You are currently browsing the category archive for the ‘Los mares del sur’ category.

Con motivo de cumplirse el centenario del rescate de Sir Ernest Shackleton y sus hombres, tras la fallida expedición del “Endurance” en el Continente Blanco y ser rescatados por un grupo de marinos chilenos a bordo de la escampavía “Yelcho” –comandada por el Piloto Luis Pardo–, queremos recordar hoy día una de las hazañas más épicas de la historia antártica. El siguiente post fue publicado en este blog en marzo del 2009.

 

Fotografía tomada por el fotógrafo y tripulante de la expedición a bordo del “Endurance”, Frank Hurley. Los náufragos en el momento del rescate, al fondo la “Yelcho”, comandada por el Piloto Pardo.

Fotografía tomada por el fotógrafo y tripulante de la expedición a bordo del “Endurance”, Frank Hurley. Los náufragos en el momento del rescate, al fondo la “Yelcho”, comandada por el Piloto Pardo.

En agosto de 1914, recién declarada la Primera Guerra Mundial, zarpó de Inglaterra en su tercera expedición a la Antártica el intrépido explorador británico, Sir Ernest Shackleton, gran figura de la época heroica de las investigaciones antárticas europeas.

Su intención era atravesar la Antártica desde el mar de Weddell al mar de Ross, es decir, cortar la Antártica pasando por el Polo Sur. Contaba para ello con el “Endurance“, un velero mixto de tres palos, de 300 toneladas, con máquina a vapor y acondicionado para la empresa y el “Aurora”, que debía zarpar desde Australia para recibir a los expedicionarios en el estrecho de Mac Murdo, inmediato al mar de Ross.

endurance1

Lamentablemente el año 1915 fue extremadamente crudo en la Antártica y el 18 de enero el “Endurance” quedó atrapado en los hielos.
Los expedicionarios, después de luchar durante diez meses contra la glacial e inhóspita naturaleza, tuvieron que soportar las presiones de toneladas de hielo, que en su constante deriva aprisionaba al buque.
El 25 de octubre la nave se montó sobre un témpano quebrándose el timón, la popa y luego la quilla. No quedó otra cosa que abandonarlo, mientras el hielo iba destrozando poco a poco su superestructura, hasta que el 21 de noviembre, el “ Endurance” desapareció de la superficie del mar.

Lee el resto de esta entrada »

Anuncios

hqdefault

Sono l’Oceano Pacifico e
sono el piú grande di tutti.
Hugo Pratt

La lectura de la novela Corto Maltés: La Balada del Mar Salado, acompañada con las viñetas que el autor dibujó casi treinta años antes, resulta una experiencia literaria inolvidable. En ella, ese genio cosmopolita del comic que fue Hugo Pratt, se sumerge de lleno en la literatura de los Mares del Sur y, además de los lugares comunes, mitos y leyendas, nos deja una extensa referencia literaria.

Los clásicos de este género, Loti, Melville, Stevenson, London, se recrean en los textos de unos y otros, de la misma forma que los grandes exploradores, Cook, Bougainville, La Pérouse, leían los diarios de sus predecesores. Igualmente, Pratt se recrea en la navegación bibliotecaria.

En la introducción Pratt dedica el libro al irlandés Stacpoole, afirmando que fue él quien despertó su interés por los Mares del Sur: “No hizo nada de buen gusto, pero consiguió escribir, el 1909, una buena novela: El Lago Azul […] Fue este escritor, y no Robert Louis Stevenson, ni Conrad o Melville, quien me hizo querer, el primero de todos, los Mares del Sur.”

Sin embargo, tal como señala Umberto Eco, sus personajes leen libros muy distintos demostrando que son mucho más ilustrados que su autor: un ruso lee en francés, un alemán en italiano y un australiano ha leído clásicos griegos. De la misma forma que los exploradores releían los diarios de otros viajes, Rasputín lee a bordo de una canoa nativa Viaje Alrededor del Mundo por la Fragata… de L.A. de Bougainville:

Las exploraciones y los descubrimientos efectuados un siglo antes en los mismos mares, y no en tierras míticas y lejanas, eran un poco los suyos. El entusiasmo de Bougainville por la aventura y el descubrimiento era el mismo que el de Rasputín y en su cabina el capitán se sentía como a bordo del navío del francés –la Boudeuse— haciendo vela hacia los puertos más misteriosos de un mundo desconocido por explorar y conquistar.

dvdbaladaEn cambio Corto recuerda la historia de Pitcairn diciendo que ha leído el Journal de Morrison, el jefe de los amotinados del Bounty: “Siempre encontró divertido que de veinticinco marineros finalmente solo se salvara uno, Alexander Smith, que cambió su nombre por John Adams para convertirse en predicador de la isla. Destino extraño – y ridículo, en el fondo – para unos hombres que habían escogido la libertad en esas islas de ensueño y enseguida se dividieron, se masacraron entre ellos, para dejar como único heredero de este Edén un Adán arrepentido.”

