Tánger, la ciudad de los sentidos

Tánger, conocida como la Puerta de entrada a África, es una de las más vibrantes, misteriosas e interesantes ciudades de Marruecos. Y tal vez del mundo. Ubicada a tan sólo 60 kilómetros de Gibraltar, y a 14 kilómetros de Tarifa (España), no es una ciudad estrictamente marroquí, europea o africana; es una mezcla de las tres culturas que la habitan (la musulmana, la judía y la cristiana)… tiene unas influencias internacionales muy marcadas, y una arraigada leyenda literaria y artística que atrae a numerosos visitantes extranjeros.

Esta ciudad bañada por el mar –que fue Zona Internaciona hasta la total independencia de Marruecos–, era (y en cierta medida sigue siendo) hogar y refugio de artistas, escritores, enigmáticos personajes procedentes de los más variados países y aventureros de todo tipo. Tal vez por eso, Truman Capote la definió como la ciudad “Ragamuffin”.

La mítica Tánger, a la que los árabes llaman “Tanjah”, alcanzó su máximo esplendor durante los años 50. La gente venía de todas partes, especialmente de Europa y de los Estados Unidos, encaprichados por su reclamo exótico, libertino y encantador; todos en busca de una vida más libre, algunos de ellos para no volver a casa… Tal fue el caso del escritor norteamericano Paul Bowles, autor –entre otras muchas– de la novela El cielo protector, llevada al cine en 1991 por Bernardo Bertolucci. Las huellas literarias de los grandes nombres que durante mucho tiempo residieron en ella no se han borrado del todo.

Tánger también atrajo a literatos como Oscar Wilde, Andre Gide, Truman Capote, Jean Genet, Jack Kerouak, William Burroughs, Juan Goytisolo, Samuel Beckett y Tenesee Williams entre otros muchos, así como a pintores de la talla de Henri Matisse, Francis Bacon, Cecil Beaton o el chileno Claudio Bravo; millonarias caprichosas como Barbara Hutton (cuyas sonadas fiestas en su mansión de las colinas nada tenían que envidiarle a las organizadas por Aristóteles Onassis). Con sus bazares y ‘bakalitos’ tradicionales, cafeterías de estilo parisino, serpenteantes y sombrías callejuelas, encantadores de serpiente, locales secretos, músicos y mezquitas, Tánger es un destino irresistible. El Pequeño Zoco (Petit Socco), localizado en el corazón de la ciudad es el primer lugar que se debe visitar. Este es el foco principal de Taánger. También la Kasbah, del siglo XVII, Der el–Makhzen y el museo del Legado Americano. Los Jardines del Sultán es otro de los sitios que deben ser visitado. Sus jardines son asombrosos, una mezcla de hierbas aromáticas, de fragancias, con hileras de limoneros y naranjos, perfectos para un paseo romántico. Igualmente asombrosa es su playa, de 17 kilómetros de longitud y a tan sólo 40 metros de la avenida principal.

Si se dispone de un vehículo se puede realizar un viaje inolvidable alrededor del Atlas, uno de los lugares más impresionantes de Tánger; está rodeado de valles, montes y caminos con espléndidas vistas. La zona del Atlas está muy cerca de Todra Gorge, una increíble estuctura de rocas de 300 metros de altura, rodeado por un río.

La mayoría de los visitantes que viajan a África pasan por Tánger, ya que es el único punto del continente que está en contacto directo con Europa a través de numerosos vuelos y veloces ferrys que apenas tardan una hora en cruzar el Estrecho. Muchas son las excursiones que hasta aquí llegan desde la Costa del Sol, Gibraltar, o la Costa de la Luz.

Esta ciudad mágica y misteriosa –“ciudad de los sentidos” cosmopolita y multicultural, que enamoró y sigue enamorando a tantos artistas y escritores– sigue manteniendo intacta su mítica leyenda.

