wagner

Desde que la obra de Richard Wagner empezó a ser representada, fue acompañada siempre de la polémica. Fue defendida por ilustres personajes, y ferozmente atacada por otros, no menos ilustres. La obra wagneriana ha suscitado odios y amores, pero también parodias, comentarios jocosos, chistes, bromas… unas llenas de veneno, otras respetuosas como la del admirado Leo Slezak… El próximo 22 de mayo se cumplirán doscientos años del nacimiento de Wagner y la polémica continúa, y no nos referimos ya a las puestas en escena, sino también en lo referente a valorar su obra y su vida.

Rosa Maria Safont nos obsequia en esta ocasión con la traducción de una serie de textos cortos pero muy sugestivos. Nos hemos permitido añadir alguna cita más, y así el conjunto resulta más completo. En el presente artículo incluimos algunas frases de Clara Wieck, Eduard Grieg, León Tolstoi, Enrique Granados, Peter Chaikovsky, Franz Lehar, Joan Maragall, Marcelino Menéndez y Pelayo, Federico Nietzsche y Charles Baudelaire.

A FAVOR Y EN CONTRA

“Por la noche asistimos a la representación de “Tristán e Isolda”. Es lo más repulsivo que he visto en mi vida. Ni se ha oído nunca nada peor. Tener que escuchar durante toda una velada esa locura de amor, que solivianta nuestros más hondos principios éticos; y no para ahí la cosa: ver a este público necio, y a los músicos que se entusiasman, subyugados… esto es lo más triste que he soportado en toda mi vida artística. Aguanté hasta el final porque quería poder decir que lo conocía… durante todo el último acto, Tristán está muriéndose ¡¡cuarenta minutos!! ¡y a esto lo llaman “dramático”! Levi dice que Wagner es mucho mejor músico que Gluck”.

Clara Wieck, esposa de Schumann

“Apenas puedo atreverme a escribir sobre la música de esta última obra gigantesca (“El Ocaso”). Presenta tal mundo de grandeza y belleza que uno se siente casi deslumbrado. Si doy un rápido repaso a la partitura me siento cautivado desde el principio por el canto de las Nornas. El oscuro colorido de este pasaje es digno de mención. Monótonos sonidos figurativos amenazando siniestras armonías; la orquesta hila las hebras de la vida tan significativamente como las Nornas, quienes realmente conforman únicamente una parte subordinada de la textura. Escuché esta escena bajo la propia batuta de Wagner, en un concierto en Berlín. No tenía Nornas, dejó a la orquesta tocar sola muy suavemente y él la tarareaba a su vez.

Eduard Grieg

(Sobre Siegfried): “El peregrino se marcha; Siegfried vuelve y habla con Mime durante trece páginas. ¡Ni una sola melodía! Tan sólo un amontonamiento de leitmotiv. Mime quiere enseñar a Siegfried lo que es el miedo, y éste no sabe lo que es. Acaba la conversación, coge Siegfried los trozos de la espada y los forja cantando: “¡Heaho, hoho”, y este es el final del primer acto. Siegfried con un pantalón de malla se acuesta en una postura que quiere ser estudiadamente bonita y unas veces habla consigo mismo y otras guarda silencio. Con una espada corta una caña y se hace una flauta. Pero toca mal su rústica flauta y se pone a hacer sonar un cuerno. Esta escena es insoportable. No hay allí ni el menor vestigio de música. Nunca se ha inventado nada más antimusical.

León Tolstoi

“¡Parsifal! ¡Como un ser ideal, creado a semblanza de lo divino! Estudiémosle, sintámosle fervorosamente. Perfeccionemos nuestras almas. Que Parsifal nos haga olvidar las ofensas de los hombres y perfeccionar nuestra alma. ¡Musicalmente, no puedo… no debo!. No cabe decirse nada de una obra que deja de ser música para llegar a ser algo más grande que la música misma”.