De hecho Morrison se quedó en Tahití y no siguió a los nueve amotinados que, encabezados por Fletcher Christian, se refugiaron en Pitcairn. Tardaron veinte años en encontrarles, y para entonces Morrison ya había sido indultado.

El recurso a la mitología clásica era muy común entre los primeros navegantes, predispuestos a hacer descripciones anacreónticas (Riullop, 2004). Caín ha leído a Eurípides y cita el mito de Jasón y los Argonautas. Pero la biblioteca más impresionante es la del alemán Slütter en un submarino de la primera guerra mundial. Podemos ver libros de los poetas Rilke, Shelley y Coleridge, y una extensa colección de Herman Melville. De Melville, el primer escritor de los Mares del Sur, el alemán Slütter tiene una extensa colección: Typee, Omoo, Mardi, Benito Cereno, aunque solo se trata de uno de los seis relatos incluidos en Los Cuentos de Piazza, y por supuesto, Moby Dick.

El capitán Cook solo aparece fugazmente como un recuerdo de su padre en forma de velero en una botella, bajo la etiqueta “Endeavour, 1791”. En cambio, Bougainville es la lectura preferida de Rasputín, y Slütter demuestra que ha leído la relación del viaje de La Pérouse:

“Esta isla es Vanikoro. Es aquí mismo, en estas aguas, donde naufragaron la Boussole y el Astrolabe de Jean-François de La Pérouse […] Fueron masacrados por los indígenas. Destino ingrato para estos hombres que después de tal viaje llegaron hasta aquí para demostrar que en estos lugares vivía el “noble salvaje”, el indígena hospitalario y feliz. ¿No es absurdo? […] Lo más increíble, Striker, es lo que escribió La Pérouse antes de morir.”

Por último, volviendo al albatros de Coleridge, gracias a este autor ha quedado en inglés la expresión “tener un albatros alrededor del cuello” equivalente a “llevar la cruz a cuestas”. Si en la primera viñeta Corto aparece sobre el mar crucificado sobre unos maderos, en la última se aleja con su barco y con los albatros volando a su alrededor. Se ha liberado de sus penas, y en su aventura ha dejado la referencia a dieciséis libros.

V. Riullop

Mientras en todo el mundo el millonario tesoro que se ocultaría en las tierras del Archipiélago de Juan Fernández ha cautivado la atención de diversos medios de comunicación, en Chile, todos comienzan a cuestionarse si realmente existe tan deseado botín.  Una de las voces más autorizadas para hablar del tema conversó en entrevista y desmitificó algunas informaciones que han circulado sobre el tesoro, avaluado en 10 mil millones de dólares y escondido por piratas en la Isla Robinson Crusoe a principios del siglo XVIII.


Maura Brescia
, historiadora que vivió durante doce años en la isla y que ha escrito dos libros relativos a estas tierras, asegura que el tesoro no pesaría 800 toneladas. Descarta que los “anillos papales” así como un “tesoro inca”  formen parte de él y, de paso, sostiene que según antecedentes históricos, sólo se produjo un entierro de riquezas piratas en Robinson Crusoe.

Las primeras dudas

La “fiebre del oro” se desató luego de que la empresa Wagner asegurara haber encontrado en la isla Robinson Crusoe no uno, sino tres tesoros. Uno de 800 toneladas y dos de entre 30 y 50 toneladas cada uno, avaluados en 10 mil millones de dólares, casi el 25% de la deuda externa de Chile. Hasta ahora sólo han indicado que uno de ellos se ubicaría en el sector de Tres Puntas, al noroeste de la isla y a unos 400 metros de la costa.
Sin embargo, Brescia, que aún mantiene una casa en Robinson Crusoe y se está construyendo otra, asegura que incluso ahora el sector de Tres Puntas es prácticamente inaccesible. “Conociendo el terreno“, dice, “éste sólo podría haber sido abordado por la Bahía Carvajal“, que está detrás de las bahías más comunes de la isla (Inglesa y Cumberland) y que además “es de muy difícil acceso y bastante inhóspita“, agrega. Incluso argumenta que las condiciones climáticas impedirían que cualquier embarcación de la época pudiera llegar, ya que el viento es muy fuerte y cambiante.

Pero no sólo cuestiona las factibilidades topográficas, sino también la forma en que se hicieron públicos los supuestos descubrimientos. “No es habitual -entre los caza tesoros- lo que hizo el grupo Wagner, que anunció su hallazgo a los cuatro vientos… estas son cosas sigilosas. La gente se cuida hasta de los guardacostas cuando están buscando”, reflexiona. “Es muy raro que digan aquí hay algo y luego vayan a pedir permiso para extraerlo, eso no lo hace ningún profesional“.

