Joaquín Murrieta

murrieta

La historia de Joaquín Murrieta y de la familia Murrieta, empieza con Luciano Murrieta García-Lemoine, hombre liberal y de confianza del regente de España, General Baldomero Espartero, quien comenzó a interesarse por el vino durante su exilio en Londres. Después de estudiar detenidamente las técnicas de Burdeos, realizó sus primeros ensayos de crianza con vino riojano. Compró unas pequeñas barricas de cántaras (72 litros) en Bilbao y, en 1850, sometió a crianza una partida de vinos procedentes de la bodega del duque de la Victoria. Dos años más tarde (1852), los vinos se exportaron a Cuba y México siendo ésta una de las primeras bodegas que exportó sus vinos a nuestro país; pero el barco que los transportaba naufragó en Veracruz.

En 1872, el Marqués de Murrieta -título otorgado debido a su lealtad al General Baldomero- fundó junto con el regente de España su propia bodega, una de las más antiguas bodegas riojanas, comprando una magnífica finca en Ygay (Logroño) de 260 hectareas de extensión, dedicó sus tierras a diversos cultivos: uva, lúpulo y aceitunas, así mismo se producía miel. Además de la bodega y de las almazaras, la finca posee un castillo.

El marqués falleció en 1911, dejó unas memorias, que son de gran interés para la historia del vino riojano, y el legado de sus propiedades a su familia. Esta mantuvo la mayoría de las acciones hasta 1983 cuando la bodega fue adquirida por Vicente Cebrián Sagarriga, Conde de Creixell, empresario gallego de orígen catalán, que ha iniciado la renovación de la casa.

Joaquín Murrieta es el Personaje histórico en el cual se basa la popular leyenda del Zorro creada por los norteamericanos y que la tratan de ubicar en tiempos de la dominación española, cuando en realidad coincide con la pérdida de los territorios del norte de México a favor de los Estados Unidos.

Es bautizado en México entre los años de 1830 y 1832 en Alamos, Sonora, Siendo aún joven se casa y emigra con su esposa a California (1848). Son los tiempos de la fiebre del oro y Joaquín Murrieta logra una mediana prosperidad, como igualmente la obtuvieron cientos de otros emigrantes sonorenses. Con el pretexto de los denuncios de fondos mineros, los mineros yankees presionan en 1850 a la legislatura en Sacramento para que apruebe la “Acta del Grasoso” (nombre oficial) y la de los “Mineros Extranjeros”, en un primer paso para despojar, ya sea por medios legales y/o ilegales a los pequeños y grandes propietarios mexicanos. Una de las víctimas es Joaquín Murrieta, a quien le roban la tierra, le violan y matan a la mujer recién casada. Un amigo yankee generoso se ofrece a patrocinar sus reclamaciones: En vez de justicia, Murrieta padece nuevos atropellos.

Un día, en el camino a la propiedad del hermano, Murrieta se topa con un bandido que roba y mata en la región por gusto y por venganza, Murrieta se niega a hacer causa común con él. Murrieta busca venganza personal. En una especie de gruta encuentra a uno de los que asaltaron su casa y violaron a la mujer, lo desafía y lo mata. El bandido que ha presenciado la escena, se queda con el dinero del yankee muerto, poco después Murrieta es azotado públicamente por un grupo de linchadores americanos. El bandido lo recoge, lo cura y lo hace jefe del pequeño grupo que aterroriza la comarca de los Valles de San Joaquín y Sacramento, pero aún con Murrieta, los bandidos andan sin programa.

Aquí entra una parte de leyenda romántica que dice que una noche Murrieta asalta y comienza a robar, ya no a los norteamericanos, sino a un grupo de hacendados mexicanos que celebran una junta para ver el modo de defender sus tierras de los negociantes yankees que las usurpan, los cuales corrían la versión de grandes riquezas de los hacendados entre los mexicanos de clase baja para que éstos los despojaran y mataran y así, ellos reclamar las tierras.

Murrieta y sus bandidos también vivían engañados. Al quitarle el anillo a una de las jóvenes aristocráticas de mantilla y peineta, Murrieta reconoció a la hija de un antiguo patrón y le devuelve la sortija. La joven entonces le dice que si no devuelve sus alhajas a todas las demás, ella no acepta. Murrieta vacila y la joven le explica: “Todos estos hacendados son tan víctimas de la nueva situación como vosotros; todos somos mexicanos; ya no asalten a los mexicanos con el pretexto de que son ricos. La unión nos hará fuertes”, Murrieta comprende. La joven que ha tenido algún desengaño y ha quedado desposeída de sus tierras se une a la partida de Murrieta y acaba por convencerlo de que deben luchar en favor de los mexicanos.