Enrique Granados

“No comprendo por qué “El Anillo del Nibelungo” pasa por ser una obra maestra literaria. Quizá como leyenda popular, pero nunca como libreto operístico. Todas las figuras son tan imposibles, tan artificiales, que cuesta emocionarse con sus destinos. ¡Y que poca acción contienen sus dramas! Wotan llena de reproches durante 45 minutos contados. ¡Qué aburrimiento!”

“A mi modo de ver Wagner nació sinfonista… No hay duda alguna de que Wagner es un maravilloso sinfonista… habrá escuchado Vd. seguramente su célebre “Cabalgada de las Walkirias”. ¡Que cuadro grandioso, magnífico! Uno las ve a aquellas salvajes doncellas gigantescas que atraviesan el cielo en sus caballos alados, en medio de las tormentas. Este trozo causa siempre profunda impresión en los conciertos”

P. Tchaikovsky

“¿Ha fundamentado alguien más claramente lo que ocurre en nuestro más profundo interior, la eterna oscilación entre esperanzas, amores y frustraciones? Y si alguien lo consiguió, ¿quién de entre ellos encontró la expresión para transmitirnos su conocimiento?

Hojead las obras de los sabios, desde Platón a Nietszche. Wagner conoce su lengua y, además, pone en sus argumentos el infinitivo y variado imperio de los sonidos. El conduce así al espíritu hacia las inesperadas alturas de su obra maestra”

Franz Lehar

“Ahora traduzco “Tristan e Isolda” adaptado a la música, lo cual se ocupa de que me vuelva loco. Wagner como poeta es “un neula”.

“En la ópera el tenor hace el amor a la tiple, el barítono está celoso del tenor, el bajo consuela al barítono y el coro aclama y maldice a unos y otros alternativamente. El auditorio no necesita saber nada más y gusta simplemente del efecto musical. Pero Wagner, en sus dramas musicales pretende mucho más que esto: quiere que cada palabra produzca su efecto y cada nota el suyo en relación con la palabra que acentúa. Y esto es lo que nosotros negamos que se consiga en nuestros teatros, y esta mala inteligencia conviene desvanecerla para que quede en su lugar la gloria de Wagner”.

Joan Maragall

“La estética wagneriana, desarrollada por su autor con sin igual insistencia, atacada y defendida por otros con encarnizamiento, pero de la cual nadie negará que, tal como es (elevada y profunda aún en lo quimérico) constituye el más inesperado y trascendental acontecimiento artístico de nuestros tiempos y corona dignamente el ciclo o edad heroica de la estética alemana”

Marcelino Menéndez y Pelayo

“Wagner no nos da materia bastante para emplear los dientes. Su recitativo es poca carne, más hueso y mucho más caldo… Por lo que se refiere al Leitmotiv, no encuentro comparación culinaria. Si a ello se me obligara, diría que puede servirme de mondadientes ideal para quitarme los residuos de alimentos…”

“…La sonoridad orquestal de Bizet es casi la única que aún puedo soportar; la de Wagner, al mismo tiempo brutal, artificial e inocente y, además, hablando a la vez a los tres sentidos del alma moderna, ¡cuan fastidiosa me es! Yo la llamo siroco; un sudor desagradable me inunda; pasaron ya aquellos tiempos. En cambio la música de Bizet se me aparece perfecta…”Carmen” es también una obra redentora. No sólo es Wagner redentor; con “Carmen” se despide uno del húmedo septentrión y de todo el vapor de agua del ideal wagneriano”.

Friedrich Nietzsche

“En cuanto a la reforma que pretende implantar el maestro en el drama musical, ¿qué sucederá? De modo vago y general se puede decir con el salmista, que tarde o temprano los humildes vencerán y los vencedores se humillarán. La batalla seguirá y los mismos que hoy deprecian a Wagner le robarán con el tiempo sus ideas y seguirán la brecha abierta por él”

Charles Baudelaire

Jordi Mota — Associació Wagneriana de Barcelona
Anuncios