Ni anillos papales ni tesoros incas

Lo de las 800 toneladas es imposible“. Y agrega: “lo que se habla es de ochocientos barriles de oro, plata y joyas” que es el buscado por Bernard Keiser bajo el nombre del tesoro de Ubilla y Echeverría, aunque precisa que sí tendrían un valor de 10 mil millones de dólares. De paso desmitifica que estén los anillos papales, el tesoro azteca y las joyas del inca Atahualpa. “Son todas mentiras“, dice segura.
“Lo que sí se está buscando, desde hace mucho tiempo, tanto en la isla como en la bahía de Guayacán (en La Serena), es la famosa “Rosa” que -algunos dicen- es la de los vientos, y es de esmeraldas. Otros dicen que es la “Rosa de Francia“.

Los dos tesoros documentados

La historiadora, que tiene dos libros que tratan del tema  –“Mares de Leyenda” (1982) y Selkirk Robinson: El Mito (2004)–   dice que sólo hay un entierro de riquezas documentado y una repartición de bienes. Nadas más. “En septiembre de 1742, George Anson (después llamado Lord Anson) capturó un galeón español llamado “Nuestra Señora de Montecarmelo, logrando apoderarse de cofres de oro, joyas y plata“, sin que se señale la cantidad, dice. No obstante, “sí hay antecedentes concretos de que estos tesoros fueron escondidos en la Isla Robinson Crusoe”, ya que en la bitácora y en la documentación de ese viaje, escrita por el cronista Richard Walter, se sostiene que se enterraron cofres de oro, plata y joyas.
Según relata Brescia, los ocultaron porque pensaban regresar, pero cuando llegaron a Inglaterra en 1744, por diversas razones decidieron no hacerlo. Pero mucho antes de que se ocultara este botín, en 1686, un grupo de piratas, que venía del Caribe -específicamente de la isla La Tortuga– comandados por Edward Davis, llegan a las costas de Robinson Crusoe y se reparten el numeroso botín que traían tras un largo viaje. Según los antecedentes que maneja la experta, más de 640 tripulantes habrían participado en esta repartición, por lo que se estima que llegaron con grandes cantidades de oro y joyas. Y agrega, que la división de las riquezas fue en grande, que hasta al último marinero le correspondió una parte bastante cuantiosa, que sumó más de 5 mil pesos castellanos de la época.
Esta repartición también es importante -a la hora de hablar de posibles tesoros- ya que muchos de los tripulantes escondieron sus pertenencias en la isla, porque volvieron a ella en innumerables ocasiones. “Para ellos era como un paradero de autobus“, afirma Brescia, aunque destaca que no se tiene certeza de cuántos lo enterraron ni qué cantidades fueron.

Respecto a la búsqueda que realiza Bernard Keiser desde 1998, la historiadora sostiene que él no busca ninguno de los dos tesoros antes documentados, sino un tercero, que correspondería al de un galeón de Manila, que incluso es posible que ni siquiera esté enterrado. Brescia sostiene esta teoría argumentando que no hay un texto concreto donde se indique que el marino de la corona española, Juan Esteban Ubilla y Echeverría enterró sus tesoros en la isla. “Sólo en el archivos de Indias se dice que viajó con ellos hasta “Robinson Crusoe” pero el destino final no es claro, argumenta.

Fuente:  http://www.todoschile.cl/


Por muchos años, los piratas terminaban en las costas de Juan Fernández para reponer las fuerzas perdidas en sus hazañas, sin embargo, los españoles pusieron punto final a esta tradición corsaria.

juan-fernandez-1
Durante el reinado de Isabel I de Inglaterra, la piratería recibió aprobación y ayuda gubernamental, produciendo grandes beneficios con las riquezas provenientes de botines, y fue la base del incipiente imperialismo inglés.
Conocida la existencia del archipiélago, gracias al descubrimiento de Juan Fernández , el 22 de Noviembre de 1574, las islas fueron constantemente visitadas por piratas y corsarios del viejo mundo, debido a que era un punto estratégico de abastecimiento y descanso, ideal para reponer fuerzas luego de largas correrías por el pacífico sur.
Visitantes asiduos del archipiélago fueron: Juan Jacobo Le Maire y William Van Schouten, después de descubrir y bautizar el Cabo de Hornos en 1616.

El corsario J. Hermite con once naves y 1.600 hombres. Bartolomé Sharp, después de saquear La Serena en 1680. John Cook y John Eaton recalaron en Marzo de 1683. Cabe destacar al Pirata Edward Davis, quien en 1686, llega a repartir los trofeos logrados en sus correrías de saqueo por América, para luego regresar vencido en 1690 por una escuadra española, dejando allí 9 tripulantes. Rescatados finalmente en 1698 por el Welfare, al mando del capitán Strong.
Bueno, también cabe mencionar al Pirata William Dampier, quien comandaba el Cinque Ports, y que desembarcó a Alejandro Selkirk en “Mas a Tierra” en Septiembre de 1704. Y a quien rescató a este náufrago el 12 de Febrero de 1709, el capitán Wallace Woodes Rogers, comandante del Duke de la armada británica (También con licencia de Corso), quién contaba coincidentemente como primer piloto a William Dampier.

