La capital británica aparece como telón de fondo en innumerables novelas. Si hay un escritor que ha convertido a Londres en un personaje más de su obra, ése es sin duda Charles Dickens.

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Poco queda, sin embargo, del Londres victoriano, oscuro y maloliente de Oliver Twist. Tampoco la niebla que envuelve la ciudad de vez en cuando es tan espesa como la descrita en Casa desolada, ya que el origen de aquélla era el humo de las chimeneas y de las fábricas de la revolución industrial que Dickens retrató prolijamente.

Lo que sí se puede visitar es la Casa Museo Dickens, ubicada en el distrito de Holborn, donde el escritor vivió desde 1837 hasta 1839 y pudo escribir Los papeles póstumos del Club Pickwick, Oliver Twist y Nicholas Nickleby. El edificio alberga una exposición permanente sobre Dickens, así como exhibiciones temporales de artistas contemporáneos.

El novelista está enterrado en el Poet’s Corner, en la abadía de Westminster, donde también podemos encontrar las tumbas de Rudyard Kipling y Alfred Tennyson, entre otros, y monumentos conmemorativos a Oscar Wilde y a John Keats.

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En Hampstead se puede visitar la Casa Museo de John Keats, donde el poeta se enamoró de la hija de un vecino, Fanny Brawne, quien le inspiró la mayoría de sus poemas. El museo cuenta con una colección de escritos, dibujos y cartas, además del anillo de compromiso de la pareja, y la máscara mortuoria del poeta, que falleció de tuberculosis a los veinticinco años.

Keats escribió Oda a un ruiseñor, uno de sus poemas más conocidos, a la sombra de un árbol del jardín. A pesar de que su carrera literaria se vió truncada por su temprana muerte, el autor de Lamia, Isabella, La víspera de Santa Inés y otros poemas es en una de las figuras más destacadas del romanticismo.

Durante los siglos XVIII y XIX, Hampstead atrajo a artistas, escritores y a personas acaudaladas. Además de Keats, otros insignes escritores que vivieron en Hampstead fueron Robert Louis Stevenson, D.H.Lawrence, Mary Shelley y George Orwell. Éste último trabajó durante un tiempo en una librería de South End Green en Hampstead, “The Booklover’s Corner”: En 1936 publicaría un ensayo sobre aquella experiencia (Bookshop Memories). La librería ha sido sustituida por una pastelería, pero en el exterior hay una placa conmemorativa al autor de 1984.

En Hampstead también vivió Sigmund Freud. La que era su casa alberga hoy en día el Museo Freud.

BLOOMSBURY

WoolfEl otro epicentro cultural de Londres es Bloomsbury. En este barrio que rodea al Museo Británico se originó el Círculo de Bloomsbury, una asociación de intelectuales, artistas y escritores que compartían una ideología liberal y una visión crítica de la religión y la moral victoriana. Tuvieron una gran importancia en la vida cultural británica durante las primeras décadas del siglo XX.

Entre sus miembros más destacados se encuentran escritores como Virginia Woolf (de soltera Stephen) y E.M.Foster, Leonard Woolf (marido de Virginia), artistas como Dora Carrington, Roger Fry y Vanessa Bell (hermana de Virginia), y críticos de arte como Clive Bell y Duncan Grant. Las reuniones se celebraban los jueves en el número 46 de Gordon Square, entonces propiedad de las hermanas Stephen (posteriormente la casa perteneció al economista J.M.Keynes). En las calles y plazas adyacentes a Bloomsbury Square varias placas azules rinden homenaje a los integrantes del grupo que residieron en el barrio.

THE GLOBE

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En la orilla sur del Támesis está el teatro The Globe. Aunque Shakespeare nació y murió en Stratford-upon-Avon, vivió varios años en Londres. Sus obras se representaron en este teatro, demolido en 1644 (Shakespeare había muerto en 1616). En 1993 empezó la reconstrucción del edificio, que abrió sus puertas en 1997 bajo el nombre de Shakespeare’s Globe Theatre. El recinto es una reproducción fidedigna de un teatro del siglo XVI.

BAKER STREET

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El ciudadano ficticio más famoso de Londres es indudablemente Sherlock Holmes. A la salida de la estación del metro de Baker Street hay una estatua de bronce dedicada al detective. No muy lejos, en el 221B de Baker Street, la calle donde Arthur Conan Doyle sitúa la vivienda del detective, se encuentra el Museo de Sherlock Holmes, que recrea el ambiente de las novelas.

El número 221B se trató en principio de un número ficticio, ya que por aquella época la calle Baker Street acababa en el número 85. En 1930 la calle se amplió, y el número 221 fue asignado al edificio de un banco, que más tarde pasó a manos de la Sociedad Internacional Sherlock Holmes. El museo fue inaugurado en 1990.

Además de la ya mencionada estatua a Sherlock Holmes, el único otro busto en Londres erigido en honor a un personaje de ficción es la estatua de Peter Pan, en los jardines de Kensington.

CIUDAD DE NOVELA

7294539316_5704c86f80_mOtro lugar muy visitado es la estación de King’s Cross, y concretamente el espacio que existe entre los andenes 9 y 10: el andén 9 y 3/4, famoso por las aventuras de Harry Potter.

También recomendamos visitar la Biblioteca Británica, una de las mayores bibliotecas del mundo, con más de 150 millones de artículos y 625 kilómetros de estanterías.

Para comprar algún libro, en este otro artículo pueden consultar una lista de las mejores librerías de la ciudad. Y si, además, disponen de un Iphone, pueden descargaros la aplicación Get London Reading, desarrollada por una asociación sin fines de lucro que promueve la lectura. La aplicación consiste en un mapa de Londres en el que se localizan unos quinientos libros relacionados con la ciudad.

“When a man is tired of London, he is tired of life!” — Samuel Johnson, 1777

Alejandra de Leiva