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38 comentarios sobre “Tánger, la ciudad de los sentidos

  1. Luis querido, qué ciudad!!, me creeràs que he estado a punto, ese “a punto” que de pronto lo para la estupidez, el elegir hacer otra cosa o ir a otro destino, estando en España es un pecado no ir, no cruzar al continente de los mil colores. Hay un libro que no recuerdo bien su nombre (tengo ese defecto leo y leo y dejo a un lado titulos y autores… lamento eso, bueno se llama algo de las voces del desierto (creo?) y es un grupo de hombres que hacen una busqueda espiritual basada en lo que perciben en y del desierto, sus constantes cambios, etc. parte de ese camino es a travès de esa ciudad, de la puerta de entrada.

    Me encantó leerte, como siempre, aprendo de ti. Un fuerte abrazo.

  2. Le felicito por este breve pero excelente artículo sobre Tánger, ciudad en la que residí durante un par de años y a la que vuelvo siempre que tengo la más mínima oportunidad. Es cierto que Tánger ha cambiado mucho con la llegada del turismo, pero como muy bien dice en su post sigue manteniendo su encanto, su fuerte personalidad y continúa atrayendo a muchos artistas jóvenes, que incluso han fijado allí su residencia permanente.

    Por si les interesa, en este Link pueden encontrar referencias muy completas sobre los numerosos libros que se han publicado hasta ahora sobre esta increíble ciudad.

    Saludos desde Málaga

  3. Entre esa mezcla de culturas la hace realmente divina. Buen texto para perderse en cualquier momento por sus calles.
    Me encantó.

  4. Tánger, una de mis muchas asignaturas pendientes. Desde Algeciras y desde Tarifa he visto partir los ferries, pero nunca en el momento oportuno, en el momento propicio para cruzar el Estrecho.
    Tu descripción de la ciudad la ha vuelto a poner en lo alto de los proyectos viajeros. De Marruecos sólo conozco Marrákesh, que me deslumbró y me hizo percibir el mundo de otro modo: Tánger y Fez continúan siendo puertos de destino a los que deseo arribar (aunque la segunda, claro. no tenga mar, aunque sí, sin duda, mucha magia).
    Muchas gracias, amigo Luis, por inspirarme tan bien: tu relato es espléndido, como siempre.

  5. A pesar de la distancia que nos separa muchos latinos han tenido la suerte de visitar como tu describes Tánger como un destino irresistible, como una ciudad mágica y misteriosa , en donde la mayoría de los visitantes que viajan a África pasan por Tánger, interesante no sabía, saludos

  6. Patricia: Creo que no te arrepentirás si decides atravesar el Estrecho de Gibraltar y visitar el norte de África. No sólo Tánger es una de las ciudades que más literatura ha deparado. Todo Marruecos es fascinante, especialmente Marrakesh y Fez. Si te atreves a penetrar en el desierto, te aconsejo que leas previamente “El cielo protector” de Paul Bowles, o veas la película basada en la novela… Sí, querida Patricia, Tánger es la puerta de entrada hacia un camino espiritual que personas como tú sabrían, sin duda, disfrutar plenamente.

    Un fuerte abrazo

    * * *

    Ernesto: Agradezco mucho tu amable comentario y el interesante enlace que nos has enviado. No podía imaginar que existía tal cantidad de títulos relacionados con Tánger. Yo he tenido ocasión de leer recientemente “El velo desnudo”, de la escritora y psicoanalista tangerina Badia Hadj Nasser. Me ha impresionado muy favorablemente esta magnífica novela, tanto por su calidad literaria como por la valentía que demuestra la autora al retratar abiertamente una sociedad en la que el machismo y el patriarcado siguen marcando los límites que la mayoría de las mujeres árabes no pueden sobrepasar.

    Saludos cordiales.

    * * *

    Pipermenta: Muchas gracias por tus palabras. Me apostaría cualquier cosa a que has estado más de una vez en Tánger y que te has perdido muy a gusto por sus calles. ¿Me equivoco?