El gobernador norteamericano de California ofrece una recompensa por la captura, vivos o muertos, de Murrieta y su lugarteniente, el bandido que lo curó llamado Jack “Three Fingers”. En junio de 1853 un policía texano del cuerpo de los Rangers, llamado Harry Love, trajo la cabeza de un hispano dentro de un frasco, anunciando que era la de Murrieta.

215Los asaltos continuaron, muchos de ellos hechos por otras personas pero atribuidos a Murrieta, el cual se retira a Sonora en donde se dedicó al comercio de caballos salvajes entre Sonora y Veracruz. Muere a final de la década de 1870 y fue enterrado en un cementerio jesuita en el pueblo de Cucurpe, Sonora.

Una parte de la historia confusa es la que afirma que Joaquín Murrieta llega a California proveniente de Chile, en donde se había dedicado al cultivo de la vid, y huyendo de la justicia por haber dado muerte a un alto oficial del ejército chileno que había matado a un hermano menor.

La leyenda de Joaquín Murrieta empieza a forjarse con el libro “Vida y Aventuras de Joaquín Murrieta”(1854) de John R. Ridge, y fue continuada por Joaquín Miller en su segundo libro de poemas (1869). Se han escrito varios libros sobre su vida, la cual ha sido llevada a la pantalla en numerosas ocasiones como “El Robin Hood de El Dorado” (EEUU), “Vida, Estrella y Muerte de Joaquín Murrieta”(Rusia) y “Joaquín Murrieta” (México), También existe una opera rock realizada en Rusia y un corrido de nuestro país.

El premio Nobel de Literatura, el chileno Pablo Neruda, escribió una de sus pocas obras de teatro titulada “Fulgor y Muerte de Joaquín Murieta” (con una r), su única obra musical. En 1998 se estrenó la película “La marca del Zorro” en donde el actor español Antonio Banderas, cambiando los nombres de los personajes históricos y combinando la leyenda con la historia, interpreta a “Alejandro Murrieta” hermano de Joaquín, cuya identidad secreta es la del Zorro.

Siguiendo sus andanzas y la tradición familiar de defender causas populares, el General Marcelino Murrieta Murrieta, nació en Cuauhtamingo, Ver., en 1880. Siendo un humilde profesor por la Escuela Nacional de Jalapa y uno de los 9 discípulos que deja el célebre pedagogo Alemán Enrique Rebsamen, se levantó en armas contra la dictadura de Díaz (1910). Perseguido más tarde por el huertismo, se unió al Ejército Constitucionalista en Magdalena (hoy Magdalena de Kino) Sonora (1913).

Participó en múltiples campañas, administró la aduana de Veracruz (1916) y, ascendido ya a general, dirigió el Colegio Militar (1920-1923). Combatió contra los delahuertistas en Veracruz. De 1926 a 1927 organizó y dirigió las escuelas Agrícola Industrial de Cajeme (Son.), una semejante en Tlatluaqui (Pue.) y la de las Artes y Oficios de Teziutlán. Complicado en la rebelión escobarista (1928), se exilió en Cuba y Centroamerica. En Guatemala dirigió la estación agrícola experimental de la Aurora. Vuelto al país, proyectó las escuelas Hijos del Ejército y dirigió la Central Agrícola de la Huerta (Mich.). En 1937 se le nombró director del penal de las Islas Marías, de donde enfermo regresa al D.F., poniendo antes en libertad y trayéndola en su barco, a la celebre Madre Conchita, la cual fue acusada injustamente, según varios historiadores entre ellos Enrique Krauze, de ser conspiradora en el asesinato del Presidente electo Alvaro Obregón. Murió el año de 1938 en la Ciudad de México.

http://www.fundacionmurrieta.org.mx

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10 comentarios sobre “Joaquín Murrieta

  1. Increíble y apasionante historia la de este valiente e idealista bandolero. Ni siquiera conocía su existencia, y mucho menos que su azarosa vida sirviera de inspiración para la película “El Zorro”.
    Muy interesante. Saludos!

  2. Así es, Sarah. Joaquín Murrieta es toda una leyenda que cautivó al mismo Neruda. En Chile (país en el que muchos siguen afirmando que nació) su nombre está muy vinculado a la cultura popular. Todo un mito que se agranda con el paso del tiempo. Me alegro de que te haya gustado la historia.
    Un cordial saludo, amiga.