En el año 1720 recala en la isla el buque corso inglés “Speedwell” al mando del capitán Shelvocke (con licencia de bucanero-21corso otorgada por la corona), que zarpó del puerto de Plymouth, el 13 de febrero de 1719. Sus “Percances, hazañas y fechorías”, que tuvieron enloquecidos por el pánico a los mayores desde Ancud hasta Acapulco, fueron anotadas en su bitácora de navegación, que terminó el 25 de Mayo de 1720, cuando huyendo de un buque español, navegó rumbo al Archipiélago Juan Fernández , donde un fuerte viento arrojó a la nave contra la costa haciéndola zozobrar.
La obra colonizadora de los españoles detuvo, por un tiempo, la acción expansionista de los navegantes ingleses.

En el año 1767, el “Dolphin”, embarcación que conocía el archipiélago, fue enviado al mar del sur bajo el mando del capitán Samuel Wallis, junto al “Swalow”, comandado por el capitan Phillipe Carteret, con instrucciones de realizar descubrimientos en el hemisferio meridional. Esta flota dio fe que la isla de “Más a Tierra“, ya había dejado de ser un lugar para recalar embarcaciones inglesas.

El capitán Carteret desconocía que los españoles habían fortificado esta isla, y se sorprendió al divisar a un considerable número de “hombres alrededor de la playa, con una casa, y cuatro piezas de cañón cerca del agua; y a unos 300 metros de la costa un fuerte construido en la pendiente de un cerro con la bandera española, rodeado de murallas de piedra y adentro barracas para la guarnición, y alrededor de unas 30 casas de varias formas”.
Al ver que “Más a Tierra” estaba defendida, el capitán Carteret ordenó cambio de rumbo hacia “Más Afuera”, y ancló en el mismo lugar donde el comodoro Byron había desembarcado dos años antes.

La isla de Más a Tierra tuvo para su defensa una fortaleza y siete baterías, o fortificaciones menores, con un total de 48 cañones. El fuerte Santa Bárbara, con sus parapetos de barro y piedra, sus merlones de cal y ladrillo, y sus quince cañones, era la defensa central del puerto de Cumberland, junto a la batería de San José ubicada en la playa, con ocho cañones.

barco-pirata-33El fortín San Carlos defendía, con sus cuatro cañones, la parte occidental del puerto; la atalaya del castillo del Pangal, con cinco cañones, cubría la bahía por el este.
El San Francisco Javier, a la retaguardia, reforzaba la acción del Santa Bárbara y sus pesados cuatro cañones asomaban por la desembocadura del valle de Lord Anson.
Las defensas rasantes de Puerto Inglés, con sus cuatro cañones, despojaron de su fondeadero predilecto a los filibusteros ingleses; y las ubicadas en Puerto Francés, con igual número de defensa, detuvieron a 108 bucaneros. En la ensenada de Villagra estaba ubicada la séptima batería para defender el otro lado de la isla de un sorpresivo desembarco enemigo.
En la playa de bahía Cumberland, en Puerto Inglés y Puerto Francés, aún quedan algunos cañones que pertenecieron a la fortaleza colonial que alardean de haber alejado, con su sola presencia, a los temidos y sanguinarios piratas del pacífico.

Fuente: comunajuanfernandez.cl

“El que pierda una parte de brazo o pierna
en un combate recibirá 400 piezas de a ocho;
si pierde el miembro entero, 800.”

(Octavo punto del Código de a bordo del “Revenge”, del capitán John Phillips)

barba-negra1

La palabra “pirata” proviene del griego y su significado es “el que emprende” o “el que intenta fortuna”. Pero, más que emprender, los piratas eran vulgares ladrones de mar, que actuaban al margen de toda ley. No servían bajo ninguna bandera que no fuera la Jolly Roger, también conocida como la bandera pirata, la cual era reconocida desde lejos por su calavera… la famosa calavera.

Corsarios en Chile

En Chile,como en otros países americanos, hubo frecuentes visitas de filibusteros a sus costas, quienes – según se se dice – escondían magníficos tesoros que pensaban volver a retirar. Para ello ordenaban a algún subalterno cavar un foso en un lugar estratégico, después de lo cual lo asesinaban para que no revelara el secreto.