    Un fuerte abrazo

    * * *

    Albert: Harás bien en cumplir ese proyecto viajero –Tánger y Fez como punto de destino– después de haber conocido la mágica y deslumbrante Marrakesh. Todo Marruecos es fascinante, aunque yo prefiero el sur… Siempre recomiendo visitar el valle del Ourika, donde se puede seguir el curso del río hasta su origen en las cascadas del mismo nombre, a las que se llega desde Setti-Fatma. No muy lejos de esta localidad existen pueblos perdidos como el de Timichi o Dar-Caid-Ouriki, con sus impresionantes paisajes y sus primitivos zocos bereberes. En fin, estimado Albert, estoy seguro de que pronto encontrarás el momento propicio para cruzar de nuevo el estrecho y disfrutar de una ciudad como Tánger.

    Una forta abraçada.

    * * *

    sinBalas: Las distancias prácticamente no existen hoy en día, mi estimado amigo. Te puedo decir que conozco a un montón de chilenos –además de algunos argentinos, brasileños, mexicanos, etc– que han recorrido parte de África, han pasado por Tánger y a todos les ha encantado. Precisamente en tu blog hablaste recientemente de Claudio Bravo, el gran pintor chileno que se enamoró de esa ciudad, se compró un hermoso palacete ajardinado y pasa gran parte del año en él… ¡Habrá que imitarlo, ¿no crees?!

    Un afectuoso saludo.

  7. Pues la verdad Luis, desgraciadamente para mí, te equivocas. No he salido de “Mi España querida… Por eso mismo me encantan tus textos, en particular estos en dónde nos aproximas lugares y mundos de expectativas tan amplias. Siento haberte defraudado, pero no quería que te quedaras con la duda.
    ¡Un abrazote!

  8. Apreciada pipermenta: No me has defraudado en absoluto, ¡pero vaya ojo clínico que me gasto últimamente! Y yo que te tenía por una “trotamundos” aventurera que se había recorrido los cinco continentes por tierra mar y aire… Está bien, he perdido la apuesta, pero si lo pensamos detenidamente ¿qué necesidad tienes tú de arriesgarte a pillar el paludismo o la fiebre amarilla –o lo que es peor– exponerte a ser secuestrada por piratas somalíes con lo bien que se está en casita..? ¿A que sí? 🙂
    Un abrazo.

  9. Interesting post, seaman! My last stop before leaving Morocco was a month in Tangier, a city known for many years as a kind of “anything goes” naughtiness. It boasted a huge industry of infamy: drug and money smugglers, pimps, gun dealers. This atmosphere also attracted a high-profile community of artists and writers, a resorty gay scene, and off-the-beaten-path trust fund partiers. It was also an enclave for expatriates like me, but supposedly all the epicurean pursuits have been reined in.
    Cheers!

  10. Hi, Sarah. Great humor to add to your splendid literary career. Great usage of the language. Brings to my mind Willam Burroughs novel, “Naked Lunch”, who put himself in self imposed exile in Tangier when writing the book.
    Thank you for your visit, habibi!

  11. Y tú eres, además de una excelente escritora, una delicia de mujer.
    Muchas gracias por tu cariñoso y castizo piropo, querida piper. Un fuerte abrazo.

    P.D. Me han dicho que el bandolero Luis Candelas sigue haciendo de las suyas por el Guadarrama. Lleva mucho cuidado cuando vayas a la sierra. 🙂

  12. Luis: tus relatos de las ciudades es como caminar un poco por ellas de tu mano. Es, para los que no las visitamos, agregarles un plus muy grande a tanto conocimiento fotográfico, es incorporar esa información indispensable para cuando pongamos nuestros pies por ahí, pero además es sentir un poco esa familiaridad con un lugar que solo te da el haber estado (o el haberte leído).
    Gracias por esta descripción maravillosa, que hasta le huelo el aroma a te de menta!

