucede con hechos como el que narras en este artículo. Debemos impedir que el silencio caiga sobre acciones como las que llevó a cabo Irena Sendler. Sé que es incómodo plantearse por qué no hubo muchos más como ella.Eso no justifica que la silenciemos. La vergüenza de comprobar que los casos como el suyo son tan escasos no justifica que corramos un tupido velo sobre estos hechos o nos contentemos con llorar de emoción al ver su vida plasmada en una película. Es lógico admirar al héroe pero hay que admitir que Irena era de carne y hueso y que nada la diferenciaba de todos los demás que prefirieron mirar para otro lado.

  9. Mujeres, hombres; personas en definitiva, completamente ignorantes del valor que se necesita para hacer algo tan magnánimo, como ayudar al prójimo. El rescate de esas personas dignifica a quién se entrega. No piden nada a cambio, y el silencio es su arma más preciada. Admiro a este tipo de personas y como alguien más comenta; yo no sé hasta que punto tendría el valor suficiente para entregarme de esa manera. ¿Para qué quiere figurar en el novel? Solo para eso. Para figurar en un archivo. Sin embargo, el archivo de algunas vidas, vividas por el milagro de otros, nos hace más humanos.
    Buena entrada, amena y directa.
    Un saludo

  10. Sinbalas: Muy agradecido por tus amables y alentadoras palabras. Te doy la bienvenida a este faro y prometo visitar lo antes posible tu excelente blog para leer con detenimiento los artículos publicados en él, especialmente los temas relacionados con Valparaíso.
    Recibe un cordial saludo.

    * * *

    Patricia: Tal vez la pregunta que te hiciste al conocer la historia de esta valerosa mujer, nos la podríamos hacer todos. Nunca tendremos la respuesta mientras no vivamos una situación parecida, pero creo que el hecho de sentir una profunda emoción ante su heroicidad –tal como te ocurrió a ti– ya supone un paso importante en el reconocimiento de la bondad que albergan muchos seres humanos. Un ejemplo así, a todos nos hace mejores.
    Un abrazo.

    * * *

    V. Parker: Muchas gracias por tu visita y por facilitarnos tan interesante información, amigo. Tanto la medalla que le concedió Israel a Irena Adler en 1965, como la difusión de su figura por el grupo de estudiantes norteamericanos, eran temas desconocidos para mí.
    Un cordial saludo.

    * * *

    Claudia: No recuerdo ahora mismo si se puede conceder el Premio Nobel a título póstumo, pero si así fuese me alegra saber que tanto el diario “Clarin”, como esa movimiento anónimo que mencionas, han iniciado una campaña internacional que ojalá pueda cumplirse. Como muy bien dices, es una mujer digna de estar presente en la memoria de todos.

    Abrazos

    * * *

    Albert: Tienes toda la razón: Irena Sendler falleció el 12 de mayo de 2008. La confusión sobre la fecha de su muerte se debe a que he reproducido el artículo (sin fechar) que aparece en la web de AEIS (Asociación de Informáticos Solidarios) que, a su vez, difundió la crónica de Idafe Martín para el diario “Clarín” de Buenos Aires. He suprimido, por tanto, la palabra ayer en el inicio del post. En cualquier caso, y como bien dices, Irena Adler merece ser recordada siempre.

    Te agradezco mucho la aclaración. Una forta abraçada.

    * * *

    Ernesto: Muchas gracias por las hermosas palabras referidas a esta mujer, símbolo de la valentía y el coraje frente a la crueldad, la tiranía y el genocidio. El gueto de Varsovia fue uno de los hechos más terribles e inhumanos (¡y desgraciadamente hubo tantos!) de toda la Segunda Guerra Mundial.

    Por otra parte, me ha parecido muy interesante la referencia que haces sobre la similitud de Irena Sendler con uno de los personajes que aparecen en la novela de Julia Navarro, “Dime quién soy”, que por cierto no he tenido la oportunidad de leer, aunque tengo muy buenas referencias de ella.

    Otro abrazo para ti.

    * * *

    Jusamawi: Tu referencia a Primo Levi es, desde luego, muy oportuna. Y la reflexión que haces sobre los mecanismos que se activan en nuestro cerebro para enterrar recuerdos que nos avergüenzan o atormentan, absolutamente certera. Poco más puedo añadir, excepto que estoy absolutamente de acuerdo con todo lo que, con tanta lucidez, expresas en tu comentario.
    Saludos.

    * * *

    Pipermenta: Como le digo a Jusamawi, comparto totalmente tus bien fundamentadas opiniones sobre el valor que un ser humano necesita para ayudar al prójimo. Dices que “el archivo de algunas vidas, vividas por el milagro de otros, nos hace más humanos”, y así es… Yo, sin mucho más que añadir porque ya lo habéis dicho todo en vuestros magníficos comentarios, también admiro profundamente a este tipo de personas, hombres y mujeres que afortunadamente nunca dejarán de existir.

    Un saludo y gracias por tus letras.

  11. Querido Luis: Intensa y sorprendente es esta historia que has seleccionado para nosotros. Sin ánimo de hacer mundanas las razones, las causas y el entorno histórico que acompañó a tu protagonista, me atrevo a señalar que deberíamos ser justos con todo aquel que es capaz de traspasar su propio egoísmo, su propia comodidad en ayuda de aquel que sufre. Una ayuda real, una ayuda que cambie la situación, una ayuda valiente, decidida, ejemplar. Como lo que se atrevió a hacer Irena. Es en la persona de ella que se hacen carne y sangre los valores fundamentales de los que nos decimos católicos. Es en su forma de proceder que hacemos realmente muestra de fe. Con esa convicción, con esa claridad que tuvo ella, muchas injusticias serían menos injustas, muchas tristezas serían aplacadas.
    Un abrazo, como siempre y las gracias por esta bella dama.

  12. La figura de Irena será siempre un símbolo de solidaridad y de entrega en una época convulsa –el pasado siglo XX– que vivió dos grandes guerras mundiales, totalitarismos, hambre, genocidios, corrupción, etc… Sin embargo, no todo fue tan negativo, pues en medio de tantos conflictos siempre hubo personas (¡hay tantos ejemplos!) que entregaron lo mejor de sí mismas y lucharon por todo aquello que afecta a la vida, a la dignidad y al bienestar del hombre… Tú, querida Chrieseli, lo has resumido a la perfección en el último párrafo de tu comentario.
    Un fuerte abrazo y mi agradecimiento por tus hermosas palabras.

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