Se habla mucho de estos tesoros, pero el que más curiosidad despierta es el de Francis Drake, quien junto a otros piratas cruzaba el Estrecho de Magallanes y aparecía en la costa austral de Chile. Actuaban contra las poblaciones más indefensas de las costas del Pacifico entre México y Chile y esporádicamente atacaban poblados y mataban civiles para luego retomar sus correrías por el Pacífico. Actuaban de esa manera porque sus fuerzas eran muy poco numerosas como para intentar tomar los territorios en forma definitiva.

Y es que estaban demasiado lejos de las bases de Europa como para entablar batalla en forma directa. En el Atlántico los piratas lograron establecer puntos estratégicos en lugares como Jamaica y otros lugares de las Indias Occidentales. Desde esos lugares lograban infligir daños al comercio Español con Europa. En el Pacífico, sin embargo, los piratas carecían de enclaves desde donde lanzar sus ataques.

De los lugares del Pacífico más adecuados para establecer bases sólidas estaban Chiloé y Valdivia en la Costa de Chile. Esta última fue defendida por el Imperio Español.

Se habla sobre todo de los corsarios holandeses, quienes se dirigían no sólo a la captura de galeones comerciales y el contrabando de mercancías, sino también incluyeron un intento de colonización en Valdivia e, incluso, una alianza con los mapuches.

Por su parte, la isla de Chiloé fue la base de operaciones de los corsarios holandeses. Desde allí organizaron los ataques a los diferentes puertos de la Capitanía General de Chile.

Las incursiones continuaban en las costas del Perú, buscando los galeones españoles que llevaban hacia la metrópoli todas las riquezas del virreinato.

Sin ninguna duda uno de los más famosos fue el inglés Sir Francis Drake. Para muchos ingleses fue héroe nacional, pero para los españoles, un verdugo y un ladrón al servicio de la reina más protestante de Europa.
En cierta ocasión, el embajador de España pidió a la reina de Inglaterra la ejecución de Francis Drake, por pirata, después de que éste asaltara diversas plazas. En respuesta,la reina Elizabeth esperó en el Támesis al marino para armarle allí mismo caballero.

barco-pirata21

Piratas famosos

De los piratas, corsarios, bucaneros y filibusteros salieron nombres que en la actualidad todavía se evocan, tales como:
Juan Lafitte, un reconocido corsario, se autoproclamó como el pirata y amo del Golfo de México. Nunca pudo ser capturado porque la recompensa que daban por él era mucho menor a lo que Lafitte podía pagar para no ser perseguido.
Cuenta la historia que el gobernador del Golfo de México ofreció 5.000 dólares por su cabeza, pero el corsario ofreció la cantidad de 50.000 dólares por la cabeza del gobernador.

Pero el más conocido de los piratas – sin contar a Francis Drake – se llamó Arudj, también conocido como “Barbaroja”. Su pasión era robar tesoros de la Iglesia Católica y las riquezas del Papa, razón por la cual fue perseguido durante años y terminó por ser capturado y asesinado.

Famosos fueron también:  Henry Morgan; Jean David Nau, “L’Olonnois”; Ann Bonny, que vestía ropas masculinas y era experta en el manejo de pistolas y machete. Considerada tan peligrosa como cualquier pirata masculino.

William Kidd (Greenock 1645-Londres 1701): Conocido como “Capitán Kidd”pirata2

Bartholomew Roberts (Gales 1682-1722):
Su verdadero nombre era John Roberts y fue conocido con el sobrenombre de Black Bart. Fue el pirata de más éxito. Era alto, bien parecido y elegantemente vestido. Sólo bebía té

El pirata Barbanegra
(“Blackbeard”. Bristol 1680-1718):
Fue quizás el más famoso de los piratas. Su verdadero nombre era Edward Drummond y usaba el nombre de Edward Teach antes de dedicarse a la piratería. Su barco “Queen Anne´s Revenge” fue tomado a los franceses. Llevaba una enorme barba negra adornada con cintas. Antes de una batalla ató mechas lentas a su sombrero que dejaban una estela de humo negro

Edward ‘Ned’ Low
(Westninster 1690-Martinica 1724):
Llamado también Loe en vez de Low, fue un importante pirata inglés durante los últimos dias de la Edad Dorada de la Piratería, a principios del siglo XVIII

William Dampier (1652-1715):
Aventurero y escritor inglés. Corsario, explorador y bucanero, tomó parte en numerosas travesías de carácter
privado a las posesiones españolas en Centroamérica, Australia y las Indias Orientales

Innumerables marinos ingleses, estimulados por la fabulosa ganancia, siguieron el ejemplo de John Hawkins y de Drake. En 1578, William Parker saqueó las costas de La Española y de Honduras; en 1586, Thomas Cavendish, siguiendo el itinerario de sir Francis, asaltó varios poblados en la costa del Perú y volvió a Inglaterra por el cabo de Buena Esperanza. En una segunda expedición pasó otra vez el estrecho de Magallanes, pero la escasa moral de su marinería le obligó a regresar y murió en el Atlántico, frente a Pernambuco (1591-1592). Otro corsario, Edward Felton, aparecía por este tiempo en aguas del río de La Plata. En 1586, John Oxenham, desde Jamaica, llegaba al Darién y, atravesando el istmo, conseguía en la isla de las Perlas un copioso botín. De 1593 a 1594 tuvo lugar el periplo de Richard Hawkins, hijo de John y nieto de William, por la costa de Chile