  13. Estimada Claudia, te agradezco mucho el comentario. Creo que a la mayoría de los seres humanos nos encanta viajar, una actividad asociada a un proyecto muy propio del hombre: el de conocer. Yo, por mi profesión, he tenido la gran suerte de poder hacerlo desde muy joven. Siempre me gustó la idea de conocer nuevas ciudades, nuevos rostros. Y me sigue gustando por lo que supone de experiencia personal, de alteración en mis relaciones con el mundo.
    Gracias de nuevo por tus gentiles palabras. Abrazos.

  14. Sé que lo harás, Patricia, porque tengo la certeza de que eres una mujer que consigue todo (o casi todo) lo que se propone. En cuanto al libro de Paul Bowles, espero que te guste. Tennessee Williams dijo de “El cielo protector”: «En su aspecto externo, la novela es la narración de una asombrosa aventura. En su aspecto interno, es una alegoría de la aventura espiritual del hombre plenamente consciente en la vida moderna.»
    Otro abrazo, viajera.

  15. No conocía esta bella ciudad puerta de Africa por lo que te agradezco infinito tu crónica que me la acerca. Una ciudad llena de luces y encanto que ha atraído a figuras de las artes y letras que tanto admiro. Un saludo desde la capital británica.

  16. No dejes de conocerla si tienes ocasión, estimada Concha. Tánger fue, en su mejor época, una ciudad de inspiración para muchos escritores y artistas. Vivió unos años de decadencia, pero actualmente vuelve a desempeñar un papel importante en el mapa cultural mundial.
    Gracias por comentar. Saludos cordiales.

  17. Perderse en Tánger sigue siendo una experiencia fantástica, a pesar del turismo que, cada vez en mayor medida, visita la ciudad, recorrer sus calles, disfrutar de los cafés, impregnarse del ambiente cotidiano del mercado (en ningún lugar he visto la enorme variedad de aceitunas que pueden encontrarse en sus puestos).

    Me uno a los que recomiendan su visita, como a las otras ciudades marroquies citadas; destacando con un cariño especial el espectáculo de la plaza de Jemaa El fna en Marrakech, en el corazón de la Medina, al caer la tarde.

    Gracias Luis por esta crónica. Un abrazo.

  18. Mil gracias por tus letras, estimado Ernesto. Veo que conoces bien Tánger y que también recomiendas una visita a esta interesante ciudad que, pese al creciente número de turistas que acuden a ella, no ha perdido del todo su peculiar ambiente… Marrakech, desde luego, es la joya de Marruecos y su plaza de Jemaa El fna un microcosmos fascinante.
    Felices vacaciones, amigo. Un fuerte abrazo.

  19. Otro gran tangerino: Antonio Fuentes, el único gran pintor español nacido y muerto en la ciudad, miembro de la Escuela de París – La Grande Chaumière 1928, y que realiza toda su obra en Tánger. En la página http://www.antoniofuentes.org pueden ver obras y documentos biográficos del artista.

  20. Estimado Alfonso: Le agradezco enormemente que haya tenido la gentileza de darnos a conocer a este gran artista tangerino. Sinceramente, no conocía la vida y obra de Antonio Fuentes quien, al parecer, eligió llevar una vida totalmente apartada y se negó a vender la mayoría de sus excelentes cuadros. Su biografía, por lo que he podido leer en su estupenda web, es muy interesante.

    Gracias de nuevo por ponerse en contacto con nosotros.

  21. Como ex-marino mercante siempre me situé con los faros de Tánger, Malabata y Punta Europa al pasar por el concurrido estrecho de Gibraltar. Habíamos de vigilar la entrada del puerto de Tánger porque los transbordadores salían a toda velocidad para cruzar nuestra derrota y la de todos los barcos, solían maniobrar a veces.
    “If to your starboard red appear it is your duty to keep clear”.
    ¿Era Tánger marroquí en 1.955?, me pregunto.
    A esta zona la llamaban Protectorado, francés y español.
    Ceuta es provincia de Cádiz y Melilla de Málaga, no sé porqué digo esto…
    Tánger me hace recordar estas cosas.