  3. Hace algún tiempo leí que todavía no se sabe con absoluta certeza si Joaquín Murrieta existió o no, y que la leyenda de este supuesto bandolero creció después de que el autor John Rollin Ridge editara en 1854 el libro “Joaquín Murrieta, el Célebre Bandido de California”. En este post (que parece bien documentado) se asegura que nació en Sonora (México) entre los años 1830 y 1832, lo cual crea muchas dudas respecto a la veracidad de su biografía. ¿Saben si existe algún libro en el que se ofrezcan datos reales y contrastados de su vida y disipe las dudas sobre su lugar de nacimiento y sus legendarias aventuras?

    Gracias por su atención.
    Saludos cordiales de Ramiro Beaumont desde Bogotá.

  4. Estimado Ramiro. No creo que exista una biografía totalmente verídica y documentada sobre este mítico personaje, o al menos yo no tengo referencias de que se pueda encontrar en las librerías. Lo único que puedo decirle al respecto es que los títulos publicados son los que paso a citarle seguidamente:

    “Vida y aventuras del más célebre bandido sonorense Joaquín Murrieta. Sus grandes proezas en California, de Ireneo Paz (1908).

    “The Life and Adventures of Joaquín Murieta”, de John Rollin Ridge.

    “Fulgor y muerte de Joaquín Murieta”, de Pablo Neruda. Editorial Zig Zag, 1967, primera edición.

    “Chilenos en California”, de Roberto Hernández (1930).

    “Los pasos de Murieta”, de Ariel Dorfman. Seix Barral, Buenos Aires, 2009.

    “L’homme aux mains de cuir”, de Robert Gaillard. Editions Fleuve Noir, 1963.

    Espero que esta información le sea útil.
    Un saludo cordial.

  5. Buena y fascinante historia de Joaquín Murrieta que no conocía. Eso sí, los vinos de la Rioja “Marqués de Murrieta” son de los mejores del panorama mundial.

  6. Estimado Ramón. Me satisface saber que te ha gustado la historia de Murrieta. Al contrario que el bandolero, los vinos de Rioja que llevan su apellido sí que son conocidos mundialmente… y se nota que tú –como buen gourmet– los conoces bien.
    Un fuerte abrazo.

  7. Aunque en Chile siguen afirmando que Joaquín Murrieta (o Murieta) nació en la localidad de Quillota, la mención de Sonora como lugar de origen de este bandolero idealista coincide con las versiones que se publicaron en San Francisco poco después de los acontecimientos de 1853. Además, tanto en California como en México, siempre se ha dicho que Murrieta era sonorense.

    Un saludo afectuoso desde México!

  8. Así es, Alejandro. En la actualidad, prácticamente todos los historiadores que han investigado su biografía coinciden en afirmar que Joaquín Murrieta nació en Sonora.

    Mil gracias por tu visita.

  9. Hay pocos estudios serios sobre Joaquín Murrieta (muy posiblemente apodado ‘el patrio’). La gran mayoría de reconstrucciones de su vida y hazañas son resultado quizás de la fantasía popular y de la de ciertos autores. Prácticamente no existe documento alguno que demuestre su existencia (con esto no quiero decir que no haya existido, sino solo la falta de información fidedigna). Ninguno de los tres Murrietas mencionados, Joaquín, el marqués y el General Marcelino están relacionados entre sí, o al menos no hay ningún documento que lo pruebe, además de que en la familia Murrieta descendiente del General no ha quedado ni siquiera la tradición oral que pudiera sugerir algún parentesco con el famoso bandolero. La fecha de muerte del General no coincide con la de la liberación de la madre Conchita (1940), lo que nos muestra qué tan erroneos pueden estar todos los datos cuando ni siquiera se puede establecer bien la fecha de un hecho acontecido hace menos de 80 años. Joaquín Murrieta pudo haber sido un delincuente común y corriente o un Robin Hood mexicano, no hay pruebas de lo uno ni de lo otro.

  10. Muchas gracias por su comentario con el que coincidimos plenamente cuando subraya, con tanto acierto, que “la gran mayoría de reconstrucciones de su vida y hazañas son resultado quizás de la fantasía popular y de la de ciertos autores.” En cualquier caso, el mito, la realidad o la leyenda de Joaquín Murrieta –al que muchos en Chile todavía siguen considerándolo nativo de Quillota (Región de Valparaíso) o Santiago– sigue fascinando a tantas y tantas personas en muchos países de América.

    Saludos desde Chile.

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