“Muchos desconocen o subestiman la labor que realizó Juan Fernández en el océano, ya que lamentablemente sus descubrimientos no fueron del todo reconocidos en su época, ¿por qué?, aún es un misterio, sin embargo, claro está que fue el descubridor de este archipiélago hace más de 400 años.
A continuación relataremos su historia.” 

juan-fernandez-211

Nació por el año 1528 o 1530 en Cartagena (España), aunque también se dice que era portugués, pero claro que ésta se encontraba al servicio de la Corona española.
 
Con el objeto de encontrar una nueva ruta de navegación entre El Callao, en Perú, y Penco en Chile se hizo un viaje exploratorio, en el cual demoró 30 días, cuando regularmente en esa época demoraban alrededor de seis meses. Esto trajo consigo graves consecuencias, ya que fue acusado de “brujería”, la historia cuenta lo siguiente: “Juicio del Santo Oficio de Lima contra el Piloto Mayor Juan Fernández , acusado de navegar por arte diabólica…”. Así estaba siendo juzgado este navegante, quien llevaba más de 40 años haciendo la ruta del Callao a Chile. Aprendió del marino de La Coruña, Hernando Lamero Gallegos de Andrade, que el régimen de los vientos de mar adentro eran totalmente distintos que el de los cercanos al litoral. Juan Fernández, dedujo entonces que, si se alejaba de las costas unas cuatrocientas millas, podría vencer el obstinado viento sur, que inutilizaba las velas de los navíos que navegaban del Callao a Penco; y por otra parte haciendo esta ruta por alta mar, terminaría con el agotador sistema de utilizar solamente el día para navegar, y de amarrar por las noches el barco a las rocas de la costa, para evitar encallar en los obstáculos de la costa. Fue así como llevó a cabo su plan viajando por alta mar, aprovechando el viento sur en sus velas y sin hacer escalas, tardando tan sólo 30 días. 

Nadie creyó tal hazaña, pero Juan Fernández contaba con la bitácora de viaje del rumbo emprendido, y logró convencer al celoso tribunal acerca de la realidad física de su ruta.

Fue en ese enjuiciado viaje donde avistó el 6 de Noviembre de 1574 dos islas, bautizándolas con el nombre de San Félix y San Ambrosio (aunque no se reconoce de manera cierta su descubrimiento), para continuar la ruta hacia el sur sin variar latitud, donde finalmente descubrió días después (el 22 de Noviembre de 1574) dos islas más, las cuales bautizó con el nombre de Santa Cecilia (posteriormente Más a Tierra y actual Isla Robinson Crusoe) y Santa Clara.

juan-fernandez3En el año 1576 realiza una nueva exploración por el Pacífico Sur, en la cual también “se dice”, ya que no existen pruebas concretas de ello, que descubrió las islas de Nueva Zelanda y Australia.
En sus diversos viajes por el océano, se encontró con diversos enfrentamientos en el cual mostró valentía y solidaridad. Prueba de ello fue el encuentro con el pirata Francis Drake, quién en 1578 saqueó e incendió la nave de Hernando Lamero en la Bahía de Valparaíso. Juan Fernández al ver la amenaza de este pirata en las costas Chilenas, emprende un viaje junto al dueño de la embarcación afectada hacia el Callao avisando a las poblaciones costeras la presencia del temido corsario inglés.

Recién en el año 1589, recibió el reconocimiento de sus hazañas, con el nombramiento de “Piloto Mayor del los Mares del Sur”. Año que además contrae matrimonio con Francisca de Soria. Más adelante en el año 1592 gracias a los servicios prestados a la corona Española recibe un terreno en Rauten, zona de Quillota. Fue allí donde pasó los últimos días de su vida hasta fallecer en el año 1599.

La credibilidad de sus hallazgos, confirmadas por quienes escribieron sobre los descubrimientos del mar del sur, viene de un memorial que un abogado, el ilustrado Luis de Arias dirigió a Felipe III a principios del siglo XVIII. En este documento, aseguraba que el Piloto Juan Fernández había encontrado a ochocientas leguas de la costa de Chile, a la altura del grado 40, latitud de Valdivia, “Unas tierras hermosísimas y provistas de gentes blancas y bien vestidas, civilizadas y hospitalarias, que ofrecieron a los extranjeros la producción del país del gran Continente austral que infructuosamente se buscaba”. 
 