  22. Veo que todavía recuerdas tus travesías del Estrecho con Tánger al fondo, querido Vicenç. Al igual que el “rule of the road” used for the right of way when any two ships are converging –que continúa así, por si lo has olvidado: “To act as judgement says is proper, to starboard -or port-back- or stopher”.
    Y ahora la respuesta a tu pregunta: El 18 de abril de 1960, la ciudad de Tánger –hasta entonces Zona Internacional– pasa a formar parte del Reino de Marruecos.
    ¡Un fuerte abrazo, amigo mío!

  23. Si quieres pasar una agradable jornada visitando Tánger y sus alrededores no dudes en contactar conmigo, soy de Tánger y conozco los lugares más interesantes de mi ciudad.
    Guía personal de Tánger para todo tipo de Viajeros y Turistas.

    Para más información, llamen al número de movil: 00212-603-539-750
    o escribir a mi correo electrónico: yodarud@hotmail.com

    http://viajetanger.blogspot.com/

  24. Siempre es agradable para mí leer o tener referencias de Tánger, al igual que muchos aquí me encantaría conocer la ciudad. Creo que me enamoré de ella desde los escritos de Paul Bowles, sus historias de vida y ese clima tan humano que describe de su época; sin prejuicios y honestamente. Y la fascinación fue cuando vi el film que Bertoluci hace de una de sus obras; esa que tú Luis mencionas como “El Cielo Protector” y aquí en Argentina se llamó “Refugio para el Amor”. He querido encontrar discos de la música que allí los nativos hacen y que con ayuda en su momento de Bowls se editara, pero en Argentina no los he conseguido. Espero poder viajar algún día allí… y después les cuento. Saludos.

  25. Master Musicians of Jajouka with Bachir Attar, Live Vol. 1. A Tribute to Paul Bowles. Es la música nativa de la región y se puede escuchar parcialmente por internet. Salud

    (Jajouka es un pueblo ubicado en las montañas de Ahl-Srif, al sur del Rif, en Marruecos. Esta música está ligada a la espiritualidad (o momentos de trance) del sufismo. En Occidente se usa esta denominación para referirse a la mística islámica o tasawwuf, que incluye diferentes movimientos ortodoxos y heterodoxos de esa religión.

  26. También yo, estimada Ethel, soy un profundo admirador de Paul Bowles. Y–por supuesto– un enamorado de Tánger, ciudad en la que viví junto a mi familia durante tres años… Yo era entonces un niño, pero nuestra estancia allá coincidió con una de sus épocas de esplendor. Además, era todavía Zona Internacional y contaba con una población totalmente cosmopolita. Pocas ciudades del tamaño de Tánger pueden mostrar un pasado tan impregnado de arte y literatura como ésta… Tal vez Trieste fue algo similar (cuando Joyce, Rilke o Ítalo Svevo la habitaron), pero nunca llegó a tener esa magia que en Tánger se palpa nada más llegar.
    Un fuerte abrazo, amiga.

  27. Interesantísimo post y, sobre todo, el hecho de que dicha ciudad haya influenciado la literatura de grandes tales como Wilde y Gide… Muy evocativa, tu prosa.
    Gracias por compartir, Luis. Te mando un abrazo. Aquileana 😀

  28. Estimada Aquileana. De nuevo tengo que darte las gracias por tus siempre amables palabras. Sabes lo mucho que valoro tus opiniones, puesto que considero tu ‘Audacia de Aquiles’ uno de los mejores blogs de toda la red.
    Recibe un fuerte abrazo y toda mi admiración,
    Luis

  29. Muchas gracias, Firmin. As the photographer Freeman Patterson said: “If you do not see what is around you every day, what will you see when you go to Tangier?”

    Cheers!

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