Luis de Arias puso esta narración en manos del propio descubridor, o sea de Juan Fernández, quien la habría relatado a “personas de mucho crédito y autoridad”. Fue así como en el año 1770 el geógrafo Delrymple, incorporó esta relación en su Libro “Colección de viajes”, exponiendo que Juan Fernández mostró a muchos en Chile el país que había descubierto, actual Nueva Zelanda y Australia. Delrymple, se dejó llevar por su credulidad hasta marcar en la carta geográfica del Pacífico el descubrimiento, señalándolo frente a Valparaíso en el grado 90º del meridiano de Londres.
Esta suposición demuestra que, aún en el siglo XVIII, cuando el Capitán James Cook descubría todos los días un nuevo grupo de islas, o las costas de un país, la geografía del mar del sur aún era desconocida.

Fuente: http://www.comunajuanfernandez.cl/

No voy a entrar en filosofías ni en “pensamientos profundos”, no es esa mi intención, pero para las personas que nos hemos sentido “inadaptados” desde niños y que buscamos desesperadamente la hermandad entre los seres humanos, la pureza de espíritu, la esencia del “naked ape” y la Presencia del Jefe, intuimos que nuestro verdadero hogar está en las islas del Pacífico Sur. Así ha sucedido (y sucederá) con personajes tan dispares como Fletcher Christian, Herman Melville, Paul Gaugin o Jacques Brel -por poner un pequeño ejemplo- entre una multitud de almas anónimas, la mía incluida, que se encuentran unidas por un mismo nexo.

Me viene a la memoria una noche -una de las nítidas, estrelladas y perfumadas noches de “allá abajo”- en que me hallaba en compañía de mi amigo “XYX” bebiendo mai-tais en Bora-Bora mientras que varias tahitianas nos bailaban al son de sus ukeleles. Entrados ya en copas, me confesó que él había sido un gangster que había matado por dinero y que una vez pagada su deuda con la sociedad cumpliendo condena, había -tras innumerables peripecias- venido a parar con sus huesos a esta bella isla. Aquí (allá) se ganaba la vida honradamente paseando a los turistas en un bote de “fiber glass bottom” transparente que permitía ver el bellísimo fondo marino. Me contaba que -dado que el ser humano se mueve y actúa por comparación- una vez cada dos años regresaba a París, a la “civilización”, para poder revalorizar más todo lo que poseía: sus queridas islas.

Y es que a poco que uno tenga alguna fina fibra de sensibilidad, queda atrapado por aquel paisaje y aquellas gentes bondadosas que te hacen sentir que no perteneces a la “sociedad occidental” y que tu mundo es ése y no el otro. Creo que todos me entendéis y no es necesario entrar en descripciones y criticas de toda la hipocresía, avaricia y porquería materialista que ahoga a todo el que vive en el “mundo civilizado”… El que ha vivido en esos paisajes y en ese ambiente, nunca más vuelve a ser el mismo que era antes.

Voy a tratar de definirlo en pocas palabras: Es la transmutación de la pobre alma del moderno alquimista urbanita, también llamado “porcus bipedus” que transforma paisaje y sentimientos en dinero; o, mejor aún: el darse cuenta de que se es poseedor de sentimientos humanos, de sensibilidad y de que no todo son autos, cemento, fútbol y dinero. Que hay un lugar en este maltratado planeta en que todavía existe la pureza de alma y en donde la Obra del Jefe está presente por doquier

Aquella gente es pura en su forma más esencial, pues siendo adultos,conservan la inocencia del niño. La sonrisa siempre la llevan dibujada en sus rostros. A cualquier broma o chiste, responden con sonoras carcajadas y con otra broma y, a poco que seas un “cachondo mental” como era mi caso, te ofrecen su amistad, siendo al momento asimilado como uno mas de ellos; te invitan a sus “farés” (casas) y se deshacen en sinceros halagos para con tu persona. No guardan rencor. Incluso cuando borrachitos, hemos tenido alguna pelea a puñetazos, el desenlace ha sido beber juntos y acabar siendo “amigos-hermanos hasta la eternidad”, tal y como El Jefe manda.

Una noche, ya pasada la madrugada, estando atracados en Huahine, vino a toda prisa el prefecto de policía a avisarnos que los jóvenes del poblado andaban alborotados porque estaban celosos de nosotros ya que les estábamos dejando sin novias…. y estaban tramando algo. Al cabo de un tiempo, vimos una muchedumbre que se alumbraba con antorchas y, armada de palos y bastones, se dirigía a nuestro barco en silencio. Ya estábamos preparados y no nos cogieron de sorpresa.

/Leer el artículo completo

UN BLOG SUMAMENTE ECLÉCTICO

BIENVENIDOS AL FARO…

farolado155.jpg

Espero -con gran ilusión- recibir vuestras colaboraciones, comentarios, fotos, vivencias y correos, que puedan ayudarme a ir desarrollando este Blog. El Faro del Fin del Mundo pretende seguir una línea entretenida y diversa -aunque debo confesar mi debilidad por los temas náuticos- pero, al mismo tiempo, publicando narraciones, poemas y textos de calidad y, por qué no, también con historias divertidas. El humor, no lo olvidemos, es importante en nuestras vidas. Gracias de nuevo.

Luis Irles

ENTRADAS ANTERIORES

Categorías

VISITAS A ESTE FARO DESDE EL 16 DE JUNIO DE 2007

  • 2,686,471 AMIGOS

UN BONITO REGALO DE TONY T., DE “CAFÉ & BLOGS”

betathumbalizrcom1

Nuestro entrañable amigo Tony T., miembro del grupo Café & Blogs, nos ha sorprendido muy gratamente al crear EL FARO MAGAZINE, una bitácora en la que ha comenzado a publicar una selección de artículos aparecidos en este Faro desde su inicio. Desde aquí le damos las gracias por el hermoso detalle que ha tenido con nosotros.

EN NUESTRAS PÁGINAS

FOTOS: "La triste y solitaria vida de los marinos..."

AMICI MIEI: La Barcelona de mi niñez, por Tony Tarazona.

MÚSICA: NOVEDADES: El mejor 'duet' de toda la historia: "Summertime", por Ella Fitzgerald y Louis Armstrong. "Nine Below Zero", "Peces de Ciudad", "Cesária Évora" y mucho más...

POESÍA: "Soliloquio del Farero", de Luis Cernuda.

Member of The Internet Defense League

PREMIOS A ESTE BLOG

-

Premio otorgado por Jon Kepa y su blog "Enseñanzas Náuticas"

Gracias por el premio, navegante de mares de papel.

PREMIO DARDO

Otorgado a este Faro por el blog El mar, qué gran tema para hablar, capitaneado por nuestro colega y buen amigo José, al que quedamos sumamente agradecidos.

PREMIO CALIDEZ

Gracias a Patricia Gómez, Binah, excepcional ser humano y poeta, por concedernos este hermoso premio.

PREMIO AL ESFUERZO PERSONAL

Nuestro generoso e incansable amigo Funkoffizier, de El mar qué gran tema para hablar, vuelve a premiar a este Faro, lo cual nos llena de orgullo y agradecimiento.

PREMIO CAMPANHA DE AMIZADE

Agradecemos profundamente a Jon Kepa, creador del blog Enseñanzas Náuticas el habernos concedido el premio Campanha de Amizade. Muito obrigado, amigo.

luz_premio

Gracias a nuestra amiga Narkia por este bonito premio.

PREMIO OTORGADO POR CAPITANA

dibujo

Nuestra muy querida amiga Capitana nos ha honrado con este bonito premio. Le agradecemos muy mucho el detalle que ha tenido con nosotros.

PREMIO OTORGADO POR TIACHEA Y, NUEVAMENTE, POR JON KEPA

blog_de_oro11

Tiachea, desde su Bitácora de Melusina nos ha honrado con este hermoso premio. Le agradecemos muy sinceramente su hermoso gesto. Así mismo, mil gracias a mi colega y amigo Jon Kepa, que ha tenido la gentileza de volver a compartirlo con nosotros.

PREMIO A LA HONESTIDAD

Premio a la Honestidad_thumb[1]

El Grand Chef de Oídococina!, ha tenido la gentileza de obsequiarnos con un exquisito plato recién salido de sus creativos fogones. Le quedamos enormemente agradecidos por este hermoso detalle.

UN REGALO DE 'TINTERO Y PINCEL'

premio

Nuestra admirada amiga María, cuyo talento artístico puede comprobarse en su blog Tintero y Pincel, nos ha honrado con este simpático "Cracking Crispmouse Bloggywog Award". Un detalle que le agradecemos de todo corazón.

diciembre 2017
L M X J V S D
« Nov    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

SANTIAGO DE CHILE

stgo-antiguo.jpg 1948

stgomoderno.jpg 2007

TIERRA SENTIDA

murcia.jpg

OBRAS DEL ARTISTA SEBASTIÁN MÁRQUEZ

valpo1.jpg

valpo2.jpg

valpo3.jpg

valpo4.jpg

valpo5.jpg

valpo6.jpg

BARCELONA

barna3.jpg

goticook.jpg

barna1ok.jpg

COMMONS LICENSE/IBSN/COPYSCAPE


Creative Commons License


Esta
obra es publicada bajo una
licencia Creative Commons

Internet Blog Serial Number 32-12-50-1954

Page copy protected against web site content infringement by Copyscape

AVISO A NUESTROS LECTORES

La publicidad que pudiera aparecer ocasionalmente en este blog (Ads by Google y otros) ha sido contratada unilateralmente por Wordpress.com y no tiene nada que ver con el autor.